El calor del verano no sólo está en el cálido aire que se respira en el ambiente de la
temporada estival y se registra en los termómetros, sino que fundamentalmente se lo
encuentra en las calles, en ese “subsuelo de la patria”.
Tenemos una democracia bajo
tensión constante con el péndulo de la tolerancia yendo de un lado a otro hacia niveles de
confianza y desconfianza permanentemente. A la crisis de representatividad de larga data se
le suma ahora el de la gobernabilidad.
Las medidas adoptadas en este primer mes, basadas en un plan de ajuste estructural y
“shock” económico sin “gradualismo”, tuvieron un impacto inmediato y de dimensiones
considerables en lo social.
Con amplios beneficios para unos pocos a costa y cuenta del
sacrificio del resto mayoritario, el presidente Milei enfrenta el desafío de resolver lo que él
llama “el pesado legado económico y social heredado del gobierno anterior”.
Bajo el amparo del fundamentalismo extremo que todo lo justifica, hay una compleja
situación económica y social producto de las decisiones tomadas que, buscando combatir la
“casta política”, se lleva por delante a la clase media, la clase baja y también a los excluidos
de siempre de este sistema cada vez más carente de rostro humano.
Hay un gobierno
nacional incapaz de adaptarse a lo que “la calentura” social buscaba con su voto, un
verdadero cambio que no los perjudique más de lo que ya venían padeciendo.
La velocidad de las demandas sociales no son fáciles de procesar en la devolución hacia las
distintas expresiones de queja y descontento persistentes, en un contexto donde las redes
sociales se conjugan como un único medio de comunicación de la información oficial
nacional casi de manera exclusiva.
Esto nos muestra una insoslayable crisis de expectativas
frustradas y certezas que ya no son tales, junto a las esperanzas del conjunto que se
esfuman.
Fatiga social
Para poder avanzar en este contexto hay un gran desafío que se basa en saber interpretar la
verdadera naturaleza de los problemas de este tiempo, mediante una construcción política
que integre lo diverso y no lo excluya. Se necesita de una dirigencia que interprete con alto
grado de acierto el momento histórico, político y cultural que vivimos.
La gente ya habló en
las urnas y las distintas variantes que se definieron como opciones electorales tienen ahora
la máxima responsabilidad.
Lamentablemente desde las esferas del poder hay cierto grado de conflictividad que se
aprecia en quienes no saben convivir en la diversidad.
La política es ante todo “un combate
de ideas, sin violencia”. Parte del problema radica en que mientras la ciudadanía se mueve
en el Siglo XXI, con 40 años de democracia ininterrumpida hay cierta dirigencia que desde el
Estado o fuera de él pretende seguir operando bajo la lógica del siglo pasado. Lisa y
llanamente hay quienes atrasan.
Atravesamos una etapa de cambio profundo, con una grieta o brecha más afianzada en la
magnitud de los problemas y desafíos que en la capacidad para dar respuestas a lo que
sigue demandando la gente.
La consecuencia de todo este combo es la siempre explosiva y
crítica situación de fatiga social, con una sociedad cargada de bronca que demanda
rápidamente la solución de los problemas de fondo.
Veamos lo que opinan por un lado Jorge Asís en “Perfil” y por otro Alberto Benegas Lynch
(h) en “La Nación”.
El “Turco” Asís analiza con su siempre aguda e inteligente mirada crítica
al líder de La Libertad Avanza, a quien lo termina calificando como un “Menem trucho” y a
sus medidas de gobierno como un “ensayo desangelado de orquesta autoritaria”.
Por otra
parte Benegas Lynch celebra como un gran logro la llegada de Milei a la Presidencia y
expresa que “vamos a sufrir, pero no hay más remedio que pasar esto”, aunque reconoce
que “la paciencia de la gente tiene un límite; por eso se está haciendo todo muy rápido”.
Lo que viene
En las últimas elecciones Milei supo construir un mensaje de transformación encarnado con
plena convicción y con eso se llevó poco más de 14 millones de adhesiones. Lo hizo porque
despertó esperanza en la gente y fue inteligente en canalizar la bronca que mediante el voto
definió a quien hoy conduce para bien o para mal los destinos de nuestra Nación.
La
resultante inmediata que experimentamos es la materialización de un cambio político que se
reclamó en las urnas pero con nulo desarrollo humano y económico para la generalidad de
los ciudadanos.
Hay una incertidumbre que atormenta, tornando en amenaza el futuro inmediato.
El no saber
que pasará mañana, quedando al margen de lo que aún no se sabe pasará hoy, es una
complicación mayor. Los grandes niveles de incertidumbre económica y política, junto a
factores externos e internos, aumentan el clima social de hastío y con ello el siempre latente
riesgo institucional y político.
En una marcada crisis que se profundiza cada vez más,
tenemos problemas estructurales pendientes de resolver como la pobreza, la desigualdad y
la informalidad.
Probablemente haya una resistencia en silencio de quienes votaron a Milei pero también
existe un latente malestar que se deja apreciar día a día.
Tal vez el mes de marzo sea el
punto de inflexión de las expresiones calladas o contenidas para dar rienda suelta a un año
complejo con un horizonte poco claro. Se vienen meses y “calles calientes” producto del
conflicto desbordado que se ha desatado en lo económico, social y político.
La gobernabilidad se ha vuelto más compleja y esto nos pondrá a todos a prueba respecto
de la estabilidad política que se necesita para resolver primero el gran problema económico,
para luego recién poder dar inicio a la resolución de los conflictos sociales que tienen rostro
humano y que no se calman con tan sólo una palabra de aliento mesiánico. Hay “calles
calientes” y eso es lo preocupante. Estemos atentos, con un oído siempre en el Pueblo.
(*) Concejal 2023-2027. Vicepresidente 1° HCD. Presidente de Bloque Concejales PJ 2023-2027.
Secretario de Gobierno Municipalidad de C. del Uruguay 2019-2023. Presidente de Bloque Concejales PJ
2017-2019. Presidente Comisión Hacienda y Presupuesto 2015-2019. Decano del Colegio Mayor
Universitario de Santa Fe 2003-2004.
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