El recorrido simbólico que los heroicos chicos del pueblo habían comenzado en el Barrio El Trulo de la capital tucumana llegaba a su fin. Los abrazos de los organizadores, el llanto de los gurises, pibes, changuitos, chicos o niños -cualquiera fuera la designación que nuestro lenguaje utiliza para nombrar a los más pequeños y descuidados-, mostraba el cierre. Miles de trabajadores y organizaciones que se despojaron de sus delantales, de sus banderas para elevar una sola, aquella en la que se leía: el hambre es un crimen; miles de adhesiones y la presencia de referentes destacados. Entre ellos estaba Adolfo Pérez Esquivel, Nobel de la Paz (1980) por su lucha en favor de los Derechos Humanos.
Los nervios amenazaban con apoderarse de mi voz, sin embargo, apelé a su voluntad de no negar respuesta alguna y me dirigí lentamente a buscarlo. -¿Cómo ve este país tan rico y con tantos niños muriéndose de hambre?-Yo esperaba que aquí estarían presentes funcionarios del gobierno para ver que pasaba con los chicos, realmente hay un a ausencia absoluta y esto es preocupante. Cuando lo medios de comunicación se fueron para otro lado en lugar de quedarse aquí, porque esto es una de las grandes prioridades del país. Un país que pierde de objetivo a sus niños es un país que perdió el rumbo -afirmó.
-¿Podríamos decir que esta idea de continuar por la pobreza está planificado desde hace muchos años atrás?
-Sí, pero en estos momentos hay una reacción de los pueblos que le dicen basta, es lo que los niños le decían ayer en José C Paz, tenemos derechos a no comer de la basura, a vivir con dignidad, que nuestros padres tengan un trabajo digno. Que pasa con nuestro país, que puede alimentar a mas de 300 millones de personas, que esta pasando que más de 9 millones vivan bajo el nivel de pobreza -se preguntaba él mismo tratando de transmitir la inquietud-, creo que hay que cambiar muchas cosas, pero nos dicen que vivimos en democracia, no porque votamos y votar no es la democracia.
– Siempre decimos que este modelo esta agotado ¿ qué nos falta para derrotarlo?-Creo que hay que trabajar, hay mucha fuerza, muchas organizaciones, hay que construir un modelo de país. Hoy este país que se dice federal, federal no existe, es un país feudal y no son sinónimos -contestó sabiamente-, entonces hay que tratar de cambiar para revertir esta grave situación que hoy vive el pueblo.
-¿Ve alguna intención por revertir esta situación?
Su tono de voz cambió, con más énfasis y enojo respondió – es obligación del gobierno escuchar la voz del pueblo, un gobierno que no escucha la voz del pueblo no es un buen gobierno; segundo, el gobierno debe estar al servicio del pueblo y nunca el pueblo al servicio del gobierno , yo nunca entendí porque el pueblo tiene que honrar a sus gobernantes, es el gobierno quien debe honrar al pueblo, son conceptos totalmente distintos.
-Cree que este gobierno también defraudó al pueblo?
-Creo que en algunas cosas cambiaron, pero algunas no, como el pago de la deuda externa, se dijo que no se iba a pagar con el hambre del pueblo y se está pagando con el hambre del pueblo. El envío de tropas a Haití, -y se detuvo para hacer una pregunta – ¿saben cuanto nos sale ese envío al pueblo argentino? -indignado él mismo respondió -cada 6 meses son diez millones de dólares pone el pueblo argentino… cuantas escuelas, cuantas necesidades de los chicos se podrían paliar, sin embargo mandan 640 soldaos a Haití.
Recién llegado de una misión internacional a Haití, afirmó que ese es un pueblo que no necesita soldados, necesita recursos para la salud, la educación, la vivienda, -lo que necesitamos nosotros – expresó.
-¿Qué opinión le merece el episodio de destrucción de alimentos vencidos por parte del Ministerio de Acción Social en Entre Ríos?
-Hay que hacerle un juicio, que hayan guardado el alimento y se haya echado a perder y no distribuir, eso es un crimen -contestó con indignación- creo que a esos responsables hay que sancionarlos severamente a través de la justicia.El ruido de los tambores no dejaba de sonar, pero el Nobel de la Paz tenía que irse, antes de partir se refirió al trabajo que están organizando para la realización de la III Cumbre de los pueblos a realizarse en Mar del Plata en el mes de noviembre.
