20 feb 2026
OPINIóN

Cómo llegó y qué grupos difundieron en la Argentina la falsa teoría que vincula al coronavirus con el 5G

Cómo llegó y qué grupos difundieron en la Argentina la falsa teoría que vincula al coronavirus con el 5G
OS
Olivia Sohr y Celeste Gómez Wagner (*)
06 septiembre 2020

La pandemia de la COVID-19 trajo consigo una ola de
desinformación asociada a distintos aspectos del virus, como su origen, la
forma en la que se contagia y supuestas y falsas curas, entre otras. Una de las
falsedades que se difundió en el mundo y en la Argentina es que las antenas de
5G están vinculadas con la propagación del virus SARS-CoV-2 que provoca la
COVID-19. Esta teoría conspirativa, que no tiene sustento científico, empezó en
Europa. Pero su circulación en la Argentina es aún más difícil de entender dado
que la tecnología no se usa aún en el país. ¿Cómo llegó a circular esto? Acá te
contamos la historia detrás de esta desinformación y revelamos quiénes son los
grupos que la promueven.

Qué es el 5G

El 5G es la siguiente generación de conexiones móviles a
Internet, luego del 4G. Al igual que las tecnologías previas, son ondas de
radio que se transmiten de una antena o torre al teléfono, como se explica (en
inglés) en esta nota. Estas ondas son parte del espectro electromagnético, y el
5G usa frecuencias más altas que las anteriores tecnologías, y aunque son
nuevas para la telefonía celular, ya se usan para otras aplicaciones, como los
escáneres corporales en los controles de seguridad, como explica la
Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por la forma en la que funciona el 5G, son necesarias más
torres de transmisión que en el pasado, aunque éstas pueden ser mucho más
pequeñas. Lo que permite es la conexión de una mayor cantidad de dispositivos a
más velocidad.

Sobre los riesgos que presenta, la OMS señala que “hasta la
fecha, y luego de muchas investigaciones, ningún efecto adverso para la salud
se ha relacionado de manera causal con la exposición a tecnologías
inalámbricas.” Y aclara que la mayoría de los estudios se han hecho sobre el
espectro radioeléctrico completo y sólo algunos estudios se hicieron con las
frecuencias que serán utilizadas por el 5G, dado que se encuentra en una etapa
temprana de implementación.

En la Argentina, la tecnología no está disponible. “Ha
habido pruebas muy pequeñas en el país, pero falta mucho para que se pueda implementar
la tecnología”, señaló a Chequeado Enrique Carrier, analista del mercado de
telecomunicaciones. Y agregó que aún quedan por definir las frecuencias que se
van a utilizar, para luego poder licitarlas y recién después se podrá
desplegar. La tecnología no estará disponible para uso común antes de 2022,
estimó el especialista. El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) señaló
también a Chequeado que aún no se han desplegado redes que utilicen 5G.

Los temores sobre el 5G no son nuevos. El año último, antes
de que se registrara el primer caso del nuevo coronavirus, hubo protestas en
contra d e la implementación de esta tecnología en Suiza, Australia y el Reino
Unido, entre otros lugares. En ese momento las preocupaciones iban desde que
podría generar problemas en la salud de las personas, hasta que podría matar a
los pájaros, entre muchas otras, ninguna de las cuales tiene evidencia para
sostenerlo.

¿Por qué se lo asoció al nuevo coronavirus?

La primera asociación entre el 5G y el nuevo coronavirus la
hizo un médico belga, el 22 de enero, según publicó la revista especializada en
tecnología Wired. El médico, Kris Van Kerckhoven, dio una entrevista al diario
belga Het Laatste Nieuws, que desde entonces borró la nota de su sitio web dado
que no había evidencia para lo que sostenía el profesional. En la entrevista,
Van Kerckhoven afirmaba que desde 2019 se habían construido algunas torres de
5G en Wuhan, la ciudad china donde se inició la pandemia de la COVID-19, y
sugería que podía haber un vínculo entre ambas cosas “aunque no lo he
chequeado”, aclaró.

