El informe también advierte sobre la inexistencia de alertas por vencimiento de matrícula, un mecanismo fundamental para asegurar que los comedores y merenderos cumplan con los requisitos administrativos y operativos exigidos por la normativa. La falta de este sistema de alertas permitió que numerosos espacios funcionaran sin la debida regularización.
Por otro lado, el informe documenta casos en los que transcurrieron hasta 914 días (más de dos años y medio) entre la validación inicial y la obtención de la matrícula definitiva. Esta dilación excesiva, que afecta la formalización de los comedores y merenderos, pone de manifiesto la ineficiencia de los procedimientos administrativos implementados en la gestión anterior.
La acumulación de estas irregularidades llevó a la SIGEN a concluir que el sistema de registro carecía de los estándares mínimos de confiabilidad y transparencia requeridos para la gestión de políticas alimentarias.

En respuesta a estos hallazgos, el Ministerio de Capital Humano ha iniciado una serie de acciones destinadas a corregir las deficiencias identificadas por la SIGEN.
“Las acciones que venimos desarrollando desde el Ministerio de Capital Humano contribuyen a generar una mayor transparencia y a llegar a los beneficiarios de forma directa y sin intermediarios”, declaró la cartera en su comunicado oficial.
Según la publicación, la difusión del informe forma parte de una estrategia destinada a transparentar la gestión de los programas sociales y asegurar que la ayuda llegue efectivamente a quienes la necesitan.
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