Tras la oficialización de la designación de Florencia
Misrahi al frente de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP),
Guillermo Michel puso a disposición su renuncia como titular de la Dirección
General de Aduanas.
La dimisión fue presentada este jueves, ya que Michel se
encontraba a cargo de la AFIP de manera interina, en el marco de la
responsabilidad institucional de mantener el organismo en funcionamiento.
De todas formas, la mano derecha de Sergio Massa seguirá al
frente de la Aduana hasta que designen a su reemplazo. “Una vez aceptada
la renuncia, Michel no continuará en el organismo ya que en julio del 2019
renunció a la planta permanente del mismo”, informaron desde el organismo.
La noticia fue confirmada por el propio Michel en su cuenta
personal de X. En donde escribió: “Con firme compromiso por la
responsabilidad institucional seguiré al frente de la Aduana hasta que se
designé mi reemplazo. Una vez que mi renuncia sea aceptada. no continuaré en el
organismo, ya que dejé la plata permanente del mismo en el 2019”.
El martes pasado, según confirmaron fuentes cercanas a El
Cronista, Michel se reunió con la flamante administradora federal en el Museo
Histórico del organismo. El objetivo del encuentro era uno: definir su futuro
frente a la propuesta de continuar en el cargo.
En el pasado, si bien Michel le comentó a su círculo íntimo,
a los que les hizo circular, que “no hablo con nadie”, diversas
fuentes confirmaron que el ofrecimiento habría llegado a destino. Y de la boca
del gualeguaychense Guillermo Ferraro, quien asumió como ministro de
Infraestructura.
Así, en el segundo día de gestión, luego de más de 15 años
en Cargill y un breve lapso en el estudio Lisicki, Litvin & Asociados,
Misrahi asumió la tarea de comenzar a definir el organigrama del organismo.
Ahora la pelota quedo del lado de los miembros de La Libertad Avanza (LLA) que
tendrá que salir a buscar quién ocupe un puesto clave.
El trasfondo de la designación de Misrahi
Quien se reunió con Michel no era la persona, que en primer
lugar pensó el presidente, Javier Milei, para estar al frente de AFIP. Si no
que era el socio del departamento de impuestos de Bruchou & Funes de Rioja,
Liban Kusa.
Previo a su triunfo en el balotaje, el libertario llego a ir
a la puerta de la casa del abogado para suplicarle que lo acompañe en una
posible gestión de Gobierno. Pero las aspiraciones de continuar su carrera en
el despacho, en donde se encuentra hace más de 15 años, arruinaron los planes.
El no por parte del tributarista no arruinaron la relación:
fue Liban quien acompaño a Milei a las distintas ediciones de los debates
presidenciales y propuso a Misrahi como alternativa para ocupar el puesto que
dejaba libre Carlos Castagneto.
Pese a las intenciones de continuar su carrera en el sector
privado, Liban fue con Misrahi a la reunión de transición frente al ex
administrador federal del 5 de diciembre. “Hablaron los dos por
igual”, comentaron fuentes que participaron de los intercambios.
Si bien destacan que entre ambos existe una relación de
confianza de larga dato, que se construyó cuando la funcionaria está en la
junta directiva de la multinacional estadounidense, la tensión futura queda a
la vista: Misrahi deberá implementar una reforma tributaria que no fue
confeccionada por las manos de Kusa.