20 feb 2026
NOTICIAS

La dignidad tiene pantalones cortos

Lunes gris en la ciudad. De repente apareció un grupo de caras pequeñas y sueños enormes, de miradas tristes y voces en alto. Bajo el lema El Hambre es un Crimen, llegaron ellos. Días caminando…cientos de kilómetros andados…los pies cansados…pero la fortaleza de hacer visible aquello que a los ojos de una sociedad que corre de prisa se ha vuelto invisible, el hambre de los pibes, la muerte de los chicos, de nuestros gurises.
Manuel integra el movimientos los chicos del pueblo. Su casa está en Avellaneda -provincia de Buenos Aires-, pero hoy amanece todo los días en una ciudad distinta, partió de Tucumán junto a las 400 personas que marchan por la vida, para que ni un solo pibe más se muera de hambre, y su marcha tiene un solo fin: que alguien se haga cargo, lo mire a los ojos y le de una respuesta a su pregunta.
“Si en el país no hubiera hambre no seria necesario marchar, pero como está el país necesitamos mucho marchar porque se mueren mas de cien pibes por día, dicen que cada cinco segundos se muere uno y eso ¿como es posible si es uno de los países que mas comida tiene…y que se mueran, como es posible?
Manuel no encontró las respuestas pero encontró los culpables “los dirigentes, porque no pueden administrar la comida. Si nos están escuchando deben tomar las medidas” agregó este pequeño que camina por tercera vez por nuestro país de suelo fértil y administradores inútiles. Participó en las dos marchas anteriores, desde la Quiaca a Buenos Aires y aquella que partió desde Misiones.
“Cuando me dijeron que iba a viajar me dio mucha alegría porque iba a conocer otras ciudades, cada experiencia tiene cosas distintas y cada vez que volvemos a distintos lugares vemos cosas distintas” confesó. “La gente nos recibe bastante bien, cuando llegamos nos levantan el ánimo ya que estamos cansados de caminar, de andar o de gritar por nuestros derechos”.
Manuel camina en representación de los miles de niños que cuando se levantan no tienen nada que comer, y cuando se va a dormir tampoco y con una convicción mayúscula confiesa.
“la gente sabe como esta el país, que hay hambre, que ya nadie puede comprar los alimentos”.
El Padre Juan Olivero, que acompaña a los cientos de chicos que componen la marcha, agrega: “Un pueblo que no cuida a la niñez, no se cuida a sí mismo, es un espacio sin futuro” , “al hambre o lo enfrentamos todos o seguiremos así a la deriva… lentamente desapareciendo.
“Al hambre no hay manera de nombrarlo, si una madre no puede nombrar a su hijo cuando se muere, un país no puede nombrar a sus niños cuando se mueren” indicó el religioso.
Es escandaloso repitió una y otra vez el Padre Juan durante su entrevista con Antonio Tardelli en el programa en el 2000 también.
Lo escandaloso es, tal como el mismo lo indicó, que sigamos viviendo en el país de las decisiones, porque la ausencia de trabajo, es una decisión tomada, que la gente pase la hambruna que pasa es un decisión tomada.
Lo escandaloso es ver la constante indiferencia. Lo escandaloso fue ver ayer las ventanas cerradas de la casa gris y la ausencia de nuestra gente que no recibió a los chicos.
Por todo esto que la infancia marche significa que la vida humana en la niñez tiene sentimientos propios que necesitan ser expresados, significa QUE CON LOS PIBES NO SE JODE.

Verónica Gómez Inventario22

Comentarios

0 comentarios

Iniciá sesión con Google para comentar

Conectado como
Tu comentario se publicará al instante.

Sé el primero en comentar esta nota.

Te puede interesar