Edgardo Kueider, ex secretario general de la Gobernación de Entre Ríos, sostuvo que el futuro del sector del PRO alineado al oficialismo depende de la suerte del Presidente. “El resto queda en una posible reconfiguración de la política, que puede estar vinculada al peronismo, al radicalismo y algunos que integraron en su momento el PRO porque venían del peronismo”, expresó en Modo Fontevecchia, por Net TV, Radio Perfil (AM 1190) y Radio Amadeus (FM 91.1).
Edgardo Kueider es senador nacional de la provincia de Entre Ríos, electo en el 2019 y con mandato hasta 2025. Es uno de los senadores claves de un peronismo autónomo, cuyo voto puede llevar para un lado o para el otro la votación en el Senado de la Ley de Bases. Previamente había sido secretario general de la Gobernación de Entre Ríos entre el año 2015 y 2019, secretario de Gestión Participativa para el Desarrollo Local de la ciudad de Concordia en el año 2008 y concejal de la misma ciudad.
Después de la travesía en Diputados, el oficialismo se prepara para tratar la Ley de Bases en el Senado, dominado por el peronismo, que promete poner todo su arsenal opositor en la Cámara Alta para evitar la aprobación de lo que cree que es una ley bisagra para la vida política nacional. ¿Qué piensa hacer y qué se le cruzará por la cabeza a sus compañeros del Senado?
Son momentos importantes, de definiciones, por supuesto. Nosotros, y con nosotros me refiero a nuestro bloque, Unidad Federal, compuesto por la senadora Alejandra Vigo y el senador Carlos Espínola de Corrientes, vamos a tener una reunión en las próximas horas para ver cuál es la posición en general que tomamos.
En particular, cada uno ya tiene algunas ideas con respecto a algunos temas. Pero en realidad no definimos aún, como bloque, como vamos a trabajar esta ley. Hay intereses distintos. Por ejemplo, Alejandra Vigo de Córdoba tiene atrás un gobernador de su espacio político que, por supuesto, forma parte de otros intereses y otras necesidades y que seguramente ha participado en otras negociaciones con el Poder Ejecutivo.
No es mi caso ni el del senador Espínola, que no tenemos un gobernador afín a quien responder desde el punto de vista político. Pero lo que sí tenemos todos es un fuerte sentido de defensa de los intereses de nuestras provincias. Eso es lo primordial y lo que vamos a poner en la balanza a la hora de trabajar esta ley.
En mi caso particular me toca una responsabilidad que tiene que ver con la Comisión de Asuntos Constitucionales, la cual presido y que forma parte de una de las tres comisiones que son cabeceras de este tema. Así que, aparte de la posición que uno pueda tomar a modo de bloque o a modo personal, también tenemos la responsabilidad de llevar adelante un debate con todos los senadores de todas las comisiones que integran esta discusión.
Así que eso comenzará mañana con una agenda de invitados, entre ellos se destaca el ministro del Interior, Guillermo Francos. Así que veremos cómo se desarrolla. Desde mi punto de vista, ya se lo he manifestado al secretario parlamentario y a los presidentes de las otras dos comisiones que van a formar parte de este plenario, la primera pregunta que le voy a hacer al inicio de la comisión del plenario, es qué pretende el oficialismo.
Hay que ver si el oficialismo pretende sacar una ley a libro cerrado, tal como vino de Diputados, lo cual no amerita ninguna discusión porque si tiene intención de sacarla así como está, seguramente van a querer difundir o pasar a las firmas los dictámenes. O si va a haber apertura al debate y se van a discutir modificaciones. En realidad, los senadores tenemos derecho a discutir todas las modificaciones que queramos, pero hay que ver cuál es la intención del oficialismo a la hora de tratar estos temas. Es fundamental porque eso nos abre a todos la discusión, en particular de cada uno de los artículos de la ley.
Las posibles modificaciones a la Ley Bases
Claudio Mardones (CM): La expectativa del oficialismo es poder llegar con la Ley Bases y el paquete fiscal sancionados antes del pacto del 25 de mayo. Esto usted lo tiene que ver como presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales con claridad. Si el Gobierno acepta alguna modificación, se corren los tiempos, porque además hay que esperar una semana en el Senado para un dictamen de mayoría. ¿Usted impulsa alguna modificación?
Tengo muchos puntos para objetar de la ley, para modificar y, eventualmente, votar o no votar, pero independientemente de eso, los tiempos que se ha dispuesto el Gobierno vinculados al 25 de mayo no son mis tiempos como senador de la Nación. Los diputados están hace cuatro meses discutiendo una ley y que venga el Senado a pretender resolverla en una semana me parece una falta de respeto al propio Senado como institución. En mi caso particular yo no voy a votar a libro cerrado una ley de la cual no comparto varios de los puntos, quiero discutirlos.
CM: Surgió la implementación del impuesto al tabaco en la última etapa del trámite en Diputados, está el impuesto a las Ganancias y la reforma laboral. ¿Cuáles son sus mayores preocupaciones en ese sentido? ¿Cuáles son sus puntos más críticos?
Obvio que no te voy a anticipar el voto todavía porque no hablé con los otros integrantes del bloque, pero me hacen ruido varios temas: la delegación de poderes, el impuesto a las Ganancias y la reforma laboral. Así que será parte de la discusión si el Gobierno abre dicha discusión. Eso va a surgir de lo que definamos en el bloque.
La presión oficialista sobre los gobernadores
Alejandro Gomel (AG): En Casa de Gobierno dicen que los
gobernadores no tienen margen, o sea, están apretados por la necesidad de
fondos. Ese es, precisamente, el as con que cuentan para aprobar la ley en el
Senado. ¿Será determinante este punto en la Cámara Alta?
Por algo los gobernadores terminaron arreglando y votando en
Diputados, así como también arregló la CGT. Varios hicieron fila para arreglar
por diferentes motivos. Los gobernadores, por supuesto, tienen un apremio en
sus cuentas públicas y esto está vinculado a que hay un impacto negativo muy
fuerte en la recaudación de los municipios y de las provincias.
Entonces, los gobernadores en algunos casos necesitan
auxilio económico para llegar a fin de mes y en otros casos quieren hacer una
gestión, quieren hacer política y obras para poder vender su gestión. Y en eso
el Gobierno nacional ha trabajado muy bien en el sentido de apretar y ahogar
cuanto más ha podido a las provincias para después sentarlos en una mesa
diciendo que si quieren recursos, tienen que votar la ley. Esa es la lógica, y
lo que está pasando. De ahí la negociación con muchos de los gobernadores que
han accedido a votar la ley.