22 feb 2026
ECONOMíA

Gobierno obtiene USD1.000 M con bono en pesos gracias a una supertasa

El Tesoro apuntala las reservas a cambio de una tasa en pesos del 29,5% anual. Implica una apuesta de los inversores a largo plazo a la estabilidad relativa del peso, aunque echando por tierra la chance de que el mercado crea en que la inflación encontrará un fin definitivo a mitad del 2026. El Gobierno emitió moneda por $1,15 billones que pueden presionar a un dólar que viene en alza

Gobierno obtiene USD1.000 M con bono en pesos gracias a una supertasa

Después de siete años, el Gobierno logró obtener USD 1.000 millones para las reservas mediante la colocación de un bono en pesos, a tasa fija y con vencimiento en 2030, dirigido a inversores extranjeros. La apuesta por la estabilidad relativa del peso, alcanzada con una tasa del 2,45% mensual, equivalente a un 29,5% anual, se centra en 2027, ya que el 26 de mayo de ese año los tenedores podrán ejecutar un seguro de compra, conocido como put. Para que los inversores salgan ganando, la devaluación deberá mantenerse por debajo de ese nivel durante dos años, o cinco si se llega hasta la fecha de vencimiento. Este contexto también pone en duda la posibilidad de que el mercado internacional confíe en que la inflación pueda disminuir a mediados de 2026. Para evitar un aumento en el endeudamiento, el Gobierno tuvo que emitir $1,15 billones, lo que podría generar más presión sobre un dólar que, en una semana complicada, alcanzó los $1.160.

La licitación de este miércoles puede ser dividida en dos categorías, a pesar de que en todos los casos se trata de deuda que genera obligaciones exclusivamente en moneda local. Por un lado, el Bonte 2030 aportó ingresos en dólares a las arcas del Tesoro, con una entrada total de USD 1.000 millones. Por otro lado, los instrumentos tradicionales generaron una salida de $1,15 billones. Entre las cinco Lecap con vencimientos en junio, julio, agosto y noviembre de 2025, y mayo de 2026, el Boncap con vencimiento en enero de 2026, y el Boncer a octubre de 2026, el Gobierno logró obtener $7,41 billones. Sumando tanto los ingresos en dólares como en pesos, el Tesoro pudo renovar el 100% de los $8,56 billones que vencían hoy. Sin embargo, tuvo que emitir $1,15 billones para cubrir la diferencia entre los $7,41 billones ingresados en moneda local y los vencimientos ya mencionados.

Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) señalaron, antes de la subasta, que la reciente alza del dólar, que aumentó un 2,4% en el spot mayorista y un 2,1% en el A3500 –también mayorista y referencia del BCRA–, que cerró el miércoles en $1.161, podría deberse a que “el mercado podría haberse anticipado a la presión monetaria expansiva que posiblemente genere la subasta de hoy. La renovación parcial de los vencimientos en esta licitación del Tesoro, que podrían ser reemplazados por los nuevos BONTEs, implicaría una expansión de la base monetaria que forzaría a la baja la tasa de interés”.

La licitación, por un lado, representa un problema debido a la emisión que genera, lo que podría provocar algunas volatilidades adicionales en el dólar tras la liquidación programada para el próximo viernes. Por otro lado, fue un gran éxito para el Gobierno, que consiguió reservas a cambio de un bono en pesos a tasa fija del 29,5% con vencimiento en 2030, aunque con un put que garantiza a los inversores una salida en mayo de 2027. Sin embargo, estos también pueden negociar en el mercado secundario desde el primer día, lo que dependerá del interés del mercado por este tipo de activo.

Sobre la lógica de apostar al peso a tan largo plazo, especialmente en un contexto de atraso cambiario que ha generado un auge del turismo al exterior en el primer cuatrimestre, el presidente de Dracma Investments, Santiago López Alfaro, destacó que se trata, en primer lugar, de una inversión relativamente modesta, que ofrece una tasa extraordinaria para el mercado extranjero: “Por empezar, USD 1.000 millones no es un monto significativo. En el mundo, los fondos de monedas emergentes manejan cientos de miles de millones de dólares, y ahora empiezan a interesarse por Argentina. Un bono en Paraguay rinde 8% anual en guaraníes. Aquí, 29,5%. Les parece un buen negocio. Además, el dólar se devalúa frente a casi todas las monedas del mundo, así que apuestan a que Argentina mejore macroeconómicamente. Estas tasas son extraordinarias y no existen en otros lugares. Argentina fue la mejor inversión en 2024, y aquellos que no invirtieron necesitan empezar a hacerlo. Es evidente que hay demanda, así que creo que compran para mantenerlo a largo plazo”.

En el caso de que el tipo de cambio mantenga una estabilidad, algo excepcional dada la historia reciente, es cierto que el bono ofrece una tasa muy alta que, a priori, no se alinea con una proyección de inflación que desaparecería en 2026. El economista Amílcar Collante apuntó: “La tasa del 29,5% choca con el discurso sobre el colapso de la inflación a mediados de 2026. Hay acceso al mercado, lo cual es positivo, pero es más costoso. Aún no se considera creíble el escenario de una inflación colapsando”.

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