Con muchas zonas al límite, productores y asesores de seisprovincias dan sus testimonios desde los lotes, entrando al período clave paralos rendimientos.
Las recientes lluvias aliviaron a muchos productores. Sinembargo, el agua sigue siendo la preocupación principal… y eso que no faltanotras.
Retenciones, precios máximos, vaivenes en la cotización delos granos, dificultades financieras. Todo esto forma parte del devenircotidiano de los productores argentinos. Sin embargo, saben bien que si no hayagua todo se hace más difícil. La sequía es lo que termina de definir el “poderde fuego” que tendrá un agricultor al final de la campaña. Sin “físico”, todose hace más difícil. Con él, la cosa se aligera.
Esta campaña gruesa, de días calurosos y cielos diáfanos, hacomplicado algunos cultivos en ciertas regiones productivas del país. Al cierrede esta edición en todas las zonas esperaban más bendición hídrica. Algunasestán mal, otras peor y también están las regiones que hoy surfean la ola, peroen todas requieren más lluvias.
Clarín Rural armó un bosquejo con productores y asesores dedistintas regiones para conocer de primera mano cómo están los cultivos y quépuede esperarse de aquí al cierre de la campaña.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), hay un saldonegativo de disponibilidad hídrica de los cultivos. “Para las 10 millones dehectáreas que conforman la región núcleo, esta ola de calor significa unapérdida aproximada de agua en el suelo de 7 a 8 milímetros diarios, por lo quela región núcleo perdió por evapotranspiración un valor cercano a los 30milímetros que equivalen al 60 {10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} de los acumulados recibidos en las últimaslluvias”, cuantificaron.
“Habrá pérdida de peso en el llenado de granos de maíz y senecesitan las lluvias este fin de semana para frenar este proceso”, advirtierontécnicos de Marcos Juárez. En soja de primera, “hay lotes con plantasestresadas”, dijeron desde la BCR. “Se necesitan lluvias urgentes superiores a50 mm para continuar con el ciclo en forma más o menos normal”, agregaron.
Entre Ríos
En Entre Ríos loslotes están crujientes, y no solamente por las pocas gotas de esta campaña.”Venimos de dos campañas de seca, arrancamos ya con un déficit de 250-300 mm en2019, que se profundizó en 2020, cuando precipitaron 650 mm de los 1100promedio que ofrece esta zona habitualmente”, contó Carlos Flores, que siembrasorgo, soja y maíz en la zona de Rincón de Nogoyá y Gualeguay, en el centro-surentrerriano.
Entre jueves yviernes, de Victoria hacia el oeste habían precipitado 40-60 mm, aunque en lazona más crítica (Paraje la Tacuara, Rincón de Nogoyá y parte de Gualeguay)sólo tenían 15 mm pero estaba como para seguir “bendiciendo”… perdón,lloviendo.
“Se dio un fenómenoparecido a lo que lo viví en Santiago del Estero, con una temperatura mayor ala humedad durante varios días, esto es, 38-40 grados y 25{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} de humedadrelativa, parece Santiago o Chaco, ¡pero es plena Mesopotamia!”, lamentóFlores.
El trigo fue elprimero que sufrió y apenas entregó 25 qq/ha cuando una media en años normaleses de 35 qq/ha. Luego los cultivos de verano llegaron a sembrarse bien porquese aprovecharon unos milímetros puntuales, pero después las altas temperaturasy la falta de agua fueron complicando todo. “El maíz de primera ya está jugado,con suerte llegará a los 4000 kg/ha, esto es la mitad de lo que puede dar en unaño normal, pensando que recibió 300 mm de los 800 por lo menos que necesitaentre napa y lluvias”, relató Flores quien cree que lo van a terminarcosechando antes de la fecha habitual (fin de febrero primera quincena demarzo) para evitar que se “cocine”.
Ahora bien, a quienesles queda aún algo de tiempo para remontar el partido es a la soja (de primeray de segunda) y al maíz tardío. “La soja de primera sembrada en octubre estámarcando chauchas y con alguna flor, si llueven 60-70 mm podría dejar deabortar flores y recuperar”, dijo Flores. Lo mismo para el maíz tardío. “Perotiene que llover ya”, remarcó el productor entrerriano.
La Pampa
+Desde Caleufú, en el norte pampeano, a 90km del límite conSan Luis (al oeste) y a 100 de Córdoba (al norte) y 120 de González Moreno(Buenos Aires), la productora Lidia Carletto contó que “el girasol sufriómuchísimo la falta de agua y a eso se le sumó una granizada del tamaño dehuevos de gallina que donde cayó hizo desastres”. De todos modos, los que sesalvaron del granizo no van a tener muy buen rinde por la falta de agua. Desdejunio hasta fines de diciembre que casi no llovió en la zona. Vale recordar quehoy en esa zona se siembra mucho menos girasol que antaño, producto de lacantidad de palomas que se llevan hasta el 60{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} de una cosecha. Muchos, dejaronde hacerlo.
