En Washington, poco antes de que el Gobierno argentino presentara su “Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos”, el Fondo Monetario Internacional (FMI) mostró cautela. “Estamos siguiendo de cerca la evolución del asunto”, comentó Julie Kozack, vocera del organismo multilateral, en relación a las medidas que buscan incentivar el uso de activos no declarados en el país.
Este plan, liderado por el ministro de Economía Luis Caputo y anunciado en Buenos Aires con el respaldo del vocero presidencial Manuel Adorni, así como de autoridades de ARCA y del Banco Central, incluye una serie de desregulaciones fiscales. Entre ellas, se eliminan regímenes informativos clave y se elevan los umbrales a partir de los cuales bancos, comercios y escribanos deben reportar operaciones.
El anuncio abarcó la derogación de informes relativos a compras con tarjeta, pagos de expensas, compraventa de autos usados y publicaciones inmobiliarias, entre otros aspectos. Además, se prohibió a los bancos exigir declaraciones juradas como requisito para operar.
Según el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, el objetivo es avanzar hacia el “bienestar financiero” mediante un marco de finanzas abiertas que permita a cada persona compartir su información crediticia de manera segura.
La advertencia del FMI
Sin embargo, desde el FMI alertaron sobre los riesgos asociados. “Las autoridades se han comprometido a fortalecer la transparencia financiera y a alinear el marco de lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo con los estándares internacionales”, subrayó Kozack. “Cualquier nueva medida debe ser coherente con estos importantes compromisos”.
El organismo también se abstuvo de emitir juicios sobre el cumplimiento de metas de reservas, cuya primera revisión está programada para junio, según el acuerdo establecido en abril con Argentina. En virtud de ese entendimiento, el Banco Central debería mostrar una mejora de USD 5.962 millones respecto a abril.
Kozack no confirmó si el FMI considerará un waiver en caso de incumplimiento, pero enfatizó el respaldo del organismo: “El FMI sigue apoyando a las autoridades en sus esfuerzos por construir una Argentina más estable y próspera”.
En línea con esto, la vocera elogió los resultados del plan económico de Javier Milei. “Las políticas continúan ofreciendo resultados impresionantes. Esto incluye la disminución de la inflación mensual al 2,8% en abril y el superávit fiscal, que acumula un 0,6% del PIB”, detalló.
Un giro estructural
Desde ARCA, el presidente Juan Pazo justificó los cambios como parte de un giro estructural. “Nombraron más de 6.000 agentes, duplicaron las regulaciones y lo único que lograron fue reducir la formalidad e incrementar la informalidad”, indicó.
Por su parte, Adorni defendió la iniciativa como un paso hacia la “dolarización endógena”. “Argentina es uno de los países donde el ahorro está más criminalizado”, afirmó.
Dólar colchón
Esta referencia no pasó desapercibida en Washington. Hace un mes, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, había señalado: “Me comentaron, no sé si es verdad, que hay más de 200 mil millones de dólares bajo el colchón y Dios sabe dónde. Si ese dinero se invierte en Argentina, imaginen lo que podría ser ese país”.
En este contexto, el nuevo régimen fiscal propone un esquema simplificado del impuesto a las ganancias, centrado en la facturación y los gastos deducibles, sin considerar consumos personales ni variaciones patrimoniales. Este sistema, que estará disponible a partir de junio, busca reducir la carga administrativa y enfocar la fiscalización en grandes contribuyentes.
Desde el FMI, por su parte, esperan el inicio de la primera revisión formal del acuerdo. “Permitirá evaluar el progreso y considerar políticas para capitalizar el sólido impulso y asegurar una estabilidad y un crecimiento duraderos en Argentina”, concluyó Kozack.
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