Las diferencias
políticas entre Mauricio Macri y el círculo principal de Javier Milei están en
un pico máximo de tensión. El año electoral está lanzado y los políticos se
mueven a mayor velocidad que el común de la ciudadanía y la opinión pública.
Hay múltiples intereses en disputa en las próximas legislativas, por eso los
dirigentes piensan infinidad de jugadas antes cada una de sus decisiones de
poder. Esa dinámica es la que envuelve ahora la divergencia entre el PRO y La
Libertad Avanza, los dos espacios que encarnan la representación no peronista.
Uno como referente del sistema político, que es el partido del Gobierno, y otro
como aliado clave del oficialismo, como es el macrismo y sus satélites, que
puja por no perder identidad ni espacios de poder.
Esa tensión entre
el PRO y los libertarios tiene en vilo al resto del sistema de partidos, que
aguardan con cautela conocer en qué condiciones y bajo qué alianza llegará el
Gobierno a las elecciones. Pero la discusión no es sólo entre el macrismo y La
Libertad Avanza, sino que también tiene réplicas al interior del mismo PRO. Un
ejemplo claro fue las repercusiones que generó ayer el duro comunicado que
emitió el partido que lidera Mauricio Macri contra la Casa Rosada para
cuestionar el temario que propuso el Poder Ejecutivo para debatir en las
sesiones extraordinarias del Congreso.
El posteo del
PRO, difundido a través de redes sociales, elogió la inclusión de algunos
temas, como el proyecto de Ficha Limpia, pero centró su principal objeción en
la exclusión del Presupuesto 2025. “Este enfoque nos aleja de la democracia
participativa y refuerza una visión autoritaria, donde no hay espacio para el
debate ni la construcción conjunta”, disparó el texto del partido que fundó el
ex presidente.
Desde Cumelén, en
su hogar en Villa La Angostura, en donde transita el verano, Macri siguió de
cerca las repercusiones del comunicado y supo de los matices que desató al
interior del PRO. El ex mandatario entiende que su partido debe hacer valer su
posición estratégica para el Gobierno. Con ese prisma, tensiona con los Milei
en la víspera de la discusión por las listas.
La crítica del
PRO hacia el Gobierno fue casi letal para la sociedad entre ambos espacios.
Especialmente, por la caracterización de “autoritario”. Rápidamente, el propio
comunicado desnudó las discusiones al interior del partido amarillo. El texto
no llevaba firmas. Fue el argumento que esgrimieron gobernadores, intendentes y
referentes del PRO para despegarse del texto.
“Yo me enteré por
Twitter (por la red social X)”, le confesó a Infobae un referente histórico del
PRO que participa habitualmente en reuniones con Macri y la mesa chica del
partido. Cuando el comunicado contra el Gobierno empezó a circular, dirigentes
del macrismo despotricaron en privado y por chat por la “falta de consenso”
para salir con un mensaje de ese tenor.
Entre los
gobernadores relacionados con el macrismo, Jorge Macri fue el principal
defensor del comunicado. El Jefe de Gobierno evalúa como una amenaza el avance
de los libertarios en el armado de la Ciudad de Buenos Aires, su territorio. Es
la casa matriz del PRO, desde donde el propio Mauricio Macri edificó su sendero
hacia el poder. En el medio, hay discusiones entre Uspallata y la Casa Rosada
vinculadas a la coparticipación y la autonomía porteña.
Sin embargo,
otros dirigentes de peso en el PRO tiene una visión e intereses diferentes,
atados a sus dinámicas provinciales o distritales. Respecto a la discusión
sobre el Presupuesto 2025, los gobernadores amarillos Rogelio Frigerio (Entre
Ríos) y Nacho Torres (Chubut) evalúan que es un tema terminado. Presionaron
para que el Gobierno impulse el tratamiento de la ley de leyes. El asunto se
empantanó y esos dirigentes, al igual que otros mandatarios dialoguistas,
dieron por cerrada la conversación.
Una perspectiva
similar tienen intendentes como Guillermo Montenegro, de Mar del Plata. Aunque
tienen disensos con el Gobierno y no comparten todo el programa libertario,
evalúan que el año electoral está entrado y señalan la necesidad de construir
las condiciones para una convergencia. Ven en sus distritos un potencial
electoral alto de La Libertad Avanza y asumen que el PRO no tiene margen a ir
por fuera.
Es una posición
similar a la que comparten Cristian Ritondo y Diego Santilli, diputados
nacionales del PRO que se mueven políticamente en la provincia de Buenos Aires.
Por eso, fueron más de uno los referentes del macrismo que no compartieron el
contenido y el tono del comunicado que difundió el PRO anoche con críticas al
Gobierno.
Esos matices se
reflejaron en llamados, chats y conversaciones entre los dirigentes del PRO.
Todo surgió a la
misma hora que se conoció la entrevista de Patricia Bullrich con el Gordo Dan,
el influencer libertario que lidera el streaming Carajo. Durante el reportaje,
la funcionaria elogió a Milei y cuestionó a Macri por no haber ido “a fondo” en
el cambio.
La ministra de
Seguridad se convirtió en una de las principales espadas políticas del Gobierno
y de las más mimadas de Javier Milei. Desde ese rol, generó una fractura al
interior del PRO y construye una línea propia destinada a fusionarse con la
Libertad Avanza.
Esa facción del
PRO bullrichista se mueve por estas horas a la par del armado libertario que
lidera Karina Milei y ejecutan Martín Menem, a nivel nacional, y Sebastián
Pareja, en provincia de Buenos Aires. Bullrich tiene en Diego Valenzuela,
intendente de Tres de Febrero, al coordinador de ese armado amarillo y violeta.
Bullrich y el
armado libertario aceleran los movimientos para seducir a dirigentes e
intendentes del PRO que reportan a Macri. El ex presidente conoce esa jugada.
Son fotos que escalan la disputa entre ambos espacios de cara a la película que
proyectará las elecciones legislativas 2025.

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