19 feb 2026
OPINIóN

Soberanos

Soberanos
JM
Juan Martín Garay (*)
25 noviembre 2024

Hace pocos días atrás
conmemoramos el Día de la Soberanía Nacional, hecho institucional y político
que se recuerda en el calendario de aniversarios nacionales, a instancias del
historiador José María “Pepe” Rosa, por medio de la Ley Nacional Nº20.770 del
año 1.974. Recién por el Decreto Nacional N°1.584 del año 2.010 se incorporó
como feriado nacional.

La fecha elegida
tiene relación con el combate de la “Vuelta de Obligado”. Cuando el 20 de
noviembre de 1845 las potencias de Gran Bretaña y Francia se juntaron para
atacar a la “unión de hecho” que figurativamente era nuestra Argentina. El
objetivo de los enemigos era netamente de índole económico basado en la
política.

Ante la estrategia desplegada por las fuerzas anglofrancesas, las
tropas patriotas “encadenaran” el río para defender la soberanía en el recodo
más delgado del ancho Río Paraná en lo que hoy es la localidad de Obligado,
partido de San Pedro, provincia de Buenos Aires.

Soberanía Política

¿Que sería defender
nuestra soberanía hoy? En relación al “poder detrás del trono”, el poder real,
existen dos modelos políticos muy diferenciados, un modelo participativo, donde
el poder representa anhelos comunitarios de justicia social, independencia
económica y soberanía política; y un modelo excluyente, donde el poder
permanece en círculos estrechos de influencia y presión con fines
especulativos, a expensas del desarrollo integral del país (subdesarrollo y
pobreza), enmascarados en una falaz libertad. En el medio la gente y las
discusiones y debates cada vez más alejados del beneficiado o perjudicado de
manera directa, el pueblo.

Para Julían Licastro
“la soberanía política pertenece al protagonista de la organización nacional
que es el pueblo, en la plenitud de sus derechos políticos constitucionales. Se
proyecta, así mismo, en la identidad nacional y su presencia en el concierto
mundial. Exige la defensa de la soberanía territorial y cultural contra toda
forma de colonialismo, satelización o agresión”.

En el último tiempo
hemos visto como ha habido un “cambio” de método por el cuál varios dirigentes
políticos de distinto género se han mimetizado con el espectro dominante
actual, abandonando las reivindicaciones nacionales y sociales del pueblo.
Capaz por la frustración latente de quienes confiaron en un “cambio real”, lo
que surge de las grandes contradicciones económicas y sociales que existen y se
profundizan cada vez más. Todo puede ser, lo que no podemos es claudicar en la
defensa de nuestra soberanía.

Por eso, ante esta
realidad, urgen tiempos de preparación de grandes iniciativas que generen
esperanza en el abordaje del destino del nuevo Proyecto Nacional y que logren
encender los corazones e imaginación de los cuadros de conducción para “ver,
apreciar, resolver y actuar”, con una fuerza orgánica a desarrollarse mediante
un nuevo y “oxigenado” Movimiento Nacional. Un gran encuentro heterogéneo que
sintetice la representación de un espectro político de raigambre patriota y
nacionalista, por contraposición al liberal pro imperialista. Una unidad en la
diversidad con grandes objetivos para la Nación en relación a beneficios
directos para el pueblo. La gente.

La esperanza

El desafío mayor pasa
por generar una participación que tenga como verdadero protagonista al pueblo e
ir por la ejecución de un programa que sea acorde a nuestras reales necesidades
económicas y sociales, buscando una cohesión de las fibras íntimas que componen
históricamente el campo nacional (tarea nada fácil por cierto).

La única manera de
volver a representar la esperanza en la gente será buscando una verdadera
soberanía política que ponga fin de una buena vez a un modelo excluyente, a un
modo de ejercer la política sin esencias ni contenidos, que termine con la
búsqueda del poder por el poder mismo, que de fin a la mera ambición de cargos
para beneficio personal o de satisfacción de egos.

Expresa el Papa
Francisco que “la esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad
personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el
horizonte, para abrirse a los ideales que hacen la vida más bella y digna”.
Sigamos defendiendo nuestra soberanía, “encadenemos el río” de las incongruencias
y las banalidades políticas para que podamos ganar nuestro combate mejorando la
vida de la gente y dándole esperanza al pueblo. El poeta peruano José Santos
Chocano nos enseñó con su pluma que “el ave canta, aunque la rama cruja, porque
conoce lo que son sus alas”. Ser soberanos, de nosotros depende.

(*) Abogado. Concejal
2023-2027. Vicepresidente 1° HCD. Presidente del Bloque Concejales PJ
2023-2027. Apoderado del Consejo Departamental PJ Uruguay. Congresal Provincial
del PJ ER. Secretario de Gobierno 2019-2023. Concejal 2015-2019. Presidente del
Bloque Concejales PJ 2017-2019. Presidente Comisión Hacienda y Presupuesto
2015-2019. Decano del Colegio Mayor Universitario de Santa Fe
2003-2004.-

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