Un dirigente de La Libertad Avanza en la localidad bonaerense de Punta Indio provocó una ola de repudios tras pronunciar una frase que reivindica al Ford Falcon verde, un símbolo del terrorismo de Estado durante la última dictadura. Este dirigente es Pablo Cabrera, militar retirado y referente del espacio en la región, quien, durante un programa partidario, hizo alusión al vehículo emblemático de los secuestros con una expresión que generó conmoción: “Abrías el baúl y todavía olía a justicia”.
La declaración se produjo mientras Cabrera recordaba un viejo auto familiar: “Todavía había un Ford Falcon en mi familia, sí, el verde aceituna que venía de fábrica”. Este comentario fue emitido en un programa del espacio libertario local y rápidamente se difundió en redes sociales, donde recibió duras críticas por la carga simbólica del vehículo durante la dictadura cívico-militar que comenzó en 1976.
Durante la conversación, Cabrera comentó: “Sobre las efemérides de hoy: en 1963 se comercializa el primer Ford Falcon en Argentina, un vehículo de producción nacional. Un emblema para los argentinos. Tuve la fortuna de que mi papá tuvo toda la vida Ford Falcon y todavía existía uno en mi familia. El verde aceituna que venía de fábrica. Abrías el baúl y todavía olía a justicia”.
Este modelo es ampliamente reconocido como el emblema móvil del aparato represivo de la dictadura. Vehículos sin patente, frecuentemente conducidos por efectivos de fuerzas de seguridad, se utilizaron para secuestrar a militantes, estudiantes y trabajadores, que luego eran trasladados a centros clandestinos de detención. El baúl, por su amplitud, se convertía en el espacio donde muchas veces llevaban a las víctimas encapuchadas y maniatadas.
El uso sistemático de esos automóviles como herramienta de terror buscaba generar pánico e inmovilizar a la población. Por ello, las declaraciones de Cabrera fueron consideradas una banalización de los crímenes de lesa humanidad y provocaron reclamos de organismos de derechos humanos y referentes políticos que exigieron una condena pública y la separación del dirigente de cualquier representación institucional.
Antecedentes libertarios reivindicando la dictadura
Esta no es la primera vez que personas cercanas al oficialismo hacen referencia al oscuro período argentino como “uno al que hay que regresar”. En enero, un grupo de militantes libertarios de San Isidro protagonizó una acción que generó repudio entre organizaciones de derechos humanos: salieron a tapar murales alusivos a los nietos apropiados durante la última dictadura y lo hicieron a bordo de un Ford Falcon verde, el mismo modelo utilizado por los grupos de tareas para secuestrar personas durante el terrorismo de Estado. La escena fue documentada en un video que el propio grupo difundió con orgullo en redes sociales.
Los jóvenes, identificados como Pipo Paolucci, Mateo Servan, Ian Molina y Agustín Castiglione, cubrieron con pintura blanca las intervenciones sobre los muros del Jockey Club de San Isidro, en una acción promovida por la agrupación H.I.J.O.S. “Estamos tapando las mentiras que se dijeron durante años”, afirma Castiglione en el video. Otro integrante sostiene: “La Libertad Avanza de San Isidro vino a corregir la basura que dejaron los zurdos”. Al final del clip, se puede ver cómo guarda los materiales en el baúl del Falcon y dice: “Trabajo terminado”.
El uso del Falcon verde no fue un detalle menor. Para los organismos de derechos humanos, ese auto remite directamente a los secuestros sistemáticos que se llevaron a cabo entre 1976 y 1983, cuando miles de personas fueron trasladadas en vehículos sin patente a centros clandestinos de detención, donde eran torturadas, asesinadas y desaparecidas. Por ello, el gesto fue interpretado como una provocación deliberada y una reivindicación del terrorismo de Estado.
TC / Gi
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