
“No analizamos todo”. Desde el entorno del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, intentaron reducir la importancia del respaldo de varios diputados que responden directamente a los gobernadores aliados a las iniciativas para incrementar las jubilaciones y restablecer la moratoria previsional. Sin embargo, las señales fueron bastante claras y no pasaron desapercibidas en las filas libertarias, donde incluso algunos diputados manifestaron cierto grado de inquietud.
La Casa Rosada había dejado en claro, durante los días anteriores a la sesión de este miércoles, que los proyectos relacionados con jubilaciones tenían un costo fiscal inaceptable que pondría en riesgo el superávit fiscal, elemento clave de todo el plan económico. Como consecuencia, anunciaron de forma abierta que el presidente Milei los vetaría en caso de ser aprobados por Diputados y el Senado.
El oficialismo jugó fuerte, como lo hizo hace dos semanas, para evitar el quórum en la sesión. Pero esta vez no lo logró. Varios gobernadores decidieron diferenciarse y enviaron a sus diputados a colaborar, ya sea con el quórum o directamente con votos.
Las razones son diversas. En primer lugar, se trata de temas sensibles para la sociedad y con un alto costo político. No obstante, la principal coincidencia en las filas libertarias es que el contexto electoral ha comenzado a influir. “LLA está construyendo en todo el país y eso incomoda”, resumió un diputado oficialista.

En la misma línea, un legislador del PRO comentó a Infobae que los líderes provinciales quieren demostrar al Gobierno que “los necesita”, y esta era una oportunidad clave para hacerlo, ya que todos saben que son leyes de “doble vuelta”, es decir, que primero deberán ser aprobadas y luego ratificadas tras el veto presidencial. Siempre con las negociaciones de alianzas y listas de candidatos como telón de fondo.
En este contexto, se torna más evidente la postura de dos diputadas salteñas de Innovación Federal (Pamela Calletti y Yolanda Vega), quienes, a pesar de no haber dado quórum, como tampoco hicieron en la fallida sesión de hace dos semanas, terminaron votando a favor del aumento jubilatorio y la moratoria. Ambas responden al gobernador Gustavo Sáenz, que, si bien ganó las elecciones provinciales, perdió en la capital (distrito que concentra el 40% del padrón) ante una candidata libertaria tras no alcanzar un acuerdo.
Tampoco pasó desapercibido el voto afirmativo de los tres diputados del bloque Independencia, ya que el gobernador Osvaldo Jaldo fue el primero en romper el bloque peronista para demostrar su buena sintonía con el gobierno de Milei y lo apoyó sin reservas en casi todas las votaciones hasta el momento. Los tucumanos no dieron quórum hace dos semanas ni tampoco en la sesión de este miércoles, pero luego se unieron a la oposición.
Mauricio Macri también estuvo presente, de algún modo, ya que sus diputados más leales, como María Eugenia Vidal, Silvia Lospennato o Luciano Laspina, decidieron abstenerse en lugar de votar en contra del aumento de jubilaciones, como lo hicieron sus compañeros alineados con el “bullrichismo” o con Cristian Ritondo, quien negocia la alianza entre amarillos y violetas en la provincia de Buenos Aires.
“Mauricio decidió mostrar lo que tiene, y en cierto punto pierde, porque hace dos meses parecía que contaba con más de la mitad del bloque y ahora quedó claro que son solo 9”, analizó un diputado bullrichista, quien no se atrevió a predecir si esta jugada fortalecía o complicaba a Ritondo en su negociación bonaerense.

Los gobernadores Claudio Vidal (Santa Cruz) y Marcelo Orrego (San Juan) adoptaron un enfoque más sutil. El bloque Por Santa Cruz proporcionó un voto afirmativo y una abstención para el aumento de jubilaciones y para la moratoria, mientras que el bloque de Producción y Trabajo se dividió con un voto positivo y uno ausente.
Sin embargo, fue determinante el papel del gobernador Martín Llaryora, quien, a diferencia de lo ocurrido hace dos semanas, ordenó a sus diputados dar quórum para permitir el inicio del debate. Fueron ellos quienes terminaron inclinando la balanza. Alejandra Torres, Carlos Gutiérrez, Juan Brugge e Ignacio García Aresca votaron a favor del aumento de jubilaciones y del bono, pero rechazaron la moratoria.
El Gobierno tampoco logró acceso esta vez a los catamarqueños de Unión por la Patria, que en ocasiones anteriores habían apoyado al gobierno, como cuando aprobó el RIGI o se ausentaron en la votación del acuerdo con el FMI. Esta vez, tres votaron afirmativamente y uno estuvo ausente. “Tampoco tenía sentido asumir el costo político de no respaldar una ley a favor de los jubilados que el Gobierno ya anunció que vetaría”, analizó un diputado dialoguista.
“Veo que será difícil mantener el veto; en algunos temas, como el aumento de jubilaciones, estuvimos lejos de los 87. Pero evidentemente, si no podemos sostener el veto, las provincias tendrán que recibir menos”, explicó un legislador libertario.
En la misma línea, un diputado del PRO consideró que la estrategia de los gobernadores y de Mauricio Macri no es adecuada. “Parece que no conocen a Milei; si tiene que dar el aumento porque no pudo sostener el veto, a los primeros que recortará será a los gobernadores”, sintetizó.
Ahora queda por ver si el Gobierno logra retrasar o hacer caer los proyectos en el Senado para evitar confrontar un veto incómodo en el periodo previo a las elecciones. Después de octubre, el panorama será completamente diferente.
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