De ahí, el supuesto vínculo pasó a grupos que se oponen al
5G y a videos en YouTube. Como suele ocurrir con las teorías conspirativas,
salieron de los grupos relativamente pequeños que las sostienen gracias a
amplificadores, personas famosas, con muchos seguidores, que las difundieron,
como fue el caso del cantante Miguel Bosé en el mundo hispanohablante.

Las desinformaciones llevaron en los casos más extremos, a
quemas de antenas en varias ciudades del Reino Unido. En la Argentina hubo
manifestantes que protestaron en contra de esta tecnología.

Las desinformaciones cruzan fronteras y muchas veces se
repiten, con pequeñas adaptaciones locales. Las desinformaciones sobre el 5G
circularon en varios países de la región, como México, Colombia, Ecuador y
Chile. En la Argentina, las primeras menciones aparecieron en febrero último,
con notas que analizaban estas teorías conspirativas en otros países y señalaban
su falsedad.

A diferencia de lo que ocurría en otros países, no había en
la Argentina una actividad fuerte en contra del 5G antes de la pandemia. Hasta
febrero de 2020, un análisis de las búsquedas de Google (a través de la
herramienta Google Trends) muestra relativamente poco interés en el 5G. Hacia
fines de febrero se registra un mayor interés, pero la mayor cantidad de
búsquedas sobre el tema vino hacia mediados de abril, cuando se vieron
protestas en otros países en contra de esta tecnología -especialmente la quema
de antenas en el Reino Unido- y el tema fue cubierto por varios medios
nacionales.

Fue también entonces cuando aparecieron muchos de los grupos
en Facebook que difunden desinformaciones sobre el tema identificados por
Chequeado. Estos grupos son en su mayoría pequeños, con menos de 5 mil
miembros. Sin embargo, hay otras cuentas que replican sus contenidos, que no
están dedicadas sólo al tema anti 5G. Éste es parte del problema con las
desinformaciones, que aunque en un inicio pueden circular entre pequeños grupos
marginales, sus teorías luego son retomadas por otros, con audiencias más
amplias, y les dan difusión. Y la falsedad se repite y se repite, y así algunos
empiezan a creer en ella.

La asociación entre el 5G y el nuevo coronavirus toma
distintas formas en los diferentes grupos, y en algunos casos los argumentos
que utilizan son contradictorios entre sí. Algunos señalan que el 5G está
vinculado con la aparición del coronavirus, otros hablan de un vínculo entre el
5G y las vacunas para el coronavirus, que tendrían microchips (como tuiteó
Miguel Bossé). Y en algunos casos refieren a la “falsa pandemia” al mismo
tiempo que advierten sobre los riesgos del 5G, como un grupo que señala que
“las antenas 5g contaminan, matan y son radioactivas, envenenan el planeta y al
ser humano. En este grupo pensamos que la pandemia es una mentira y que obligan
al mundo a hacer una cuarentena absurda” (sic).

Entre los grupos que se oponen a la implementación del 5G en
la Argentina, hay personas vinculadas a los movimientos ambientalistas, que
plantean una preocupación porque no se han considerado los efectos que esta
tecnología podría tener sobre el cuerpo, algo similar a lo que pasa con los
agroquímicos, según explican. Expresan también preocupación de que el Estado no
protege lo suficiente a los ciudadanos y tiene en cuenta intereses comerciales
antes que potenciales problemas de salud. En estos casos, no siempre publican
desinformaciones.

