19 feb 2026
POLíTICA

Bordet acusó a Cambiemos de querer dividir a la sociedad

El gobernador dio una extensa entrevista a un medio nacional y fustigó a los dirigentes de la oposición que piden “de manera irresponsable” salir de la cuarentena. Avaló impuesto a grandes fortunas y destacó apoyo en intendentes.

Bordet acusó a Cambiemos de querer dividir a la sociedad
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El
gobernador Gustavo Bordet dio una entrevista a Infobae en la que detalló la
apertura que lleva adelante en la provincia, donde más del 90% de la industria
ya está habilitada y en donde intenta flexibilizar la cuarentena con pie firme,
con el fin de no tener que retroceder en el corto plazo.

El mandatario tomó distancia de la propuesta de la diputada nacional kirchnerista Fernanda Vallejos para que el Estado se quede con parte de las empresas que
ayuda, respaldó el impuesto a la riqueza, destacó el liderazgo del Presidente
en el gobierno y en la coalición, y cuestionó al sector de la oposición que “de
forma sistemática” pide la salida de la cuarentena, lo que consideró una
actitud “irresponsable”.

A continuación, la entrevista completa:

-Van
dos meses de cuarentena. ¿Cómo es al día de hoy la situación de Entre Ríos con
esta nueva extensión de la cuarentena que es muy cerrada en el AMBA y CABA,
pero que parece que empieza a abrirse en forma sostenida en el resto el país?

-La situación es bien diferente aquí con respecto a la que
puede presentar el AMBA o algunas otras provincias donde hay circulación
comunitaria con casos autóctonos del virus. En Entre Ríos, al día de hoy,
registramos 30 casos, de los cuales 23 fueron dados de alta y de los 7 que
restan, todos están fuera de peligro. Ninguno tiene asistencia respiratoria. No
estamos ocupando ninguna cama de terapia intensiva. Hace tres semanas que no
tenemos registros de casos nuevos y fuimos habilitando actividades.

-¿Qué
porcentaje de actividades habilitaron
?

-Más del 90% de la industria está habilitado y el sector de
comercios y servicios está en un 75%. En esta etapa de segmentación que propone
el Presidente, de acuerdo a la realidad de cada provincia, analizaremos que
actividades se pueden abrir. Incluso qué actividades recreativas se pueden
liberar para avanzar en un proceso de salida de la cuarentena. Esto es si
mantenemos el bajo nivel de contagios y que el virus no circule.

-¿Qué
actividades le quedan por abrir?

-Nos queda el sector de turismo que Entre Ríos tiene una
importancia determinante. En especial, los centros termales. Está todo cerrado.
También nos queda habilitar el transporte de media distancia y los gimnasios,
que es un pedido que tenemos de manera recurrente. Pudimos aplicar el sistema
take away en restaurantes y bares. 

“Nos estamos apoyando en los intendentes, que son los que determinan los horarios y los protocolos, y que además tienen el poder de policía. Ese mecanismo nos dio un buen resultado porque se contemplan las características propias de cada ciudad”.

-¿Cuál
es el vínculo que hay con los dueños de los comercios que todavía no se
pudieron abrir? ¿Está marcado por la tensión, la desesperanza o la voluntad de
colaborar?

-La relación es muy buena en el sentido de que hay canales
de comunicación abiertos. Estamos dialogando permanentemente. Hay rubros en los
que estamos preparando protocolos para cuando llegue la posibilidad de
habilitarlos. Hay angustia en muchos dueños de negocios, sobre todo en turismo,
que es el más golpeado. Ven con mucha preocupación el hecho de no poder
trabajar, independientemente de los paliativos que ha dispuesto el gobierno
nacional. Estamos resolviendo de que manera podemos generar acciones que
permitan retomar la actividad sin que se nos desborden los contagios.

-¿Hay
un punto límite para la ayuda del Estado?

-Hay una ayuda que ha sido muy importante del Gobierno con
créditos que han cubierto nominas salariales y créditos a tasa 0 para el sector
turístico. Nosotros nos enfocamos en otras acciones como la exención de
impuestos para los sectores que no han trabajado y el congelamiento de tarifas
eléctricas. También asistimos al sector del turismo con créditos muy blandos
del Consejo Federal de Inversiones.

-La ayuda es un paliativo. Es complejo
mantenerlo en el tiempo.

