Entre el lugar en
el que Edgardo Kueider realizó todas las operaciones con dinero en efectivo que
están registradas en los videos que tiene en su poder la jueza Federal Sandra
Arroyo Salgado y la oficina donde trabajaba todos los días el ex gobernador
Gustavo Bordet hay apenas unos pasos. Así lo pudo registrar Infobae a través de
una filmación que acompaña esta nota.
La secretaría
General de Entre Ríos y el despacho de la gobernación se comunican a través de
un pasillo interno. A ese lugar se puede acceder desde la calle en forma
directa por un ascensor exclusivo que solo el secretario General y el
gobernador están autorizados a utilizar. El elevador está ubicado junto a la
entrada a Casa de Gobierno que da sobre calle Córdoba. La guardia policial del
acceso es estricta: solo personal autorizado. Cruzando la calle en línea recta
está el garaje oficial donde Kueider y Bordet bajaban de los autos del Gobierno
en los que se trasladaban. Ambos podían entrar y salir del edificio con la
máxima discreción.
La oficina que
ocupó Kueider entre finales de 2015 y los últimos días de 2019 está en el
primer piso de la sede gubernamental. Se ve algo distinta a lo que se observa
en los videos que tiene la jueza Federal de San Isidro, que investiga al ex
senador nacional por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero. Las cámaras
que registraron los movimientos de efectivo de Kueider fueron retiradas. Ahora
hay sensores de alarma.
Para llegar hasta
la dependencia hay que superar un primer control de seguridad ubicado en la
intersección del pasillo que une de forma perpendicular el centro de la Casa de
Gobierno con el que está enfrente de la secretaría General.
Se accede primero
a una recepción. Su disposición es similar a la que tenía cuando se filmó el
video que registró al empleado del Contable de la Gobernación, Gustavo Tortul,
ingresando con una caja de resmas de papel que en su interior tenía paquetes
con fajos de dinero.
Tras superar una
puerta de vidrio que solo se abre desde el interior, se ingresa a la
dependencia que ofició de secretaría privada y administrativa de Kueider. En
ese sitio se filmó otra escena de los videos: Tortul y Yamila Camps, asistente
del ex secretario General, abrieron los paquetes de nylon oscuro y contaron los
billetes que luego volvieron a colocar en la caja y metieron en la oficina de
Kueider. Rita Machuca, imputada por la magistrada por su supuesta participación
en la maniobra, también fue filmada allí, hablando por celular.
Hay dos hipótesis
sobre el origen de ese dinero. Arroyo Salgado estima que pudo tratarse de plata
de las coimas pagadas por gerentes de Securitas para quedarse con el contrato
de seguridad privada de la empresa estatal entrerriana Enersa. En el entorno de
Bordet aseguran que se trataba de recursos de gastos reservados que Kueider
manejaba. Sumaron casi USD 500 mil entre 2018 y 2019. La actual administración
de Rogelio Frigerio los eliminó a poco de asumir.
El avance de la investigación
deberá dilucidar cuál es la acertada. Por lo pronto, este medio corroboró que
el Banco de Entre Ríos, que tiene la exclusividad en el manejo de los fondos
públicos provinciales, no entrega dinero en paquetes de nylon sino en fajos
membretados y fechados. Los envoltorios en los que llegaron a la secretaría
General, por tanto, debieron colocarse en otro momento. O provenían de un lugar
que no era el agente financiero entrerriano.
Entre la privada
de la secretaría General y el despacho de Kueider hay dos accesos. Uno directo
y otro lateral. El único que se utilizó en los videos es el primero. La
dependencia tiene forma de “L”. Hay una mesa de reunión, en la que Camps y
Tórtul contaron dinero. Más adelante y hacia la izquierda está la ampliación donde
el secretario General tenía su escritorio. Ahora hay dos. Mauricio Colello, que
ocupa el cargo en el Gobierno de Frigerio, optó por otra oficina. Pero dejó a
parte de su equipo allí.
El último tramo
de la dependencia es el pasillo que lleva al ascensor que comunica a calle
Córdoba. A la derecha se accede de manera inmediata al despacho del Gobernador.
Un registro fílmico de octubre de 2018 mostró a Kueider ingresando a su oficina
por ese pasillo. Llevaba una bolsa de papel madera. En su interior había dinero
que contó antes de meter dentro del maletín de Sebastián Bordagaray, director
de la Imprenta Oficial y hombre de su confianza.
De las personas
que se ven en los videos, solo Machuca está imputada por haber sido
administradora de los departamentos que Kueider compró en un edificio de lujo
en Paraná y que puso a nombre de la empresa Betail. Infobae pudo establecer que
hay al menos dos personas más que tomaron contacto con el dinero que están
buscando asesoramiento legal para el caso de que sean citados al Juzgado
Federal de San Isidro.


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