22 feb 2026
ER EN MEDIOS NACIONALES

(Mención a Entre Ríos) El peronismo se diluye en las tres provincias del Litoral: las derrotas electorales complican el escenario para 2025

Diez años después

(Mención a Entre Ríos) El peronismo se diluye en las tres provincias del Litoral: las derrotas electorales complican el escenario para 2025

El justicialismo ha entrado en un cono de sombras en Entre Ríos, Corrientes y Misiones. Derrotas contundentes, debilidad institucional y la asimilación del sello del PJ en frentes con más identidad se combinan para este declive en un territorio con el mismo peso electoral que Córdoba.

El presente y el futuro inmediato del peronismo en las tres
provincias no es el mejor. En Entre Ríos y Corrientes se combinan la pérdida
del poder y cachetazos en las urnas con la fragilidad institucional como
factores para explicar la crisis. En Misiones, el sello del PJ quedó fagocitado
por el Frente Renovador Misionero, una fuerza provincial que forjó Carlos
Rovira a comienzos de siglo y que se mantiene con vigor en el gobierno.

Diez años después

En 2011, el justicialista Sergio Urribarri era reelecto
gobernador de Entre Ríos con un histórico 56%. El peronismo se quedó con las 17
bancas del Senado y con dos tercios en Diputados. Una década más tarde, sufría
una derrota humillante y sin antecedentes ante Juntos por el Cambio en las
legislativas nacionales. La fuerza opositora, encabezada por Rogelio Frigerio,
terminaría desplazando al PJ del Gobierno en 2023. El ex ministro del Interior
se convirtió en el primer mandatario no peronista en 20 años.

Estos extremos de la historia grafican el declive del PJ. Dos factores concatenaron ambas situaciones. La ruptura del vínculo dirigencial con la base electoral fue uno. Los casos de corrupción que espantaron a la clase media, el otro. El nuevo escenario lo encuentra “en el llano”, carente de los recursos del Estado a los que se acostumbró para hacer política, sin conducción clara y desmovilizado.

El pasado fin de semana, una jugada de última hora del ex gobernador Gustavo Bordet logró evitar que el PJ Entre Ríos pase a manos de Domingo Rossi, ex vicegobernador y actual intendente de la localidad de Santa Elena que purgó una condena por corrupción. Hubo lista unificada. Al frente del peronismo entrerriano quedó el legislador del Parlasur, José Cáceres, un veterano dirigente sin peso propio ni proyección a futuro.

Sin payé

La mística del peronismo correntino parece haberse agotado
en 2017. Esa fue la última elección en la que fue competitivo. Mauricio “Camau”
Espínola quedó a 9 puntos del radical Gustavo Valdés en la competencia por la
gobernación.

En 2021, el PJ nacional intervino el distrito. Nombró
interventor al intendente de Hurlingham, “Juanchi” Zabaleta. El armado de la
lista se hizo con eje en La Cámpora y otros sectores internos tuvieron que ir
por afuera. El resultado fue una catástrofe. Valdés fue reelecto con el 73,5%
de los votos y el peronismo perdió 24 de las 30 intendencias que tenía. En 21
municipios ni siquiera presentó lista.

El presente encuentra al oficialismo de ECO + Vamos
Corrientes como fuerza hegemónica y con las mayores chances de retener la
provincia en 2025. El PJ apuesta a que la frágil unidad que se forjó el año
pasado detrás de la candidatura de Sergio Massa se consolide y que el espacio
libertario divida al frente de gobierno para sumar chances. Tras la muerte de
Fabián Ríos y el pase del senador Espínola al sector de Miguel Ángel Pichetto,
la figura que asoma es la de Alejandro Karlen. La intención es lograr la
normalización. El partido sigue intervenido, pero ahora el responsable es
Máximo Rodríguez.

Una identidad entre muchas

En 2003, el entonces gobernador Carlos Rovira resolvió
escapar por arriba al laberinto de su enfrentamiento con Ramón Puerta. Formó
entonces el Frente Renovador Misionero. El espacio sumó fracciones de diversas
fuerzas, entre ellas el peronismo y el radicalismo.

Desde entonces, el FRM se ha mantenido en el poder. Detrás
del recambio de gobernadores, permanece la figura de Rovira como hombre fuerte.
El PJ, en tanto, se diluyó en el éxito de la renovación. El partido está
intervenido. Juan Irrazabal había sido designado al frente del proceso, pero
dimitió y su lugar quedó para Miriam Comparín, una dirigente de UPCN.

En los comicios de 2023, el FRM se impuso por el 71%. El
mandatario electo, Hugo Passalacqua, es un referente con origen radical. Su
antecesor, Oscar Herrera Ahuad, se identificaba como “renovador nativo”: su
ingreso a la política fue a través de la Renovación y no de los partidos que lo
conforman. Durante la campaña, tampoco hubo simbología peronista.

En forma individual, ninguna provincia mueve el amperímetro
electoral. Pero, en conjunto, suman el 8,6% del padrón. El valor equivale al
peso de Córdoba. En 2025, además, Entre Ríos renovará tres senadores. La UCR,
el PRO y el PJ disidente pondrán en riesgo una banca.

El escenario nacional también conspira para el rearme de
posiciones en estas provincias. Alberto Fernández, desde España, sigue siendo
el presidente formal del partido. Y en jurisdicciones importantes pesan más los
proyectos locales. Córdoba es el ejemplo más claro desde hace 15 años.
Mientras, el kirchnerismo aparece recluido en la provincia de Buenos Aires y
sin proyección hacia otros distritos.

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