-Llegamos con distintas medidas que no resultan suficiente
dada la magnitud de la crisis. Y también está la perspectiva de futuro, que por
más que se habilite la actividad es muy difícil que pueda tener el volumen que
era esperable. Es un panorama difícil que requiere de la ayuda del Estado, que
se viene dando, y que va a tener que sostenerse para poder garantizar que no se
caigan algunas actividades.

-¿Luego
del parate económico de estos últimos dos meses, tiene un número del déficit
que ha sufrido la provincia por la falta de actividad?

-Hoy no lo tenemos cuantificado porque todavía estamos
atravesando la pandemia. Tenemos los datos de los organismos oficiales como la
caída de la industria, que fue del 11,6%. Va a ser bastante mayor para el mes
de abril. No tenemos hoy mediciones que nos den un indicador de cómo ha
impactado la cuarentena porque todavía es muy corto el período de tiempo para
evaluarlo. En lo que son las finanzas, para atender los gastos del Estado
provincial, han tenido una caída muy importante. Que nos genera muchas
complicaciones para cumplir con los pagos de los salarios. Los salarios de más
de 155 mil pesos los terminamos de pagar el día 22. Esto tiene efectos sobre
otros rubros también.

-¿Cuáles?

-Las obras públicas, donde hay un relentización. Hemos
volcado los recursos al sistema de salud. Habilitamos un hospital en Paraná que
estuvo cerrado durante los últimos 4 años. Faltaba un 10% para terminar. Esto
nos permitió tener 21 camas más de terapia intensiva con respiradores y 60
camas de internación intermedia. Ahora vamos a habilitar otras 60 camas más. Todo
eso representa un esfuerzo económico y financiero muy grande. Desde las
finanzas públicas la situación es muy delicada. La recaudación de la provincia
cayó en un 50%.

“La caída de las finanzas nos genera muchas complicaciones para cumplir con los pagos de los salarios”.

-¿Salvando
la situación institucional, hay algún punto de contacto entre este momento y la
última gran crisis que tuvo la Argentina que fue la del 2001?

-No. Son cosas completamente diferentes. Esta crisis
presenta características que la hacen inédita. Porque no es una crisis que se
da solo en Argentina, se da en el mundo. No sabemos cuáles van a ser las
consecuencias porque la pandemia todavía está en fase de desarrollo. Se
complica también porque ya venía la economía argentina muy golpeada. Porque
hubo un endeudamiento brutal que ocurrió en los últimos 4 años y que nos dejó
sin capacidad de financiamiento externo. Y con una estructura de deuda que, si
no se revisa, va a ser imposible pagarla. Si uno suma todos estos componentes a
la pandemia, la situación es muy compleja.

-Argentina
tenía el diario del lunes con la situación de la pandemia en el mundo. Pudo ver
lo que estaba pasando en España e Italia. ¿Luego de este tiempo de aislamiento
obligatorio que han cumplido los argentinos, considera que había otra forma de
llevar adelante este proceso que no sea con la cuarentena estricta que se
aplicó?

-No había otra manera. Lo demuestran los números. Si se hace
un paralelismo con los países que tomaron medidas tardías de aislamiento, la
letalidad del virus fue muchísimo mayor. Esto posibilitó que el grado de
contagio sea mucho más lento y que, por lo tanto, la letalidad también sea
mucho más lenta. Por otro lado, se preparó mejor el sistema de salud. Si no se
hubiesen tomado estas medidas los efectos de la pandemia hubiesen sido
devastadores. Y los efectos económicos también se hubiesen sentido. Porque el
temor que se genera en la población cuando hay un virus circulando iba a ser
que la gente no consuma o que muchos negocios, por propia precaución, cierren.

-¿Quiere
decir que no hay dicotomía entre salud y economía?

-Ha habido algunas voces que piensan que hay que priorizar
la economía. Es una falsa dicotomía lo de economía o salud. Las dos cosas van
ligadas. La medida que se tomó fue acertada. Y hay que empezar a salir
progresivamente en la medida en que se vaya manteniendo un nivel bajo de
contagios, que es lo que estamos teniendo en muchas provincias, salvo en los
casos específicos de AMBA o algunos distritos puntuales.

-¿Cuál
es la respuesta para aquellos que dicen que hay que abrir la economía como sea
porque sino muchos morirán de hambre en vez de por coronavirus?

-Hay que hacer las cosas de manera progresiva. De hecho, se
están habilitando actividades en muchas provincias. Es falso plantear que la
gente se va a morir de otra cosa. También la gente deja de morir por accidentes
de tránsito o por gripe común. Porque va a haber muchos menos casos este año. Hay que bregar por la salud de la
población. Esto es básico. Y después generar, en forma paralela, la
reactivación del sistema económico. Hay que hacerlo progresivamente porque sino
todo el esfuerzo de dos meses de medidas de aislamiento no van a servir para
nada. Y se va a desperdiciar.

