En Casa Rosada quieren darle celeridad al tema. En las últimas semanas, se intensificó la revisión de los directorios, y la búsqueda de funcionarios y directores que respondan directamente al entorno más cercano del presidente.
En estas horas, por ejemplo, se modificó en silencio y sin levantar polvareda a todo el directorio de Arsat, la empresa nacional de telecomunicaciones que brinda conectividad.
Es una parte, más acotada, de la reorganización general de parte de la estructura del gabinete que el Gobierno prevé publicar en los próximos días vía decreto, y cuyos borradores van y vienen entre la planta baja -la secretaría Legal y Técnica- y el primer piso de la Casa Rosada. Y que reestructurará algunas de las atribuciones de la Jefatura de Gabinete, uno de los pendientes tras la salida de Posse y la asunción de Guillermo Francos, y el ingreso de Sturzenegger.
Chaher, controlado por el asesor Caputo, por ejemplo, pasaría a depender de Economía, bajo el paraguas formal de Luis “Toto” Caputo.
Es el esquema que se apura para terminar de acomodar tras los movimientos de los últimos dos meses, después del tsunami interno que significó la renuncia de Posse, que había ideado un sistema de toma de decisiones en la Jefatura de Gabinete que provocó algo de malestar en parte de los ministros y secretarios de Estado. José “Cochi” Rolandi, vicejefe de Gabinete, abocado en este primer semestre a tiempo completo a las negociaciones parlamentarias por la Ley Bases y el paquete fiscal, se acomodó estas semanas en su nuevo rol.
Seguirá, de todos modos, ligado a la relación con el Congreso. Se habla, puertas adentro, de que podría incluso levantar levemente su perfil público.
La semana próxima, se publicaría en paralelo la reestructuración de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) que, según las fuentes, volverá a su nombre original, de Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que la popularizó, en buena medida, negativamente.
Es un rubro acaparado exclusivamente por el estratega Caputo y sus socios, que desembarcaron en la agencia a través del bonaerense Sergio Neiffert, con múltiples y variopintas relaciones.
El Ejecutivo también trabaja en el pulido del paquete electoral que pretende enviar al Parlamento después del receso de invierno, y cuyos puntos principales incluyen la eliminación de las PASO y la implementación de la Boleta Única Papel (BUP). La semana pasada, como publicó Infobae, hubo una reunión para empezar a encarar ese tema en la que confluyeron Lisandro Catalán, vicejefe de Gabinete de Interior, Rolandi e Ibarzabal Murphy.
El inicio de la “fase 2″, signada por la necesidad de empezar a aceitar de una vez por todas la gestión, y encarar un proceso de recuperación económica, sí exhibió en estas semanas la decisión parcial del Ejecutivo de empezar a mostrar algunos gestos con las provincias aliadas y los gobernadores que apoyaron la sanción del paquete de leyes enviado por Milei.
Por ejemplo, con la liberación de algunos fondos. Hay varios casos. Uno de ellos es el de Entre Ríos: la Casa Rosada empezó a pagar el flujo mensual por la caja de jubilaciones -no la deuda- que el gobernador Rogelio Frigerio judicializó en la Corte Suprema. Es una de las provincias que no transfirió ese rubro a la Nación. Era uno de los pedidos de los gobernadores de Juntos por el Cambio a Milei y a Francos: empezar a tener un trato distinto a los de sus colegas que no prestaron por ahora ninguna colaboración con el Gobierno, y que exhibieron esa falta de apoyo con la ausencia en la puesta en escena de Tucumán del pasado lunes, para el demorado pacto de mayo.
En ese contexto, Frigerio fue, por caso, uno de los más efusivos en su saludo con el presidente, en la foto oficial para la firma del “Acta de Mayo”.
Esa puesta en escena tuvo como condimento especial la presencia de Mauricio Macri, que voló más de 12 horas desde Europa para estar presente en esa foto después de una semana atravesada por un operativo desmarque de la Casa Rosada.
Esa escenografía, en la medianoche tucumana, dejó secuelas cruzadas entre la conducción del PRO y el Poder Ejecutivo por los trascendidos en torno al trato personal, y televisivo, que la Casa Rosada le habría dado al ex mandatario.
Ayer todavía había comentarios alusivos en los pasillos del Gobierno.
Anoche, en la charla que tuvo con LN+, Milei le envió un guiño a Macri: “Es parte de la solución”, dijo el presidente sobre su antecesor. El problema es que son muy pocos en el entorno del jefe de Estado que piensan como él.

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