19 feb 2026
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(Mención a Entre Ríos) Fabián Zitta, médico y diseñador de moda: “Tengo una sola vida y decidí tener más de una profesión”

(Mención a Entre Ríos) Fabián Zitta, médico y diseñador de moda: “Tengo una sola vida y decidí tener más de una profesión”
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La ciencia y el arte, el quirófano y la tienda, los monitores y las telas, los pacientes y las clientas, el silencio de una clínica y el bullicio de las pasarelas, el anonimato y los medios masivos. A simple vista, claro, son profesiones diferentes, pero ambas hacen de Fabián Zitta un experto en el cuerpo humano. Él asegura que disfruta de las diferencias, parece no prestar atención a las posibles similitudes. Las dos carreras, confirma, “son muy fuertes”, pero como la vida es una, dice, tiene que “hacer muchas cosas”. Aún así, sabe elegir cuando se le pregunta a cuál se dedicaría de manera exclusiva si fuese necesario hacer esa opción. Lo dirá más adelante.

Como destacado diseñador de alta costura contemporánea, ha vestido a Pampita, a Valeria Mazza, a Natalia Oreiro, a Flor de la V, a Marcela Kloosterboer, a Carla Peterson, por nombrar solo algunas de las celbrities que han pasado por su atelier de Guido y Ayacucho. Además, se ha encargado de los vestidos de novias de, por ejemplo, Mora Calabrese –esposa de Abel Pintos– y de la periodista María Belén Ludueña, recientemente casada con Jorge Macri.

En el otro rincón de su vida, el doctor Zitta es anestesiólogo, recibido en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y cada jueves y viernes trabaja en la Clínica Olivos. A la vez, como todo médico, sigue adelante con una formación continua, estudiando papers y haciendo cursos. Los dos lados de su vida profesional, en ocasiones, se han juntado, cuando a alguna clienta le ha tocado ser su paciente. Dice que bromea en esos encuentros en el quirófano, siempre fortuitos. Les dice que es su hermano gemelo. “Siempre me ha ido muy bien, la gente se pone muy contenta y nos reímos” por el hecho de verse en un ambiente tan distinto al de la tienda.

Nacido en Concordia, Entre Ríos, sobre el río Uruguay, a las 18 años se mudó a Buenos Aires a estudiar Medicina. Primero, eligió la cirugía, pero pronto notó que ese ritmo y ambiente laboral lo frustraba y rápidamente supo que prefería ubicarse al otro lado del quirófano, como anestesista y ya nunca lo cambió. Al mismo tiempo, mientras realizaba sus estudios, comenzó a comprar las prendas que sus hermanas vendían en la boutique que tenían en Concordia y de ahí dio el paso hacia el diseño de sus propios modelos, que en un primer momento también enviaba a Entre Ríos. El resto lo cuenta él mismo. Este es el diálogo que mantuvo con Infobae.

–¿Cómo fue tu infancia en Concordia?

–Fueron una infancia y una adolescencia divinas, llenas de amigos. Con padres presentes, una familia italiana, inmigrante, muy familieros, tengo 3 hermanos mayores con los que me llevo muy bien, una hermana vive un poco más acá porque me ayuda mucho en la tienda, pero se quedaron ahí. Mis padres fallecieron.

Disfruté muchísimo de esa infancia, eran otras épocas también. Eso fue en los ’80, era diferente el concepto de salida, de vida, de relación, las amistades eran como más fieles, todo era mucho más ingenuo. Concordia era un pueblo, en ese momento, muy chiquito, la gente dormía con la puerta abierta, los amigos llegaban a cada rato a merendar, a salir o lo que fuera. No existía, como ahora, tanto la diferencia social, al no haber colegios privados, solamente se nivelaba de acuerdo a la educación, no de acuerdo al status social. Eso se perdió totalmente.

–¿Por qué decidiste estudiar medicina? ¿Era un mandato familiar?

–Siempre la medicina estaba súper presente en mi casa porque tenía primos y tíos médicos. Cuando yo nací el obstetra fue mi tío, primo de mi madre. Ya sin saberlo me recibía alguien de la familia. Y después tenía primos y primas que eran médicos también, así que cuando iba el pediatra iba a la casa de la prima de mi madre, cuando hacía una consulta de todo tipo, iba a lo de mi tío que era cirujano general y era clínico. En cierta medida, veía la medicina como algo normal o habitual y mis padres también. Además, como típicos inmigrantes que quieren superarse, quieren hacer que sus hijos estudien, un poco me lo inculcaban, me decía “sería buenísimo que sean médico”. Y yo veía la medicina como algo posible también, veía a mis tíos y a mis primos trabajando y los veía bien, entonces ahí fue cuando me decidí por la medicina. Un poco fue un mandato, pero poco. Para mis padres estaba bien que estudie, si estudiaba medicina estaban muy contentos, pero si estudiaba otra cosa ya era suficiente.