“Hay muchas cosas que van a cambiar. No hay que ser taxativo con esta grieta que se genera de cuarentena o anticuarentena”. 

-Se
trabajó bien entre el gobierno y la oposición en las primeras semanas de la
cuarentena. ¿Que pasó en el medio de ese proceso para que la discusión sobre la
cuarentena caiga en la grieta?

-Los que tenemos responsabilidades institucional hemos
trabajado con un mismo criterio. Tanto gobernadores de la oposición como del
oficialismo. Lo mismo me pasa en la provincia. Los intendentes,
independientemente del partido que sean, tratan de resguardar la salud de la
población. Las diferencias surgen siempre de algunos sectores que están afuera
de la gestión y ven la posibilidad de generar acciones políticas que hoy no
encuentran una canalización de aceptación social.

-¿A qué
se refiere?

-Se plantean estas posiciones para buscar generar
diferencias políticas. Pasa siempre. Pero no es lo que debería ocurrir en este
momento que hay una situación de salud pública que está en juego. Hay una
población que está expectante de que se resuelvan los problemas y no de que se
discuta. De todos modos, creo que es interesante el hecho de poder debatir los
temas y que no haya una posición única. Pero el hecho de plantearlo como algo
fundamental y alentar movidas públicas como lo de las cacerolas, no conduce a
la resolución de los problemas.

-Diferenciaba
los que tienen responsabilidad de gestión de los que no la tienen. El último
fin de semana, después de la conferencia de prensa en la que se comunicó la
extensión de la cuarentena, intendentes, y legisladores de Juntos por el Cambio
le respondieron a Axel Kicillof, que volvió a referirse a la gestión de María
Eugenia Vidal. No son solo los que están afuera de la gestión.

-Es normal. No es bueno que haya un pensamiento único.
Lógicamente podemos tener diferencias, que siempre van a existir porque
pensamos diferente y por eso estamos en espacios políticos distintos. Más allá
de estos hechos puntuales, en el contexto global de la pandemia se está de
acuerdo. Si vamos a evaluar, la decisión del Presidente de prorrogar la
cuarentena para el día 7 de junio ha tenido un apoyo unánime de todos los
gobernadores y del jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires. En lo macro
estamos todos de acuerdo.

“Hay dirigentes que
han tenido una participación activa en el gobierno anterior y marcan de manera
sistemática, que hay que salir de cualquier forma de la cuarentena. Eso es muy
irresponsable”

-Esta
bien. Pero lo que le decía es que durante las primeras semanas esas diferencias
no surgieron. Hubo cierta armonía. Ahora aparecieron rispideces entre el
oficialismo y la oposición.

-Sí, pero una cosa son las rispideces que se dan en el marco
de un acuerdo y otra son las diferencias cuando se los plantea desde otro lugar
y con otra finalidad, que es la de generar una división en la sociedad. Eso no
está bueno y es lo que me preocupa. Hay dirigentes que han tenido una
participación activa en el gobierno anterior y dicen lo que se debería hacer.
Marcan, de manera sistemática, que hay que salir de cualquier forma de la
cuarentena. Es muy irresponsable. Me refería a esa dirigencia. No a la que
compartimos responsabilidades de gestión, más allá de las diferencias que
podamos tener.

-El
gobernador de San Juan, Sergio Uñac, dijo en una entrevista con Infobae que la
pandemia creará una “nueva normalidad” en la política argentina, en la que el
oficialismo y la oposición confronten menos que hasta ahora. ¿Comparte esa
mirada?

Si. Yo entiendo que, independientemente de que se ha
generado un escenario nuevo, nosotros tenemos que trabajar mucho para lograr
que eso ocurra. Porque no se va a dar por generación espontánea. Sino que va a
ser fruto del trabajo y la voluntad que le pongamos quienes entendemos que hay
que superar las antinomias que no nos llevan a ninguna parte. No es avanzar
hacia un pensamiento único, es avanzar hacia la construcción de espacios
políticos donde se pueda convivir, con una oposición constructiva, con una
oficialismo que escuche, que atienda, que dialogue. Este es el futuro que
queremos la gran mayoría de los argentinos. Es una oportunidad la que tenemos
por delante.