En cuanto a las sojas de primera “sufrieron mucho y algunostuvieron que resembrar, mientras que las de segunda porque enero fue el únicomes que llovió acá desde el invierno, con 170 mm en General Pico y 100 acá, másal oeste, que sirvieron para abastecer cultivos, también sirvió al maíz, yperfiles”.
La falta de agua hizo que muchos sembraran el maíz recién enenero, con esas lluvias. “Pero a esta altura, y con este calor, acá, los maícesestán pidiendo agua de nuevo, a diferencia de lo que puede suceder en GeneralPico o Alvear, más al este, donde los maíces llegan a tomar el agua de la napa,acá, está muy baja”, contó Carletto, quien apuntó que se espera, al menos entre10-15{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} menos de rendimiento.
El girasol se cosecharía en marzo, la soja en mayo y elmaíz, por haberlo sembrado más tarde, tendrá que esperar hasta agosto.
Hasta el momento de cierre de la nota no habían recibido niuna gota aún.
Sudeste bonaerense
Con base en Tandil, pero recorriendo campos en un abanicoimportante del sudeste bonaerense, Gastón Therisod, resumió el panorama en “elbarrio”: “La foto de hoy es que está muy linda toda la costa (Necochea,Otamendi, Miramar), muy seco San Cayetano, Lobería y parte de Balcarce, se estásecando Ayacucho, Rauch y Coronel Vidal, y entre Tandil y Azul los cultivosestán muy lindos”.
“De punta a punta, casi todo está bien, pero no hayreservas, si sigue el tiempo así una semana más los cultivos se van a empezar amarcar”, apuntó Therisod.
En general, a diferencia del resto del país, la zona vienede una campaña fina de buena a excelente según de qué zona se trate. “Si entrefebrero y marzo llueven 120 mm va a ser una muy buena campaña de girasol, unabuena o regular campaña de maíz temprano, una muy buena de maíz tardío, tambiénmuy buena de soja de primera y de segunda”, apuntó.
“De Tandil y Azul hacia la costa, los maíces me animo aanticipar que van a andar por los 7000 kg/ha, en tanto que los tardíos, siempreque reciban esos 120 mm, van a andar por los 8000 kg/ha y las sojas de primera2800-3300 kg/ha”, estimó Therisod.
En tanto que, para la zona de Rauch, Ayacucho, Las Armas,General Madariaga y Coronel Vidal, el asesor marcó que “la gruesa movió bien”aunque “los girasoles quedaron un poco desparejos porque les faltó algo de aguaen noviembre-diciembre, pero están casi todos terminando floración y empezandollenado, las sojas de primera están recién floreciendo y las de segundatardaron casi un mes en nacer”. “Creo que va a ser un año muy variable para elmaíz temprano dependiendo de la profundidad de suelo y las lluvias localizadas,pero les hace falta entre 60 y 80 mm, los maíces tardíos vienen al límite y tediría que en los próximos 60 días necesitan 120 mm para andar bien”, dijoTherisod.
Para la zona de Tandil a La Dulce, San Cayetano, Lobería yTres Arroyos, Therisod destacó que “como la fina allí no fue tan buena, y lostrigos no se llevaron tanta agua, las sojas de segunda tuvieron buenosnacimientos”.
Santa Fe
El panorama de la gruesa arrancó con una primavera deperfiles casi a capacidad de campo en San Gregorio, bien en el sur de Santa Fe.Pero en los casos donde se sembró trigo el cultivo de invierno se llevó granparte de la reserva hídrica. Eso hoy marca una diferencia fuerte entre la sojade primera y la soja de segunda. “La soja de segunda se ve deshidratada en unacondición muy crítica y la de primera, que viene consumiendo agua del perfil nose la ve mal todavía”, contó el productor Andrés Aseguinolaza, quien confesóque “la última semana el sol estuvo bravísimo, con días agobiantes”.
“Del 1 al 10 estoy 8 de preocupado”, dijo Aseguinolaza elmiércoles, durante su primer contacto con Clarín Rural. El viernes a la mañana,algo había cambiado el panorama, puesto el jueves llovieron unos 65 mm y seesperaban otros 50 para el fin de semana. Así y todo, explicó por qué estabapreocupado, sobre todo con la soja de segunda: “Después de muchos años haciendosoja-trigo/soja-maíz, este año, para no dejar tanto tiempo lotes a merced delas malezas, principalmente yuyo colorado, sacamos prácticamente la soja deprimera de la rotación”.
