Conflicto entre Arcor, Danone y Mastellone: Aumento de la tensión
El conflicto entre Arcor y Danone, por un lado, y Mastellone, por el otro, ha escalado significativamente desde que las primeras anunciaron su intención de ejercer la opción de compra sobre la láctea.
Como se anticipaba, no lograron un acuerdo sobre las condiciones del negocio, lo que sugiere que este "tira y afloja" podría extenderse por varios meses e incluso llevarse a los tribunales.
Mastellone Hermanos, a través de un comunicado firmado por su presidente, Carlos Agote, informo a la Comisión Nacional de Valores (CNV) que "los vendedores consideran que el ejercicio de la opción de compra realizado por los compradores no se ajusta a los términos y condiciones del contrato".
Aunque esta declaración no cambia radicalmente la situación inicial —ya que Mastellone había advertido que las ofertas de Arcor y Danone no cumplían con lo estipulado— la oficialización de su desacuerdo sobre las condiciones marca una nueva etapa en el conflicto. Esto implica que Mastellone no se opone a la venta, sino que considera que los números propuestos son incorrectos. En 2019, cuando Arcor adquirió el 49% del capital accionario, se acordó que podría ejercer una opción de compra en cinco años a un valor vinculado al EBITDA de la empresa, cifra que no se ha hecho pública y que ahora se pone en discusión.
Cuando Arcor anunció su intención de adquirir la porción faltante de Mastellone, la empresa vendedora rápidamente desmintió que la transacción estuviera finalizada.
Hace tres semanas, Arcor comunicó a la CNV su intención de ejercer la opción de compra del 51% que aún no controla, aspirando a obtener el 100%. En respuesta, Mastellone reiteró que "nada está cerrado".
"Se impugnará el precio por acción indicado en la notificación, ya que no se corresponde con las pautas establecidas en el contrato", afirmaron desde Mastellone en otra notificación enviada a la CNV.
Inicialmente, en el mercado se especulaba que el conflicto podría resolverse, pero fuentes cercanas a la negociación indicaron que "ninguna de las partes cedió demasiado", dejando la situación estancada. Ahora el desafío es determinar quién tomará la iniciativa en la justicia, un camino que parece complicado por el momento.
Por un lado, Arcor y Danone podrían argumentar que Mastellone no está cumpliendo con la intención de venta acordada en 2019. Por otro lado, Mastellone podría cuestionar las cifras presentadas, que, según aseguran, "se han desviado" de lo pactado.
En este contexto, Danone desempeña un papel singular, ya que controla aproximadamente el 95% de la logística de Mastellone y posee el 49% que actualmente gestionan Arcor. Esto significa que, de alguna forma, está involucrado tanto en el lado comprados como en el de la venta.
Se espera que Danone busque discutir con Arcor gran parte de la gestión de la láctea, dado su conocimiento en el sector. Hasta el momento, la empresa no ha emitido una declaración oficial sobre el asunto.
Mientras tanto, ambas partes tienen hasta 2025 para resolver sus diferencias, aunque las perspectivas actuales no son del todo favorables.
El interés de Arcor por adquirir Mastellone tiene diversas implicaciones. Una de las más importantes es el incremento de la escala local e internacional que representaría. Asegurarse un gigante del sector alimentario argentino, con marcas icónicas como La Serenísima, indudablemente elevaría a Arcor a un nivel superior.
Además, la adquisición podría permitir al grupo resultante aumentar sus ingresos, proyectándose que la facturación podría crecer hasta US$ 2000 millones en el corto plazo, desde los casi US$ 1400 millones que cerraron en 2024, cifra que ya representó una mejora comparado con los US$ 1100 de 2023.
Una buena posición, a pesar de las dificultades
"Hoy, una de las principales necesidades de Mastellone es el aporte de capital para recuperar su anterior estado. Aunque el consumo está mostrando un leve repunte, no es lo suficientemente significativo como para mejorar el desempeño de la empresa", afirmaron a Forbes fuentes del sector.
Un dato alentador es que, a pesar de los movimientos y dificultades financieras, Mastellone no ha perdido participación de mercado. Actualmente, la compañía produce alrededor de 3,1 millones de litros de leche diarios y ocupa el segundo lugar en el ranking sectorial, con una participación del 10,8%.
El primer puesto lo ocupa Saputo —con marcas como La Paulina—, que produce 3,6 millones de litros diarios y posee el 12,5% del mercado.
Analizando cada segmento, Mastellone también presenta un panorama alentador dentro del contexto en el que opera. Por ejemplo, en el segmento de leche fresca en sachet, continúa siendo el líder con un 60% de participación, y en el sector de leche larga vida, cuenta con aproximadamente un 25%.
Más allá del caso específico entre Arcor y Mastellone, es evidente que el sector lácteo argentino enfrenta cambios profundos. Empresas icónicas, como Sancor, atraviesan serias dificultades económicas y su futuro parece amenazado.
Además del conflicto entre Danone, Arcor y Mastellone, otros movimientos significativos se han llevado a cabo, como la adquisición de Milkaut e Ilolay por parte de Savencia Formage & Dairy (Francia), y la entrada del Grupo Lala (México) en La Paulina, que pertenece a Saputo.
La gran discusión en el sector es si la entrada de grandes jugadores a nivel internacional es el camino definitivo para el mercado o si se trata de una situación específica, aunque se ha comenzado a observar en varias empresas. "Permiten otra escala", sostienen quienes apoyan esta teoría, aunque también conviven en el mercado local empresas de menor tamaño que continúan ofreciendo competencia.
Según los analistas del sector, la tendencia hacia la llegada de grupos extranjeros probablemente continuará, ya que generalmente los activos son considerados económicos y atractivos. Además, con la reciente flexibilización de las restricciones para girar dividendos al exterior, se abre un panorama más optimista para las empresas.
Sin embargo, el comportamiento del consumo no ha sido suficiente para Mastellone, que, al igual que el resto del sector, ha experimentado una tendencia negativa. Según datos oficiales, el año pasado se produjeron 10.590 millones de litros, lo que representa una caída del 6,5% en comparación con 2023 y se distribuye entre 670 empresas elaboradoras.
De dicha producción, el 48,9% corresponde a la elaboración de quesos, seguido de la leche en polvo (27,3%), leches (16,3%), yogures (3,6%) y dulce de leche (2,2%). Además, se exportan anualmente US$ 1400 millones.
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