El 30 de julio del año pasado, la empresa Golsur pasó a manos de un abogado y un comerciante de Paraguay. Los nuevos dueños pagaron 10 millones de guaraníes (unos 1200 dólares) cada uno para quedarse con el 50% de las acciones de esa firma. Apenas dos meses después, a mediados de octubre, esas mismas personas le firmaron un poder amplio a la secretaria del ex senador Edgardo Kueider, Iara Guinsel Consta. ¿Era un cheque en blanco para manejar la firma o una estrategia para esconder a los verdaderos dueños?. Infobae recolectó durante las últimas semanas facturas, actas internas, y hasta resoluciones oficiales que revelan la trama oculta detrás de Golsur.
Según los documentos en poder de la Justicia paraguaya, los propietarios actuales son José Fernando Courisat y Amado Andrés Torales Benega, tal como reveló este medio hace una semana. Las acciones se cedieron el 30 de julio de 2024. Ese mismo día, los anteriores propietarios, Pedro Roure Rius y María Fernando Sbrocca, emitieron dos facturas por 10 millones de guaraníes.
La documentación detalla que Roure Rius le cedió las acciones identificadas del número 1 al 50 a Torales Benega, que declaró ser abogado, mientras que la otra mitad de las acciones fueron cedidas por Sbrocca a Courisat, que dijo ser comerciante.
El traspaso se formalizó en una asamblea realizada el 20 de agosto. Ese día, Torales Benega quedó anotado como presidente y Courisat como representante legal. Los cambios se informaron al día siguiente ante la Dirección General de Estructuras Jurídicas, del Ministerio de Economía de Paraguay, pero no quedaron reflejados en los registros de la DNIT. Ese organismo le avisó a los fiscales que investigan a Kueider que Roure Rius, un asesor financiero uruguayo, aparecía como representante legal. La documentación confirma que hace tiempo no tiene que ver con la empresa.
“No conozco a los nuevos dueños de Golsur, tampoco a Kueider ni a Guinsel Costa”, aseguró Roure Rius ante la consulta de ese medio.
Los documentos a los que tuvo acceso Infobae revelan que por la venta de las acciones se habrían pagado 24 millones de guaraníes (12 millones por cada mitad), aunque se confeccionaron dos facturas por 20 millones (10 millones cada una). “El valor nominal de cada acción es de 12 millones, el precio de venta fue de 10 millones por cada una de las dos acciones integradas”, explicó Roure Rius.
¿Quiénes son los nuevos dueños y qué vínculo tienen con Kueider y su secretaria?
Amado Andrés Torales Benega (37) declaró ser abogado y un domicilio en la ciudad de Ñemby, muy cerca de Asunción. También aportó un correo electrónico que ya no está activo. Infobae intentó contactarlo a su teléfono personal pero no contestó las preguntas.
El otro dueño, José Fernando Courisat (33), también informó una casilla de mail inexistente. Infobae reveló el 10 de diciembre que ese joven tiene el Registro Único del Contribuyente (RUC) inactivo, el equivalente al CUIT de Argentina, un dato muy llamativo para alguien que declara ser comerciante y tiene varias sociedades inscriptas a su nombre.
¿Cómo llegó la
secretaria de Kueider a esas dos personas? Los datos que hay en el expediente
indican que el ex senador y su secretaria estaban buscando hace tiempo una
sociedad para hacer operaciones inmobiliarias en Asunción. El empresario Carlos
Guasti, de hecho, aseguró públicamente que le hicieron un ofrecimiento para
comprar al menos cinco departamentos en junio. La operación se habría caído
porque no consiguieron una SA. Hay chats que confirman esa versión.
Recién el 15 de
octubre, Guinsel Costa obtuvo el poder de los dueños de Golsur.
Antes de la feria
de enero, la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) le informó a los
fiscales que Courisat y Torales Benega aparecen en sus registros como socios
accionistas. El organismo tributario de Paraguay también aportó que Golsur SA
está habilitada, desde octubre de este año, cuando aparecieron Kueider y
Guinsel Costa, para operar en el rubro de actividades inmobiliarias,
emprendimientos de construcciones civiles e industria publicitaria.
Hay otro dato que
llamó la atención de los investigadores. Según los registros de la DNIT, el
domicilio de Golsur sigue siendo Alberdi 734, donde hay un hotel. En esa misma
dirección, llamativamente, funcionaría la empresa CSAP Asesoría &
Inversión, dedicada a la venta de sociedades anónimas, que asegura haber
vendido el sello de Golsur SA en abril de 2020.
No es todo. Esa
misma dirección, en la ciudad de Asunción, figura en el poder que presentó
Guinsel Consta ante las autoridades de Paraguay.
Infobae reveló la
semana pasada que ese poder le permitía a la joven secretaria manejar la
empresa Golsur a su antojo. El documento detalla que podía “dirigir y
administrar los negocios, bienes e intereses de la mandante, aceptar y otorgar
derechos, aceptar créditos, valor y daciones de pago”, entre otras cosas.
También la habilitaba a “pagar toda clase de obligaciones de la firma
poderdante y cobrar toda clase de créditos, así como cualquier monto o suma
proveniente de haberes, nacionales o extranjeros, con facultad de percibir y
dar sumas de dinero, recibos, finiquitos, convenir compensaciones de créditos
líquidos y exigibles recíprocos, con sus acreedores o deudores, aceptar y
otorgar novaciones y daciones de pagos”.
El avance de la
causa y el pedido de extradición
Kueider y Guinsel
Costa siguen viviendo en el complejo residencial “Tierra Alta del Maestro” de
Villa Morra, en Asunción, donde cumplen con la prisión domiciliaria.
La jueza federal
Sandra Arroyo Salgado pidió antes de fin de año la extradición de ambos para
que sean juzgados en el país, pero la Justicia de Paraguay ya dio señales que
no va a apurar los tiempos del proceso. La fiscal adjunta Matilde Moreno, a
cargo del proceso en la feria judicial, respondió esta semana que “hay una
causa en curso” y que el pedido de extradición tiene “defectos de forma y de
fondo”.
Todo indica que
los fiscales de Paraguay se tomarán los cuatro meses que habían pedido al
comienzo de la investigación por supuesto contrabando. Las pruebas que se
incorporaron al expediente hasta ahora pusieron en crisis la coartada de
Kueider. La expectativa está puesta en los informes bancarios sobre Golsur. Ese
dato puede ser determinante. Los fiscales también pidieron información sobre
Kueider y Guinsel Costa, para saber si abrieron cuentas o movieron dinero en
los últimos meses.
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