El sábado pasado, la tranquilidad de la localidad de El
Carrizal de Abajo, en Luján de Cuyo en la provincia de Mendoza, se vio
quebrantada por un trágico suceso.
Un hombre de 43 años perdió la vida tras ser atacado por un
jabalí mientras practicaba la caza con un grupo de amigos.
La víctima, Diego Iván Cortez, sufrió múltiples heridas que
lo dejaron gravemente herido, y falleció días después en un hospital de la
zona, según informó el portal MDZ.
El ataque tuvo lugar en un área conocida por ser un refugio
natural para diversos animales salvajes. Cortez, quien se encontraba acompañado
de varios amigos, había ido a la zona a cazar jabalíes, una actividad que, a
pesar de ser común en la región, conlleva riesgos debido a la agresividad de
estos animales. Lo que parecía una jornada más de caza, terminó en una tragedia
para la familia de Cortez y sus allegados.
Según los testimonios de sus amigos, el grupo había logrado
atrapar a un macho de jabalí, conocido como padrillo, un animal de gran tamaño
y colmillos intimidantes. Para capturarlo, los cazadores utilizaron perros y
armas de fuego. El jabalí, sin embargo, demostró una notable resistencia.
Aunque inicialmente parecía controlado, el animal logró liberarse y atacó con
fiereza a Cortez, quien no tuvo tiempo de defenderse adecuadamente.
El ataque ocurrió en cuestión de segundos. Cortez sufrió
lesiones graves provocadas por los colmillos del jabalí, que le perforaron
partes de su cuerpo. Sus amigos, al encontrarlo en estado crítico, lo
trasladaron de inmediato a un centro asistencial. A pesar de los esfuerzos
médicos, la gravedad de sus heridas y el daño provocado por el ataque fueron
demasiado para que sobreviviera, y falleció el sábado tras varios días de
internación.
La noticia de su muerte causó una profunda tristeza en la
comunidad, especialmente entre sus seres queridos. En las redes sociales,
amigos y familiares compartieron emotivos mensajes de despedida. Su esposa y
tres hijos expresaron su dolor con un mensaje en el que destacaron la bondad y
el amor que Cortez brindó a su familia y amigos: “Nos quisiste con tanta fuerza
y bondad que tu amor estará por siempre grabado en nuestra alma. Te amamos,
viejito”.
El problema del jabalí en la Argentina
Estos mamíferos son originarios de Europa y Asia, pero
fueron introducidos por los seres humanos en otras regiones del mundo. Lograron
expandirse y hoy están incluidos en la lista de las 100 especies exóticas
invasoras más dañinas del mundo, de acuerdo con la Unión Internacional para la
Conservación de la Naturaleza.
Los jabalíes ya están en 16 de las 24 jurisdicciones del
país, por lo que desde 1953 fue declarado como una especie dañina para las
actividades agrícolas-ganaderas.
Desde entonces, y a lo largo de la segunda mitad del siglo
XX, en las distintas poblaciones de jabalíes y cerdos silvestres, la especie
fue declarada como plaga por diferentes jurisdicciones provinciales. Según esa
categoría de manejo, los propietarios de tierras tienen la responsabilidad de
prevenir la propagación y, en la medida de lo posible, erradicar la plaga
dentro de sus predios.
En el año 2021, se incluyó al jabalí en la lista “Especies
Exóticas Invasoras” a nivel nacional. Se la clasificó como “especie exótica
invasora de uso controlado”, y surgieron propuestas para avanzar con un plan
nacional para el control del jabalí dentro de un marco interinstitucional.
En diálogo con Infobae, la doctora Fernanda Cuevas,
investigadora en especies exóticas del Conicet en Mendoza, comentó: “El jabalí
tiene una amplia distribución en la Argentina, que incluye la provincia de
Entre Ríos. El hecho de que no haya una estrategia de manejo a nivel nacional
hace imposible detener su avance”.
Las poblaciones de jabalí —pronosticó— “seguirán
expandiéndose a medida que las características del ambiente lo permitan. Es
decir, si los animales encuentran comida y agua”.
Los campos cultivados son “una fuente de alimento muy
disponible para el jabalí. A medida que se expanda la agricultura también lo
hará esta especie. Están creciendo en abundancia las poblaciones establecidas
en esos sitios, y probablemente el daño sea más notorio”.
Contó que en Mendoza se está observando expansión a sitios
cerca de las ciudades y hay un aumento poblacional. “Tenemos serios problemas
con los cultivos de papa”, señaló.