En mi carácter de ex Presidente Municipal de Basavilbaso y ex Presidente de la Liga de Intendentes Justicialistas me provoca una enorme satisfacción, la decisión del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos que absolvió de culpa y cargo al ex intendente de Rosario del Tala, José Zuluaga, es un hombre inocente y que no se correspondía la actitud que habían tomado hacia su persona.
Hubo excesos de parte de los poderes intervinientes, nadie tuvo en cuenta el estado de necesidad en que se gobernaba, el drama que significaba tener que afrontar el día a día, para atender a la gente en una Argentina en default. Un Presidente que huía en helicóptero y un Gobernador que se dedicaba a comprar aviones, hoteles, persiguiendo a la oposición e inundando la Provincia de Entre Ríos con Bonos Federales y el pago de sueldos a empleados estatales activos y pasivos con dos o tres meses de retraso.
Quienes tuvimos que gobernar y saber lo que era priorizar la utilización de los recursos para el medicamento, el traslado por problemas de salud, los alimentos para los comedores comunitarios, entendemos que en el caso de José Zuluaga, el tiempo demostró que había actuado en una situación extrema manejando fondos destinados a viviendas para el pago de salarios, que en tiempos normales no debieran afectarse, fue perseguido injustamente tanto judicialmente como políticamente.
Lo presentaron como un delincuente frente a su comunidad, cuando rodearon la Municipalidad de Rosario del Tala con varios móviles policiales y casi 20 efectivos, que lo llevaron detenido y esposado a la comisaría y lo mantuvieron incomunicado durante 24 horas.
Que nunca más vuelvan a suceder estos hechos, en donde se persigue políticamente como en tiempos de dictadura, a un hombre del que nadie dudaba de su honestidad, salvo los sectores que lo persiguieron y lo utilizaron como un chivo expiatorio.
Se lo acorraló sin remitirle la coparticipación durante dos años, denunciándolo penalmente de manera sistemática. Un gobierno provincial radical y un Concejo Deliberante con mayoría del radicalismo, fueron los principales responsables, actuando en connivencia con algunos sectores del peronismo, (partícipes necesarios en toda esta maniobra) los que empujaron a Zuluaga fuera del cargo por la que había sido ungido por la voluntad popular, todo esto no hubiera sido posible sin la complicidad de sectores del poder judicial que por ese entonces seguían precisas instrucciones del poder político de turno.
¿Que debemos hacer con aquellos que hicieron uso y abuso de la justicia para dirimir las situaciones políticas?.Hoy esos responsables están tranquilos en su casa, espero que José Zuluaga ahora que la justicia ha reivindicado su buen nombre y honor; participaron de esa maniobra reciban en los estrados judiciales, el castigo que corresponda por la atrocidad cometida.
¿Como reparamos el daño causado realizado por un grupo del Poder que no pudiendo ganar en las urnas utilizan cualquier tipo de maniobra para desplazar a un intendente, de manera ilegal e ilegítima de la administración de su pueblo ungido por el voto de sus conciudadanos?.
Seguramente que los tiempos de la Justicia no tienen la premura que todos anhelamos, pero felizmente llega y estamos ansiosos por leer los fundamentos del fallo cuando la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia haga pública su unánime decisión y entonces José Zuluaga tendrá los elementos necesarios para lograr la reparación en parte del daño sufrido producto de la obsecuencia de unos y la ignorancia de otros.
Hubo excesos de parte de los poderes intervinientes, nadie tuvo en cuenta el estado de necesidad en que se gobernaba, el drama que significaba tener que afrontar el día a día, para atender a la gente en una Argentina en default. Un Presidente que huía en helicóptero y un Gobernador que se dedicaba a comprar aviones, hoteles, persiguiendo a la oposición e inundando la Provincia de Entre Ríos con Bonos Federales y el pago de sueldos a empleados estatales activos y pasivos con dos o tres meses de retraso.
Quienes tuvimos que gobernar y saber lo que era priorizar la utilización de los recursos para el medicamento, el traslado por problemas de salud, los alimentos para los comedores comunitarios, entendemos que en el caso de José Zuluaga, el tiempo demostró que había actuado en una situación extrema manejando fondos destinados a viviendas para el pago de salarios, que en tiempos normales no debieran afectarse, fue perseguido injustamente tanto judicialmente como políticamente.
Lo presentaron como un delincuente frente a su comunidad, cuando rodearon la Municipalidad de Rosario del Tala con varios móviles policiales y casi 20 efectivos, que lo llevaron detenido y esposado a la comisaría y lo mantuvieron incomunicado durante 24 horas.
Que nunca más vuelvan a suceder estos hechos, en donde se persigue políticamente como en tiempos de dictadura, a un hombre del que nadie dudaba de su honestidad, salvo los sectores que lo persiguieron y lo utilizaron como un chivo expiatorio.
Se lo acorraló sin remitirle la coparticipación durante dos años, denunciándolo penalmente de manera sistemática. Un gobierno provincial radical y un Concejo Deliberante con mayoría del radicalismo, fueron los principales responsables, actuando en connivencia con algunos sectores del peronismo, (partícipes necesarios en toda esta maniobra) los que empujaron a Zuluaga fuera del cargo por la que había sido ungido por la voluntad popular, todo esto no hubiera sido posible sin la complicidad de sectores del poder judicial que por ese entonces seguían precisas instrucciones del poder político de turno.
¿Que debemos hacer con aquellos que hicieron uso y abuso de la justicia para dirimir las situaciones políticas?.Hoy esos responsables están tranquilos en su casa, espero que José Zuluaga ahora que la justicia ha reivindicado su buen nombre y honor; participaron de esa maniobra reciban en los estrados judiciales, el castigo que corresponda por la atrocidad cometida.
¿Como reparamos el daño causado realizado por un grupo del Poder que no pudiendo ganar en las urnas utilizan cualquier tipo de maniobra para desplazar a un intendente, de manera ilegal e ilegítima de la administración de su pueblo ungido por el voto de sus conciudadanos?.
Seguramente que los tiempos de la Justicia no tienen la premura que todos anhelamos, pero felizmente llega y estamos ansiosos por leer los fundamentos del fallo cuando la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia haga pública su unánime decisión y entonces José Zuluaga tendrá los elementos necesarios para lograr la reparación en parte del daño sufrido producto de la obsecuencia de unos y la ignorancia de otros.
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