Pablo Cortés, integrante de la Comisión directiva del Colegio de Farmacéuticos, destacó que se han incrementando los operativos de control. “Se están tomando cartas en el asunto”, disparó Cortés, quien aclaró: “Si bien se fiscaliza, los cuerpos de inspección no tienen los medios para recorrer todas las bocas de expendio”.Cortes indicó que “los dos farmacéuticos encargados de los controles no dan abasto y además tienen problema de movilidad”, y señaló: “Sería bueno que se controle más, de a poco Salud Pública está trabajando, pero todavía es muy poco”.El farmacéutico descartó que los medicamentos que se venden en los barrios salgan de la farmacia o droguerías. “Hay un mercado paralelo de medicamentos que va por afuera de las farmacias”, dijo el profesional que afirmó: “Las droguerías únicamente proveen a las farmacias si hay un farmacéutico de por medio”.Cortés, advirtió que es fundamental que la gente tome conciencia sobre la existencia de un negocio paralelo y que los medicamentos sólo se tienen que comprar en las farmacias. “Antes, hasta antibióticos se han ofrecido en kioscos”, aseguró Cortés, quien dijo que se está trabajando en Paraná concientizando sobre la existencia de la Ley, para buscar que “la sociedad tome conciencia de que los remedios se compran en la farmacias”.Cortés adelantó: “El Colegio de Farmacéuticos pone a disposición más profesionales para salir a la calle si esa es la solución, pero considero que se está realizando un buen trabajo”.Pastillas y alcoholEn los barrios de Paraná preocupa el consumo de psicotrópicos entre jóvenes y niños. Si bien, el problema es provincial, en la ciudad capital se palpa aún más. La mezcla de psicotrópicos y alcohol produce severos daños para la salud. El clonazepán y reynol siguen siendo las vedettes en los barrios. El Rivotril (clonazepán), es recetado como ansiolítico, por ende debe ser comercializado bajo receta, al igual que el viejo y conocido Valium. Estas pastillas, entre otras, son consumidas por niños, adolescentes, jóvenes y adultos, mezclados con bebidas alcohólicas, ya sea vino, cerveza o bebidas blancas.“Sus efectos son catastróficos para la salud”, indicó Patricia Caro, integrante de la fundación Ave Fénix. En ese orden, alertó que “hay un alto consumo de pastillas entre los jóvenes”. Para Caro, el control “no es bueno”, y añadió: “Las pastillas que están circulando en la calle se consiguen a muy bajo precio”. No obstante, planteó que también existe el problema de que “los jóvenes roban los medicamentos de su viviendas”.Hacete un selloObtener un sello cuesta entre 25 y 42 pesos, según la casa en la que uno requiera presupuesto. Estos negocios no solicitan ninguna documentación que acredite que uno es lo que el sello va a indicar. Así que si usted quiere ser médico, abogados, psicólogo, psiquiatra o diputado sólo tiene que ir al comercio y pedirlo. Más allá de la broma, Pablo Cortés, del Colegio de Farmacéuticos se tomó el tema muy en serio y alertó sobre las facilidades con que cualquiera puede obtener tan importante herramienta. (Fuente: Diario UNO)
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