Es el caso de Kanki Alonso, quien administra una página de
Facebook en contra de la implementación del 5G y participa también de la
Asamblea Paren de Fumigar Mar del Plata, movilizada para limitar el uso de
agroquímicos. Sobre el 5G, dijo a Chequeado que las regulaciones actuales están
basadas en tecnologías anteriores, que los análisis no son exhaustivos a todos
los potenciales problemas que podrían generar y que los entes reguladores no
controlan de forma efectiva. Alonso señala que las contaminaciones ambientales,
como la que genera el 5G, “menoscaban las respuesta inmunes de los organismos
ante los agentes etiológicos ambientales”, afectando la respuesta del cuerpo
ante enfermedades como la COVID-19 y muchas otras. Hasta el momento,
contrariamente a lo que indica Alonso, la evidencia disponible no muestra que
el 5G pueda generar daño a los organismos.

Otros grupos tienden a asociar más a la pandemia con un
“nuevo orden mundial”, que incluye a diferentes líderes mundiales y están más
asociados a corrientes nacionalistas que se oponen al seguimiento de las
recomendaciones de organismos internacionales, como la Organización Mundial de
la Salud (OMS). Entre ellos, hay algunos que propagan también desinformaciones
sobre el 5G, como es el caso de “Noticias Ocultas X”, que tiene videos en
YouTube con más de 100 mil vistas, entre los cuales incluye algunos con
desinformaciones sobre 5G en los que afirma que “nos enferman y nos matan con
su alta radiación”.

Existe también otra línea de movimientos antivacunas que, en
general, cuestionan los hallazgos de la Ciencia, y difunden activamente
desinformaciones sobre 5G. Es el caso de una cuenta de Instagram sobre crianza,
que tiene más de 40 mil seguidores y se define como un perfil a que promueve
“el nacimiento, la crianza, la salud y el pensamiento conscientes” y que
divulga contenidos contra las vacunas. Ahora, entre los contenidos que difunde
hay posteos sobre el 5G y la relación con el coronavirus, en los que además se
señala que fue creado por humanos y en otros posteos indica que la pandemia es
un “relato”. Aunque esto puede parecer contradictorio, no es raro que las
teorías conspirativas sostengan ideas incompatibles entre sí.

Más allá de estas diferentes líneas entre quienes se oponen
al 5G, y que en muchos casos difunden desinformaciones sobre el tema -grupos
ligados a los movimientos ambientalistas, otros a corrientes nacionalistas y al
movimiento anti vacunas-, hay miembros que se superponen y pertenecen a varias
de estas líneas, y en algunos casos los argumentos de unos son utilizados por
los otros.

En cuanto a las plataformas, más allá de las políticas que
adoptan, se observan desinformaciones sobre este tema al menos en Facebook,
Instagram, Twitter y YouTube. En el relevamiento realizado por Chequeado, ninguno
de estos grupos estaba publicitando con fondos los mensajes desinformantes.

La naturaleza de las teorías conspirativas

Uno de los problemas para desmentir las teorías
conspirativas es que, a veces, existen conspiraciones. Pero cuando las hay,
éstas se pueden probar con evidencia, mientras que en el caso de las teorías
conspirativas quienes las creen se blindan ante la información y no la aceptan,
como lo distinguen Stephan Lewandowsky y John Cook en su Guía para las teorías
de la conspiración.

“Muchas veces las personas que creen en una teoría creen
también en otras teorías conspirativas y se construyen negando o tergiversando
la evidencia. Si no se puede confiar en nada y todo es resultado de una
conspiración, no hay manera de desmentirlas”, explicó a Chequeado Pedro
Bekinschtein, investigador del CONICET y director de investigación de INECO.

Hay distintas razones por las que las personas pueden creer
en teorías conspirativas. En el caso del coronavirus, es posible que una de las
razones sea explicar un evento improbable. “Las teorías conspirativas son una
forma de manejar la incertidumbre y también funcionan en muchos casos para
personas que se sienten fuera del sistema y encuentran grupos de pertenencia
entre quienes creen en teorías conspirativas”, explicó Bekinschtein.

(*) Olivia Sohr (foto) y Celeste Gómez Wagner son periodistas. Artículo publicado originalmente en Chequeado.

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