A principios de 2025, el gobierno de Javier Milei implementó la opción de pagar en dólares con tarjeta de débito, con la intención de incentivar a los argentinos a utilizar la moneda estadounidense para adquirir bienes y servicios. Sin embargo, casi seis meses después de su lanzamiento, la medida no ha tenido el impacto esperado y ahora el equipo económico está buscando nuevas estrategias para revertir esta situación.
El primer en señalarlo fue Santiago Bausili, presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), durante una reciente visita a Washington, Estados Unidos. “Reconocemos que vivimos en una economía bimonetaria, donde las personas han decidido ahorrar en dólares, usar esta moneda como unidad de cuenta para activos a largo plazo —como bienes raíces, autos, educación—, pero prefieren la moneda local para transacciones cotidianas. No vamos a luchar contra esto, es una realidad”, admitió Bausili, reconociendo así el escaso uso de dólares en el día a día. También añadió: “Esto es lo que está haciendo la sociedad, nos guste o no. Por eso, preferimos adaptar nuestras políticas y el marco económico a lo que ya existe, en lugar de intentar cambiar la mentalidad.”
Los comentarios de Bausili se respaldan con las cifras del último Informe Mensual de Pagos Minoristas del BCRA, correspondiente a marzo. En él se reporta que los pagos en moneda extranjera aumentaron un 90%, alcanzando los 1,7 millones, por un total de 2.579 millones de dólares (1.515 dólares de promedio por operación). Sin embargo, en comparación con el total de transacciones, estos pagos representan menos del 0,3%.
Frente a este panorama, el gobierno planea implementar nuevas medidas para fomentar el uso de dólares en la economía cotidiana. Estas iniciativas se darán a conocer hoy para aprovechar el cierre de campaña del vocero presidencial, Manuel Adorni, quien se postula como Legislador de la Ciudad de Buenos Aires. Entre las propuestas en análisis se incluye la reducción del impuesto al cheque para operaciones en moneda extranjera y la posibilidad de pagar impuestos con dólares. Además, se está considerando flexibilizar los requisitos para justificar el origen de los fondos, lo que algunos analistas interpretan como un nuevo blanqueo.
“Queremos que la gente pueda usar sus dólares sin temor a represalias. Actualmente, muchos no los gastan por el miedo a ser investigados por la AFIP o la UIF. Como resultado, los esconden y no les sirven a nadie”, afirmó el ministro de Economía, Luis Caputo. También comentó sobre las próximas modificaciones: “Esto hará que los dólares salgan de los colchones o las cajas de seguridad y se utilicen.”
El presidente Javier Milei también respaldó estas iniciativas: “Hemos permitido que todas las transacciones se realicen en la moneda que se desee. La gente no lo hace porque tiene miedo de dejar huellas. Estamos trabajando junto al ARCA, el Ministerio de Economía y el Banco Central para flexibilizar estas normativas y que nadie sea perseguido.”
A pesar de estas declaraciones, en el sector de pagos persiste el escepticismo. Expertos consultados por Forbes afirman que la escasa adopción del uso de dólares no se debe únicamente a temores de represalias. “Sin una reforma fiscal integral que elimine las distorsiones actuales, las medidas podrían no ser suficientes. La falta de incentivos fiscales claros y la incertidumbre regulatoria siguen siendo obstáculos significativos”, explicó un analista del sector.
Así, mientras el gobierno intenta dinamizar la economía mediante la circulación de dólares, el mercado espera señales más contundentes que generen confianza y eliminen las barreras fiscales y cambiarias que actualmente desalientan el uso de la moneda estadounidense en transacciones diarias.
### Una herramienta en dólares que no se utiliza
La medida que permite a los comercios aceptar pagos en dólares mediante tarjetas de débito fue presentada en febrero como un avance hacia la “competencia de monedas” promovida por el gobierno. Sin embargo, fuentes del sector financiero y comercial indican que la adopción ha sido mínima hasta ahora.
Si bien no se anticipaba una adopción masiva de inmediato, los resultados han sido aún más bajos de lo esperado. Fuentes consultadas por Forbes mencionaron que “desde la implementación, hubo pocas transacciones en dólares y la mayoría fueron realizadas como prueba por las propias empresas.” Es decir, no fueron orgánicas. Además, varias empresas grandes de consumo masivo han mostrado interés en implementar el servicio, pero finalmente decidieron no hacerlo al no observar incentivos suficientes.
“El incentivo propuesto por el gobierno es ‘usen los dólares’, pero no hay beneficios fiscales o de tipo de cambio que lo acompañen. Aunque existen las condiciones técnicas para su uso, faltan incentivos. Es cierto que hay desconfianza, incertidumbre y percepciones sobre la moneda más fuerte que los argentinos prefieren retener, pero sin modificaciones, eso no cambiará”, afirmó un especialista del sector.
Una de las pocas empresas que ha visto un uso significativo de esta modalidad es Despegar. “Promediando, uno de cada dos viajeros opta por pagar en dólares con tarjeta de débito. No obstante, el principal obstáculo para una adopción mayor son los límites diarios que imponen muchos bancos, más allá de los fondos disponibles en la cuenta. Aunque en compras de menor valor el uso de débito es más común, en el segmento internacional sigue siendo un desafío”, destacó Alejandro Festa, Gerente de Hospedaje y Servicios Turísticos de Despegar.
En cuanto a los medios de pago para viajes internacionales, se observan las cuotas de Despegar. “Uno de cada tres clientes decide adquirir su próximo viaje internacional para el verano de 2026 en cuotas. Muchos eligen realizar los pagos a través del DEBIN en dólares y con tarjeta de crédito en pesos. Al pagar en cuotas, se pueden combinar diferentes medios de pago, incluido el débito”, explicó Festa.
### Limitaciones técnicas para el uso de dólares
Otra limitación para el uso de dólares en pagos con débito son los límites de monto. Tanto el gobierno como las empresas coinciden en que no es probable que alguien compre bienes o servicios de bajo valor con dólares. Sin embargo, esto podría cambiar con productos de mayor precio, como electrodomésticos, autos o viajes. Pero pagar estas compras no es sencillo tampoco, ya que, como menciona Festa, existen límites diarios en los montos que se pueden utilizar.
Estos límites son establecidos por los bancos y no son de fácil resolución. Su propósito es evitar riesgos de contracargos. Una transacción de altos valores, como 100 mil dólares, es de suma riesgo para el banco si ocurre un contracargo. La intención es proteger tanto al usuario como al banco, ya que, de la misma manera que nadie puede gastar mil millones de pesos en un día con su tarjeta de débito, tampoco puede hacerlo con dólares. Si esto ocurriera y surgiera algún problema, el banco investigaría el gasto. Si concluye que el usuario no lo realizó, perdería su dinero.
A pesar de que esta política puede parecer contraproducente, brinda la posibilidad de contracargos por fraude. No obstante, los bancos limitan dicha gestión para no afectar ni a la institución ni a los clientes. Forbes consultó a fuentes del sector sobre la posibilidad de aumentar los límites como incentivo para el uso de dólares, y la respuesta fue negativa, lo que sugiere que no habrá incentivos en este ámbito tampoco.
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