-La
mayoría de los gobernadores estuvieron en una posición diferente a la del
kirchnerismo en los últimos años. En las elecciones, el peronismo se alineó.
Los gobernadores fueron la base de la candidatura de Alberto Fernández. ¿Existe
hoy el albertismo?

-No. Lo que existe es un gran frente político que se
construyó para ponerle fin a un modelo que fracasó rotundamente en el país en
estos cuatro años. El Frente es heterogéneo, cada uno participó activamente en
el contexto electoral y en el de la gestión. Hay, independientemente de los
matices que podamos tener quienes integramos este frente, una conducción del
Presidente que ha sido muy marcada, sobre todo en la pandemia. Ha tomado
decisiones rápidas y oportunas. Esto genera un fortalecimiento del frente en el
que estamos. Más allá de los “ismos” que puedan existir dentro de la coalición,
la conducción del Presidente es clara.

-¿La
pandemia y la gestión del Presidente sobre la crisis sanitaria sirvió para
correr la idea de que quién era el líder del Gobierno, si Alberto Fernández o
Cristina Kirchner?

-Para nosotros siempre estuvo claro que fue un frente
integrado, con una fórmula donde cada uno cumplió y cumple un rol. Después cada
uno puede opinar y hacer las interpretaciones que considere. El Presidente ha
tenido un rol determinante en el manejo de la pandemia y también en el marco de
la reestructuración de la deuda, que es el otro gran punto que tenemos hoy para
resolver en Argentina. Evitar el default y poder tener en el futuro la
posibilidad de cumplir los compromisos, pero con el tiempo necesario para que
el país pueda producir y generar empleo, y no sobre la base de más ajuste
fiscal.

El Presidente ha tenido un rol determinante en el manejo de la pandemia y también en el marco de la reestructuración de la deuda”

-Uno de
los temas más polémicos de los últimos días fue la propuesta de la diputada
kirchnerista Fernanda Vallejos para que el Estado participe de las acciones de
las empresas a las que ayuda a enfrentar la crisis. ¿Qué posición tiene al
respecto?

-No conozco el proyecto. Es un proyecto de la diputada, no
es el proyecto del Gobierno. Aquí hay que ver las diferencias. Porque se pueden
proponer muchos proyectos, pero lo importante es cuando el Gobierno los propone
y envía al Congreso. Y esto, claramente, no ha sido propuesto por el Gobierno.
Entiendo que no está en agenda.

-El que
si es un proyecto que está en la agenda del Gobierno es el impuesto a la
riqueza. ¿Comparte esa idea?

-Los impuestos progresivos siempre son los más equitativos y
los más justos. Y en el marco de una crisis que se provoca por un fenómeno
global como el que estamos viviendo, y donde hay que buscar recursos, los
impuestos que se apliquen tienen que tener esta progresividad. Esto me parece que es lo más equitativo en una sociedad donde
muchas personas han perdido su trabajo o la mitad de su salario. El esfuerzo
deben hacerlo los que más tienen.

“Estoy de acuerdo en que se lleve adelante de manera progresiva el cobro de impuestos a quienes más tienen”. 

-¿Cómo
es la situación de los sector agrícola y ganadero, fundamentales en la economía
de la provincia?

-Los dos sectores han trabajado a pleno. Nunca han parado
sus actividades. La principal economía regional que hay en la provincia es el
sector avícola. Nuestros pollos se exportan a más de 60 países. En la provincia
se faenan un millón y medio de pollos por día. Se ha mantenido. Lo que es el
rubro frigorífico de carne vacuna también. Lo que es cerdo, que esta menos
desarrollado, viene creciendo. Todas las cadenas han funcionado. Lo que es
agricultura también. Las cosechas han finalizado. La soja no tuvo el mismo
rendimiento que el año pasado, que fue excepcional, pero estuvo muy bien. El
sector productivo ha podido llevar adelante sus actividades.

-¿Está
preocupado por la circulación entre el AMBA y Entre Ríos?

-Si. Me preocupa mucho, pero tampoco soy partidario de
bloquear la provincia. Hay que trabajarlo con mucha responsabilidad. Porque no
solo son las personas que ingresan desde AMBA, sino también son muchas personas
de Entre Ríos que van a AMBA a trabajar y vuelven. Estamos reforzando los
controles. En tres semanas tuvimos un solo caso. Es una persona que fue al
conurbano por una actividad comercial y volvió. Y cuando volvió contagió a dos
personas más. Ahí hicimos un bloqueo donde hubo más de 35 personas que
estuvieron aisladas y logramos mantenerlo.

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