Un día después de que se confirmara la condena a Cristina Kirchner a seis años de prisión por administración fraudulenta, las reacciones del peronismo en todo el país se manifiestan a través de movilizaciones organizadas por dirigentes sindicales y políticos que han convocado a militantes dispuestos a expresar su desacuerdo con la decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La movilización que ha captado mayor atención se concentra en la calle San José 1.111, en el barrio porteño de Constitución, donde se encuentra el domicilio de la ex presidenta. Desde hace días, un flujo constante de simpatizantes de la líder del kirchnerismo ha tomado el lugar, en respuesta a la difusión de rumores sobre la inminente aprobación del fallo condenatorio. Con la confirmación de la sentencia, este sitio se ha convertido en un punto de referencia.
La última columna de manifestantes, liderada por el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, se movilizó rodeado de dirigentes y pancartas de distintas agrupaciones, marchando desde esta localidad de la provincia de Buenos Aires hacia la concentración frente al domicilio de CFK en la Ciudad de Buenos Aires. Junto a él, caminó Mario Secco, intendente de Ensenada. Las imágenes en redes sociales se difundieron con fuerza durante la tarde del miércoles 11 de junio, con leyendas como “despertaron al peronismo”.
Sin embargo, los municipios bonaerenses no fueron los únicos en los que la dirigencia peronista mostró su respuesta ante lo que consideran la proscripción de Cristina Kirchner.

En la provincia de Córdoba, la delegación de la Confederación General del Trabajo (CGT) también se movilizó en el centro de la capital, llevando a cabo una marcha que dejó registros visuales de numerosos militantes participando activamente. El medio Infogremiales calificó la concentración como significativa, basándose en los reportes obtenidos de teléfonos celulares. En el lugar, también se observó el apoyo de partidos de izquierda.
En Tucumán, un grupo de militantes se presentó frente al juzgado Federal de la capital provincial, ondeando banderas y pancartas con consignas de apoyo a Cristina Kirchner. Un cartel suscripto por La Cámpora señalaba: “Quieren bajarla y no saben cómo hacer”.
En La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, se llevó a cabo una manifestación en la intersección de las calles 7 y 50, donde se dieron cita militantes, jubilados y ex combatientes de Malvinas. Allí se podían observar carteles que alternaban el respaldo a Cristina Kirchner con reclamos dirigidos al gobierno nacional.
La reacción de la CGT
El comunicado de la Confederación General del Trabajo (CGT), emitido antes de la sentencia de la Corte Suprema, advirtió sobre el riesgo de que “cualquier fallo que ponga en cuestión las reglas democráticas no hace más que alterar el normal funcionamiento institucional de la Nación”. En este contexto, los sindicatos están organizando una marcha para acompañar a Cristina Fernández de Kirchner a los Tribunales, mientras que la CGT otorgará libertad de acción a los gremios para unirse a la protesta.
La estrategia de los sindicatos en respuesta a la condena judicial que confirmó la Corte Suprema contra Cristina Kirchner está pasando por una reconfiguración. En lugar de promover una serie de paros dispersos, los gremios buscan concentrar sus esfuerzos en una movilización masiva el día en que la ex vicepresidenta se presente en los Tribunales de Comodoro Py, donde deberá ser detenida e inhabilitada en la causa conocida como Vialidad. Hasta la mañana del miércoles, solo la Seccional Capital de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), liderada por Daniel Catalano, había dispuesto un paro de 24 horas a partir de las 14 horas, en rechazo a lo que denominaron “la proscripción de Cristina Kirchner”.
Los demás sindicatos afines al kirchnerismo, aunque habían amenazado con tomar medidas de fuerza, hasta el momento no han anunciado acciones concretas.
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