22 feb 2026
ECONOMíA

Mejora significativa en el balance energético, pero se with nubarrones en el horizonte

Buen desempeño de la mano del Gasoducto, aunque los precios internacionales plantean riesgos en el horizonte

Mejora significativa en el balance energético, pero se with nubarrones en el horizonte

Durante el primer trimestre de 2025, la balanza comercial energética mantuvo su sólido crecimiento, alcanzando un resultado positivo de USD 1.872 millones, lo que representa un incremento del 9,4% en comparación con el mismo período del año anterior. No obstante, los precios internacionales del crudo han experimentado “una caída casi vertical en los últimos días”, en el marco de la guerra comercial y la nueva política energética impulsada por Donald Trump, así como por la incertidumbre dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), lo que genera “grandes interrogantes” sobre el futuro.

Estos datos provienen del último Informe del Observatorio Económico de la Untref, el cual señala que durante el primer trimestre de este año, las exportaciones crecieron un 8,7% interanual, totalizando USD 2.534 millones. De esta manera, se mantiene el crecimiento que comenzó en 2024, año en el que las exportaciones ascendieron más del 22% anual, alcanzando USD 9.706 millones, gracias a un incremento del 28% en las cantidades exportadas, a pesar de que los precios internacionales disminuyeron un 5%.

Los resultados altamente positivos de las exportaciones y de la balanza energética tanto en 2024 como en el primer trimestre de este año se sustentan en la inauguración, a mediados de 2023, del gasoducto Néstor Kirchner, rebautizado como Perito Moreno por la actual administración. Este gasoducto conecta las ciudades de Tratayén y Salliqueló y se complementa con un crecimiento sostenido de la producción de petróleo y gas no convencional en Vaca Muerta, donde la producción de crudo no convencional creció un 27,5% y ya representa el 60% del total extraído en el país. Por su parte, la producción de gas no convencional aumentó un 13,7%, alcanzando el 66% del total en la media anual. De hecho, el único sector exportador que mostró un aumento en 2024 respecto a 2023 y 2022 fue el de combustibles y energía, con un incremento del 22,3% respecto a 2023 y del 15,2% en comparación con 2022.

Asimismo, la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE) ha indicado que la caída de la actividad industrial durante el primer año del gobierno de Javier Milei, que registró un descenso récord del 9,4%, condujo a una reducción del 26% en la demanda energética para la producción. Esto resultó en un aumento de los saldos exportables de energía y una menor necesidad de importaciones. Según datos del informe del Senado, las importaciones energéticas cayeron “bruscamente en casi un 50% interanual” en 2024, debido a una disminución del 42% en las cantidades, así como del 13% en los precios internacionales, lo que significó gastos de solo USD 4.000 millones y permitió un saldo positivo de casi USD 5.700 millones en ese año.

De esta manera, la restricción externa energética que persiguió a la economía argentina con déficits constantes desde 2010 hasta 2022, alcanzando un récord de USD 6.900 millones en 2013, parece haber quedado atrás, afectando profundamente la economía general y, en particular, el suministro de dólares.

Este panorama favorable de la balanza energética contrasta notablemente con la actual perspectiva internacional, donde los precios del crudo han mostrado “una caída casi vertical en los últimos días”, en el contexto de la guerra comercial y la nueva política energética (“Drill, baby, drill”) promovida por Trump, junto a las indefiniciones de la OPEP ante el nuevo escenario global. Los factores mencionados han llevado a que, según el informe, aunque “las proyecciones de la balanza comercial energética son optimistas gracias a la creciente disponibilidad de crudo y a una mayor capacidad de transporte, persisten grandes interrogantes sobre los valores de exportación”. Esto se debe a que, entre 2023 y 2024, el precio del barril de petróleo osciló entre 75 y 85 dólares, pero con la llegada de Donald Trump, dichos valores han retrocedido a menos de 60 dólares, impulsados por el pesimismo sobre la evolución de la economía y el comercio mundial, en combinación con un aumento reciente en la producción petrolera declarado por la OPEP.

De hecho, se anticipa que el precio de la energía caiga un 17% en 2025, con un precio promedio del barril Brent en 64 dólares, 17 dólares menos que en 2024, y que continúe su descenso con una caída adicional del 6%, alcanzando los 60 dólares por barril en 2026, lo que representaría los niveles más bajos en los últimos cinco años. El informe también advierte que estas bajas “podrían afectar algunos proyectos debido a la reducción en el margen de rentabilidad, que podría caer por debajo de los costos de explotación, ya que la producción de petróleo mediante el sistema ‘fracking’ o ‘fracturación hidráulica’ es mucho más costosa que la convencional. Un precio del petróleo por debajo de 50 dólares el barril podría resultar “catastrófico” para Argentina y los países productores de Latinoamérica.

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