En un hecho que tuvo lugar en la localidad de Federación, en el contexto de un conflicto familiar, un menor de 17 años agredió con un arma blanca a uno de los uniformados.
Mientras tanto, para evitar la detención, familiares y allegados comenzaron a arrojar piedras y a golpear a los agentes, lo que provocó que cinco policías resultaran heridos y uno de los patrulleros quedara completamente destruido.
Tras el suceso, la fiscal de turno, Emilia Vago, decidió entregar nuevamente al menor a sus padres, lo que generó la indignación del ministro.
“Esta cuestión no es solo un problema de la Policía, sino una crisis más profunda en la que todas las autoridades deben intervenir y hacerse cargo. La Policía actúa sobre los efectos y no puede asumir la responsabilidad de todos los problemas. Encima, terminan heridos y el menor agresor de 17 años es entregado sin más a sus padres, como si nada hubiera sucedido”, afirmó.
Roncaglia subrayó que este tipo de decisiones deja a los efectivos “expuestos y desprotegidos” ante ataques cada vez más violentos.
“Espero que los agoreros y opinólogos de siempre no terminen culpando a la Institución Policial por lo ocurrido. Hoy, Federación tiene dos patrulleros menos; algunos de sus ciudadanos no los cuidaron y además lastimaron a cinco policías que solo cumplían con su deber, con golpes, mordeduras y arañazos. Espero que se reflexione sobre este acontecimiento”, concluyó el ministro.
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