Lo viví como algo natural, nunca lo sentí como un peso enningún momento, quizás sí en el momento de decidirlo pude llegar a estar unpoco más presionado, si se quiere entre comillas, pero después lo he visto comonatural. Hice la carrera en 6 años y después hice el posgrado en anestesia quefueron 4 años más.

–¿Dejaste en algún momento de ejercer luego de comenzar comodiseñador?

–Hasta el día de hoy teniendo una empresa con la que me vabien, nunca dejé la medicina, es algo que me gusta podría haberla dejado ydedicarme solamente al diseño, pero siempre decidí tener más de una profesión.Tengo una sola vida y me parece que tenés que hacer varias cosas.

–¿Qué es lo que te gusta de tener actividades tan diferentes?

–Me gusta esa idea de positivo-negativo, entrar al quirófanoy meterme un chip de quirófano, monitores, respiradores, pacientes, amigoscardiólogos, médicos, anestesiólogos y después venir acá y ponerme un chiptotalmente diferente, de telas, avíos, clientas, fiesta, diseño, colección,presentación, desfile. Me gusta la conjugación de las dos cosas. Yo soy deVirgo, entonces siempre me gustó ser multitasking, no me molesta y tengo micable a tierra porque los fines de semana siempre descanso, pero durante lasemana estoy súper activo.

–¿Por qué elegiste la anestesiología?

–Eso un poco lo decidí a la fuerza porque yo empecé haciendo cirugía. La cirugía era muy exigente y también era difícil la parte humana, el trato con el resto del equipo médico de cirujanos, era muy piramidal. Sentí que no estaba preparado para tener una vida exclusivamente para trabajar todo el día siendo residente y dije “bueno, chau”, hice seis meses y me las piqué. Ahí volví a dar el examen de residencia porque durante la residencia esos 6 o 7 meses que hice cirugía roté por anestesiología y ahí me di cuenta que me gustaba más estar del otro lado del quirófano y la anestesia me encantó.

–¿Cómo fue ese quiebre que derivó en un cambio de especialidad?

–Hice toda la carrera pensando en ser cirujano y cuando entré a la residencia sentí una gran frustración por una cuestión de las relaciones humanas, de la exigencia de trabajar tantas horas hasta que un día cuando estaba bajando en el ascensor –yo vivía en un séptimo piso– desde el séptimo hasta la planta baja me fui escurriendo sobre el ascensor y me quedé en cuclillas durmiendo 45 minutos.

Ahí dije “bueno, basta, llegué al límite, no puedo trabajar más, tengo que buscar otra cosa” y ahí decidí pasarme a la anestesia que tiene un régimen de mucho estudio, pero más tranquilo, no estás todo el día haciendo eso.

–¿Cómo fue que empezaste con el diseño, fue una decisión rápidao un proceso lento?

–Fue un proceso evolutivo. Siempre me gustó el diseño, mishermanas tenían negocios en Concordia y yo les compraba las colecciones acá enBuenos Aires, en diferentes marcas, yo les hacía la selección de las prendas.Fue un poco al azar, mientras estudiaba hacía eso y después ya estaba terminadola carrera y empecé de a poco con algunas colecciones que las mandaba para quelas vendan. Después pasó un tiempo en que dejé de hacerlo y luego volví. Conocía alguien que vendía en Italia, me interesé y comencé a diseñar, así de formatotalmente autodidacta, pero con mucha pasión, con muchas ganas.

–¿En ese momento era como un pasatiempo?

–Siempre concebí el diseño, desde la hora uno, como si fuerauna empresa. Nunca dije “bueno, me voy a divertir un rato, hago diseño y sisale, sale sino, no”. Siempre me lo tomé con mucha seriedad y después sí,recién empecé a estudiar.

–¿Tus padres te vieron diseñador?

–Si, me vieron diseñador y estaban muy contentos. Porque mimadre falleció hace 6 años y mi padre hace 15, pero me vieron sí, mi padremenos, mi madre más, muchas veces la llevaba a los desfiles, le gustó mucho.Siempre me tenía un poco de celos acerca de decir “bueno, no vayas a dejar lamedicina, estudiaste tanto, pensá en las dos cosas”. Siempre me dieron muybuenos consejos. Eran dos padres muy presentes que me amaban mucho así que losrecuerdo muy bien.