– Hay que sumar voluntades, hay que hacer una presión conjunta para decirle no a un genocida que invade países, que masacra gente con total impunidad – hablaba del presidente norteamericano George W. Bush, por si alguien aún no lo conoce.
Verónica Gómez
de Inventario22
Los nervios amenazaban con apoderarse de mi voz, sin embargo, apelé a su voluntad de no negar respuesta alguna y me dirigí lentamente a buscarlo. -¿Cómo ve este país tan rico y con tantos niños muriéndose de hambre?-Yo esperaba que aquí estarían presentes funcionarios del gobierno para ver que pasaba con los chicos, realmente hay un a ausencia absoluta y esto es preocupante. Cuando lo medios de comunicación se fueron para otro lado en lugar de quedarse aquí, porque esto es una de las grandes prioridades del país. Un país que pierde de objetivo a sus niños es un país que perdió el rumbo -afirmó.
-¿Podríamos decir que esta idea de continuar por la pobreza está planificado desde hace muchos años atrás?
-Sí, pero en estos momentos hay una reacción de los pueblos que le dicen basta, es lo que los niños le decían ayer en José C Paz, tenemos derechos a no comer de la basura, a vivir con dignidad, que nuestros padres tengan un trabajo digno. Que pasa con nuestro país, que puede alimentar a mas de 300 millones de personas, que esta pasando que más de 9 millones vivan bajo el nivel de pobreza -se preguntaba él mismo tratando de transmitir la inquietud-, creo que hay que cambiar muchas cosas, pero nos dicen que vivimos en democracia, no porque votamos y votar no es la democracia.
– Siempre decimos que este modelo esta agotado ¿ qué nos falta para derrotarlo?-Creo que hay que trabajar, hay mucha fuerza, muchas organizaciones, hay que construir un modelo de país. Hoy este país que se dice federal, federal no existe, es un país feudal y no son sinónimos -contestó sabiamente-, entonces hay que tratar de cambiar para revertir esta grave situación que hoy vive el pueblo.
-¿Ve alguna intención por revertir esta situación?
Su tono de voz cambió, con más énfasis y enojo respondió – es obligación del gobierno escuchar la voz del pueblo, un gobierno que no escucha la voz del pueblo no es un buen gobierno; segundo, el gobierno debe estar al servicio del pueblo y nunca el pueblo al servicio del gobierno , yo nunca entendí porque el pueblo tiene que honrar a sus gobernantes, es el gobierno quien debe honrar al pueblo, son conceptos totalmente distintos.
-Cree que este gobierno también defraudó al pueblo?
-Creo que en algunas cosas cambiaron, pero algunas no, como el pago de la deuda externa, se dijo que no se iba a pagar con el hambre del pueblo y se está pagando con el hambre del pueblo. El envío de tropas a Haití, -y se detuvo para hacer una pregunta – ¿saben cuanto nos sale ese envío al pueblo argentino? -indignado él mismo respondió -cada 6 meses son diez millones de dólares pone el pueblo argentino… cuantas escuelas, cuantas necesidades de los chicos se podrían paliar, sin embargo mandan 640 soldaos a Haití.
Recién llegado de una misión internacional a Haití, afirmó que ese es un pueblo que no necesita soldados, necesita recursos para la salud, la educación, la vivienda, -lo que necesitamos nosotros – expresó.
-¿Qué opinión le merece el episodio de destrucción de alimentos vencidos por parte del Ministerio de Acción Social en Entre Ríos?
-Hay que hacerle un juicio, que hayan guardado el alimento y se haya echado a perder y no distribuir, eso es un crimen -contestó con indignación- creo que a esos responsables hay que sancionarlos severamente a través de la justicia.El ruido de los tambores no dejaba de sonar, pero el Nobel de la Paz tenía que irse, antes de partir se refirió al trabajo que están organizando para la realización de la III Cumbre de los pueblos a realizarse en Mar del Plata en el mes de noviembre.
– Hay que sumar voluntades, hay que hacer una presión conjunta para decirle no a un genocida que invade países, que masacra gente con total impunidad – hablaba del presidente norteamericano George W. Bush, por si alguien aún no lo conoce.
Verónica Gómez
de Inventario22
Comentarios
0 comentariosSé el primero en comentar esta nota.