22 feb 2026
ECONOMíA

El petróleo avanza hacia el mar mientras se desarrolla la mayor obra energética de Vaca Muerta

El oleoducto Vaca Muerta Sur avanza con una inversión de USD 3.000 millones. El proyecto generará exportaciones millonarias, pero ya provoca conflictos sindicales en Río Negro

El petróleo avanza hacia el mar mientras se desarrolla la mayor obra energética de Vaca Muerta

La construcción del oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS), que conectará la formación neuquina con Punta Colorada en Río Negro, progresa de forma sólida. Esta obra, que requerirá una inversión total de 3.000 millones de dólares, abarcará 437 kilómetros y busca posicionar a Argentina como un exportador significativo de petróleo crudo a nivel mundial.

Actualmente, el proyecto del oleoducto Vaca Muerta Sur cuenta con más de 500 trabajadores y genera actividad en distintos campamentos de construcción ubicados en el sur rionegrino y neuquino. Además, se avanza en la construcción de la terminal en Punta Colorada. Sin embargo, el ingreso de materiales por el puerto de Madryn ha provocado una protesta del sindicato de trabajadores portuarios de San Antonio Este, que exige la contratación de mano de obra local, tal como había sido prometido por el consorcio empresarial y el gobierno de Río Negro.

El consorcio empresarial VMOS, conformado por YPF, Pan American Energy, Vista Energy, Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol y Shell, planea comenzar operaciones a finales de 2026, con una capacidad de transporte de 180.000 barriles diarios, que aumentará a 550.000 en 2027. Según las proyecciones del sector, esta infraestructura podría generar ingresos de 15.000 millones de dólares en los primeros cuatro años de operación, entre 2027 y 2030.

Soldadura, tanques y buques gigantes

Cerca de Chelforó, en Río Negro, ya inició el proceso de soldadura automática de los tubos. La supervisión corre a cargo de la empresa estatal YPF, con la presencia de su presidente y CEO, Horacio Marín. “Vaca Muerta Oleoducto Sur es estratégico para el país y demuestra que los privados podemos financiar y construir este tipo de infraestructura, generando valor para Argentina”, manifestó el ejecutivo.

Quién construye el oleoducto

La construcción del ducto está a cargo de la UTE Techint-Sacde, que también participó en el gasoducto Perito Moreno y en la reversión del Gasoducto Norte. Hasta el momento, se han abierto 300 kilómetros de pista y se han desplegado más de 60 kilómetros de tubos. Se incorporó una planta soldadora de doble junta que permite unir tubos de 12 metros para formar tramos de 24 metros, lo que acelera el ritmo de la obra.

La terminal de exportación en Punta Colorada contemplará inicialmente entre cinco y seis tanques de almacenamiento de 120 metros cúbicos cada uno. Las chapas necesarias para su construcción ya están ingresando al país, y se han adquirido dos monoboyas que permitirán operar con buques VLLC (Very Large Crude Carrier). Será la primera vez que barcos de este tamaño carguen petróleo en territorio argentino.

Reclamos gremiales por el uso del puerto chubutense

El avance del proyecto también ha suscitado descontento sindical. El sindicato de portuarios de San Antonio Este ha denunciado la descarga de materiales en el puerto de Madryn, Chubut, a pesar de que la obra se lleva a cabo en territorio rionegrino. “El oleoducto Vaca Muerta debe emplear mano de obra rionegrina en su suelo rionegrino”, afirmaron en un comunicado firmado por su secretario general, Osvaldo Mendoza.

El conflicto se intensificó con la llegada de un buque desde Estados Unidos que desembarcó insumos para la construcción de los tanques. El sindicato exigió explicaciones y declaró el estado de alerta “para reclamar lo que nos fue prometido”.

Por otro lado, el acuerdo aprobado recientemente por la Legislatura de Río Negro incluye la venta de 170 hectáreas de tierras fiscales en Punta Colorada para la instalación de la planta de almacenamiento. También se pactó un canon de 1.000 millones de dólares que el consorcio deberá abonar durante el período de concesión, como parte de su acuerdo con el gobierno provincial.

Un régimen fiscal especial y alto impacto regional

La obra ha sido aprobada dentro del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), que ofrece beneficios fiscales y cambiarios para inversiones superiores a 200 millones de dólares. De los 3.000 millones de dólares presupuestados, 2.528 millones corresponden directamente al costo del proyecto, mientras que el resto se destina a intereses, seguros y gestión del mismo.

En 2025 y 2026 se concentrará la mayor parte de las inversiones, con 1.318 millones y 1.123 millones de dólares respectivamente. La construcción ya ha dado empleo a más de 500 trabajadores y ha generado un impacto económico en localidades del Alto Valle y del sur rionegrino, moviendo sectores como el transporte, los servicios y el empleo local.

Las estaciones de bombeo en Allen y Chelforó están bajo la responsabilidad de AESA —subsidiaria de YPF— y de la empresa neuquina Oilfield Production Service (OPS). La terminal marítima, en tanto, es construida por la firma española Técnicas Reunidas, que ya cuenta con antecedentes en el país, como la refinería de Luján de Cuyo.

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