Pero les hice ver que también hay otras formas, que nosolamente tenés que tener una sola profesión, se pueden hacer muchas cosas. Ellossiempre me veían como que trabajaba mucho y me decían “no trabajes tanto, notrabajes tanto”.

–¿Qué estudiaste referente al diseño?

–Estudié durante 3 años con una socióloga de moda ydiseñadora. Básicamente estudié sociología de moda. Todo lo demás, lo que espráctico, lo que es técnico, los aprendí solo, con las modistas, haciendocursos de moldería, progresiones de cosas simples, como para tener un poco dearmas a la hora de defender los diseños frente a las modistas, a las personasque construyen las prendas. No sólo tenés que saber diseñar, sino también tenésque saber dónde están los errores y cómo corregirlos.

Como en cualquier profesión tenés que instruir gente y en laguía también va tu sapiencia de cómo poder comandar en equipo. Yo tengo unequipo de personas, trabajo con diseñadores, con modistas, todo eso hace queuno tenga que aprender cómo transmitir, entonces tenés que tener un lenguajeque es específico para transmitir cómo hacer una prenda, que es independientede lo que transmitís a la prensa, por ejemplo, que es un motivo de inspiración,basado sobre tu forma de estilo, tu forma de diseñar.

Esta socióloga me enseñó a definirme como diseñador y cómotener un estilo todo el tiempo porque pasa mucho, con mucha gente que diseñaropa, que no tiene un sello, ni tampoco tiene una perpetuación a través deltiempo y mi idea es concebirlo así. Yo necesito que las clientas meidentifiquen.

–¿Y cómo definís ese estilo?

–Es un estilo moderno, una mezcla entre minimalista yvolumétrica, con siluetas minimalistas, lo que combina con siluetas que tienenmucho volumen. Trabajo también el plisado. El pisado tiene una textura que unpoco se va de la silueta corporal. Me gusta siempre mezclar entre lo que cubreel cuerpo y lo que se aleja de la silueta del cuerpo.

Sería un diseñador experimental, moderno, por momentosminimalista, pero con un gran trabajo sobre texturas e identificación con laslíneas y los plisados, que es mi principal fuerte, que es sobre lo que hagoexperimentación. Todas mis colecciones tienen plisados, todas mis coleccionestienen mucha geometría.

No soy un diseñador que trabaje mucho el color, quizás pormomentos pude mezclar colores, hacer una colección colorida, pero cuandotrabajas la textura generalmente no trabajas el color porque lo que determinaes el tacto y tener una prenda que está hecha con una determinadaindustrialización o un determinado proceso textil que la hace diferentes,entonces el color pasa a un segundo plano.

Hay muchos diseñadores que son muy colorista, por ejemploque trabajan mucho el estampado, mucha superposición del color porque quizás notrabajan tanto la textura de la tela. Yo trabajo mucho monocromo, con blancos ynegros, ya estoy, suficiente.

–La medicina es de esas actividades en la que losprofesionales se están formando de manera continua. ¿Cómo lo hacés compatiblecon el tiempo que te demanda el diseño?

–La Asociación de Anestesiología está muy bien organizada yestá constantemente formándonos. Recibo todas las semanas reviews sobre casosclínicos, sobre diferentes tipos de fármacos, diferentes tipos de algoritmos.Después hay muchos cursos cortos que duran un día o dos acerca de problemáticasespecíficas de un área de la anestesia para, por ejemplo, pacientes de altoriesgo, cirugía de trauma, etc. Uno elige. Generalmente elijo todo lo que escómo resolver complicaciones porque constantemente están cambiando losalgoritmos.

–¿Te ha tocado que una clienta sea tu paciente?

–Si, varias veces. Una me tocó a los pocos años de haberempezado diseño y me acuerdo que era un sábado a la tarde, la paciente hizo unembarazo ectópico, un embarazo fuera de lugar. Me reconoció cuando empezó adormirse y cuando se despertó, cuando voy a la habitación, justo era unapaciente a la que le estaba haciendo un vestido de novia, se casaba en un parde meses.

Haber hecho (el reality) Corte y Confección me dio muchapopularidad y hay mucha gente que ha entrado al quirófano que me ha reconocido.Yo un poco los cargo, como paciente me dicen “vos sos el diseñador”. “No” –lesdigo– “es mi hermano, yo soy el gemelo” y se ríen. Como todos losanestesiólogos tratamos de contener al paciente, hacer algún chiste para que lapase lo mejor posible hasta que recibe la anestesia, la sedación. Sirve paratodo paciente y me sirve a mí también. Siempre es traumático el hecho dehacerse un estudio o una cirugía. Uno no está en el mejor momento, entonces esnuestra función ubicarnos en esa situación. Siempre me ha ido muy bien, lagente cuando me reconoce se pone muy contenta y nos reímos.