Un 60{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} del rendimiento del maíz está hecho, de modo que paraAseguinolaza, en el peor de los casos van a andar en 50-60 qq/ha, pero estaslluvias permiten mensar en acercarse a los 80 qq/ha que se pueden lograr en lazona. Estas lluvias ayudan mucho a la soja. “Creo que vamos a redondear unabuena campaña si se concreta este milimetraje en soja de primera y maíz, y parala de segunda va a faltar otro poco pero esto ayudaría mucho”.
Córdoba
“La lluvia de este jueves fue buena y pareja en el centro deCórdoba, entre 20 y 50 mm, con algunos lugares de 80 más cerca de la sierra, Esmuy bueno porque los cultivos con esto se van a encaminar de nuevo, y si lluevealgo más el fin de semana sería ideal para ya afianzar una proyección de unacosecha promedio normal”, “En general faltaba agua en toda la zona, venimos deun diciembre casi normal, pero un noviembre muy flojo con 60{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} de las lluviasnormales, y ya veníamos mal de todo el invierno y la primavera, que nos dejaroncon muy poca agua en los suelos al comienzo de la gruesa, que se atrasó un mespor este motivo”, contó el productor Iván Lubatti, que se mueve por la zona deVilla María, bien en el centro de la provincia de Córdoba.
La falta de agua hizo que casi no se sembrara maíz temprano,Lubatti calcula apenas un 5{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} en la zona. El resto son maíces del 15 dediciembre y enero. “Ese maíz tardío está bien, depende de las lluvias de estefin de semana, que permita emparejar los perfiles, porque, salvo en algunaszonas puntuales que recibieron lluvias en este tiempo, están faltando entre 70y 100 mm”, contó Lubatti antes de los eventos del jueves a la noche.
La soja también está atrasada, recién formando chauchas,”vienen bien, pero no hay reservas, y ya estaba pidiendo agua”.”Históricamente, el mes que define la producción de soja es febrero, si tenemosun febrero normal, con dos o tres eventos de 30-40 mm, vamos a andar bien, sies de poca lluvia te destruye la producción, más teniendo en cuenta que tuvimosuna primavera floja”, sentenció Lubatti.
¿Y el norte?
“Al que le toca (o le tocó), le toca”. Así definió laproductora y asesora CREA en la zona de Charata, Chaco, y Santiago del Estero,María José Galdeano. A poca las distancia, hubo campos que recibieron 100 mm yotros que en el mismo periodo tuvieron 700 mm. “Pareciera como el clima o lasnubes -dice en forma, casi de chiste- tuvieran memoria, porque ha llovidosalteado, pero siempre en los mismos lugares”, dijo Galdeano.
La zona en cuestión es el suroeste chaqueño y el norestesantiagueño. Localidades como Avia Terai, Charata (en Chaco), Campo de Cielo ySachayoj (en Santiago).
“El algodón que acá se siembra en noviembre está necesitandoagua en esos lugares donde sólo llovieron 100 mm, también la necesita la sojaque se siembra en diciembre, que está en inicio de floración y arranca con elperíodo crítico en breve, finalmente el maíz, está en vegetativo, todavía no consumetanto pero hay algunos lotes donde se está acartuchando”, resumió Galdeano. Elgirasol, en tanto, ya se cosechó con rindes variables.
Vale recordar que es una zona que durante dos años seguidostuvo excesos hídricos con inundaciones importantes.
los lotes chaqueños y santiagueños de maíz que todavía estánen el período vegetativo no demandan tanta agua, contó la asesora María JoséGaldeano, pero consideró que las lluvias de este fin de semana serán decisivaspara los cultivos de esa región.
En el norte, como en otros lugares, pero aquí más aún, lacobertura de la siembra directa es fundamental para conservar cada milímetroque precipite. “Nosotros medimos calidad de lotes por cantidad de cobertura,necesitamos por lo menos 8 toneladas por hectárea de rastrojo, y se nota, haceunos días veíamos lotes sin esa cobertura en donde la tierra suelta vuela ylastima las plantas generando mermas posteriores de rendimiento.
“Para el ciclo entero de verano se estima una necesidad de600 mm, pero hay campos que apenas tienen 100 mm acumulados, les falta, pero sillueve este fin de semana estamos bastante a tiempo”, cerró Galdeano.
Si fuese un sitio de apuestas (donde paga más el evento quemenor probabilidad tiene de suceder), la lluvia “pagaría” poco este fin de semana.Todos los pronósticos marcan precipitaciones para estas horas en casi todas lasregiones productivas del país (algunas, de hecho, ya las tuvieron) durante laprimer semana del mes de febrero. ¿Llegarán?
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