Rogelio Frigerio asumió su cargo como gobernador hace poco
más de dos meses, al mismo tiempo que Javier Milei hizo lo propio en la presidencia
de la nación.
La relación entre ambos mandatarios es anterior a la toma de
mando de sus respectivas funciones, ya que el líder de La Libertad Avanza fue
siempre muy elogioso con el dirigente entrerriano, destacando su desempeño como
ministro del Interior durante la presidencia de Mauricio Macri.
En ese marco, en el inicio de ambas gestiones, el buen trato
fue algo que se dio de manera natural, en principio, Frigerio mantuvo reuniones con Macri, aliado
político del presidente, y Guillermo Francos, ministro del Interior, entre
otros funcionarios nacionales, hasta que finalmente se dio el encuentro con
Milei, luego de que el titular del Ejecutivo nacional convocó a los
gobernadores.
Frigerio y Milei tuvieron buen trato desde el principio de sus gestiones.
Hasta ese momento todo era armonía, e incluso coincidían en
la necesidad de recortar los gastos de la política, algo que estuvo pésente en
el discurso de ambos durante la campaña, y que los unía a la hora de argumentar
sobre las medidas que iban aplicando.
Sin embargo, después de que la Cámara de Diputados de la
Nación envió nuevamente a comisión la Ley Ómnibus impulsada por el presidente,
comenzaron los cortocircuitos.
El primero fue por el enojo del titular de Casa Rosada,
quien, de acuerdo a lo que se filtró de una reunión con su gabinete, amenazó a
los gobernadores con una fuerte frase: “Los voy a dejar sin plata, los voy
a fundir a todos”.
En medio de ese fuego cruzado quedó Frigerio, que, sin
embargo, continuaba manteniendo un tono conciliador, insistiendo en la
necesidad de encontrar puntos en común entre la nación y las provincias.
Hasta el momento, en declaraciones públicas, la máxima
autoridad del gobierno de Entre Ríos se
mantiene en su postura de no entrar en conflicto.
Incluso, recientemente,
en una entrevista que brindó a Perfil, fue consultado sobre un posible
acuerdo entre el PRO y La Libertad Avaza, a lo que respondió: “Es temprano
aún. Hay puntos de encuentro en las provincias gobernadas por JxC y las fuerzas
de La Libertad Avanza. No es algo para descartar”.
En esta misma línea, durante la apertura del ciclo lectivo
2024, en Villa Paranacito, Frigerio volvió a hablar del tema, y en el mismo
tono señaló: “Quiero llevar tranquilidad. Creo que todos los que tenemos
responsabilidades hoy, tanto a nivel nacional como provincial, tenemos que
parar la pelota, pensar en la gente. La gente está viviendo con mucha angustia
este momento, con mucho dolor, con tremenda incertidumbre de lo que va a pasar
mañana en la Argentina. A esa incertidumbre, a esa tristeza, a esa angustia, no
le podemos agregar peleas de los que dirigen, de los que tienen
responsabilidades”,
“Me voy a mantener siempre en mi eje. Estoy para
colaborar, haciendo en mi provincia las cosas que había que hacer, manejándome
con una austeridad tremenda, con la misma que viven la mayoría de los
argentinos. Estoy haciendo las cosas que había que hacer. Entiendo Nación y
provincias tienen que ser un solo equipo. Ya pasó la Batalla de Caseros, la
guerra entre unitarios y federales”, añadió.
Más adelante, expresó: “Hoy tenemos que estar espalda
con espalda, para garantizar que Nación tenga los instrumentos para vencer el
flagelo de la inflación, que pueda llegar al equilibrio fiscal y también
garantizar que las provincias tengan los recursos para llevar adelante los
bienes y servicios públicos más sensibles para la sociedad, como la educación,
la salud, la seguridad, que son responsabilidades de los gobernadores. Para eso
tenemos que tener los recursos que por Ley y por Constitución tenemos que
tener”.
Y concluyó: “Acá no hay posibilidad de peleas cuando la
gente está pasando un momento tremendo como está pasando, cuando tenemos casi
60% de pobres en la Argentina. Ya pasó la Batalla de Caseros, la guerra entre
Unitarios y Federales”.



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