–Y si tuvieras que volver a empezar o en el futuro tuvierasque elegir, ¿cuál de las dos profesiones elegirías?

Ahora ya estoy cansado, no sé si haría 2 profesiones tanintensas. Quizá haría una sola. De todas formas, lo que hice en este momento espensar cuántas horas quiero trabajar y lo divido entre medicina y diseño, no esque trabajo más.

Pero en caso de tener que elegir, elegiría una sola.

–¿Cuál?

–Las dos son muy fuertes, una u otra, pero me parece queelegiría el diseño.

–¿Sentís que te da más satisfacciones?

–Satisfacciones no, pero es un terreno donde podésexperimentar, podés crecer mucho y la medicina, no es que no puedas crecer,pero siempre la experimentación es muy limitada porque no experimentas con unpaciente. Con el paciente haces una rutina, es la rutina que mejor te sale y lamejor aceptada por el protocolo quirúrgico.

El diseño es algo totalmente diferentes, es un áreatotalmente experimental, vos podés pasar de una zona de confort a una zonatotalmente inusual y podés diseñar una colección que nunca habías diseñado y eltránsito por esa desarrollo es fantástico. En la medicina no pasa eso. El artete permite navegar.

–¿Qué cambios ha dejado la pandemia en la moda? ¿Hay unanueva normalidad?

–Cambios, sí hay. Algunos han sido estructurales y otros másbien dinámicos, los dinámicos se refieren a que yo he estado guardado dos añosy pico y por otro lado muchas clientas se lanzaron a festejar sus casamientos,sus 15. Ha hecho como un repunte todo lo que es el festejo, la gente havalorado mucho más hacer fiestas. Se dio cuenta de que estaba encerrada y ahorapodía salir a festejar, se vive ahora la situación festiva como algo muyplacentero, antes quizás era una fiesta más, ahora no. La gente es como quecambió, se puso más positiva en lo que refiere a disfrute.

Y después, con respecto a la moda sí, hay varios cambios.Creció mucho todo lo que es la moda circular, lo que se puede reciclar, comopor ejemplo, ya hay empresas italianas que te venden un cuero que lo ves comorecién curtido y en realidad es un cuero que está reciclado de varios otroscueros que se desecharon, camperas, pantalones que fueron de cuero, se procesande determinadas formas y se hace una tela que es de cuero, que sigue siendoorgánica, pero es circular, es reciclada. Todo lo que es moda circular, lapegó, se valorizó mucho.

Las clientas están muy interesadas en saber qué es lo queestá comprando, eso ha cambiado, por ejemplo, después de la pandemia, saber dedónde proviene la materia prima, cómo se realizó, quién la construyó, si vienede un taller clandestino, de trabajo esclavo o son materiales que afectan elmedio ambiente, generó una conciencia sobre el uso de la vestimenta. La idea dequién hizo tu ropa está muy en boga, en las marcas sobre todo de venta masiva.

–¿Ese cambio en la exigencia de las clientas se dio tambiénaquí?

–Es un cambio a nivel global, pero, acá es como que cuestamás. También sucede que yo tengo un nicho de venta, vendo vestidos de fiesta,entonces reutilizo los vestidos, por ejemplo, que están hechos y tal vez nogusta la silueta, entonces se toma la tela de vuelta, se vuelve a planchar, sies de tintorería se manda a la tintorería, y después se vuelve a colocar otropatrón y es otro vestido que no tiene nada que ver con el anterior.

Pero en general el mundo está mirando mucho eso y por eso seoriginaron también las colecciones drops que son colecciones más chiquitas.Antes las empresas fabricaban mucha cantidad de prendas y las tenían 3 o 4meses colgadas. Ahora estas colecciones tienen un sentido de inspiraciónespecífico, por ejemplo, la colección inspirada en California Beach y a eso lesuman que la tela es un algodón peruano orgánico y después tratado y teñido conesencias naturales. Y bueno, te ponés una remera inspirada en California en losaños ’70 y con algodón orgánico, es consciente de la ecología y son pocascantidades de prendas y tienen un consumo finito. esto quiere decir que lamarca hace 100 remeras, se venden y nunca más entra ni la tela, ni el color, niel modelo, nada. Y siempre está esa ligazón hacia lo que es ecológicoreciclable, reutilizable, la moda circular.

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