Según el último Informe de Salarios publicado por el Indec, el año comenzó complicado para los asalariados, especialmente para los del sector privado. En el primer trimestre, debido al aumento inflacionario ocasionado por la incertidumbre cambiaria en marzo, los trabajadores perdieron un 1,4% real de su poder adquisitivo, ubicándose un 0,7% por debajo de los niveles de noviembre de 2023 en términos reales. Con un promedio de paritarias cercano al 1,8% en abril, las proyecciones indican que no hubo recuperación salarial en ese mes, y que durante el primer cuatrimestre, los trabajadores del sector privado experimentaron una disminución del 1,9% en términos reales.
Desde la Fundación Capital realizaron un seguimiento de los acuerdos paritarios del mes pasado. A pesar de la desaceleración de 1,1 puntos observada en el IPC del Indec, que alcanzó una inflación mensual del 2,8% en abril, los acuerdos salariales promediaron 1 punto por debajo de dicho número. La consultora también señaló que “la paritaria de los estatales nacionales cerró con incrementos del 1,3% mensual para marzo, abril y mayo”, cifra que se encuentra muy por debajo del IPC de 2,8% en abril y que promete rondar el 2% en mayo. Además, se continuó observando una caída en los salarios privados durante abril.
La consultora explicó: “Abril no habría sido mucho mejor. Si bien el impacto de la volatilidad cambiaria tras el abandono del crawling peg fue limitado, con un registro de inflación del 2,8% mensual frente a estimaciones iniciales cercanas al 4,5%-5%, la habitual demora en la reapertura de paritarias en contextos inciertos habría resultado en una pérdida no despreciable del poder adquisitivo en el cuarto mes del año (0,4% real). De esta manera, en el primer cuatrimestre el salario del sector privado registrado habría disminuido un 1,9% en términos reales, truncando el camino de recuperación que se había evidenciado desde abril de 2024.
Posteriormente, proyectaron una desaceleración en la caída para mayo, aunque anticipan un total de 2025 en descenso: “El quinto mes del año, con algunas reaperturas en las paritarias, podría mostrar un resultado neutro a ligeramente positivo, en un contexto donde el IPC volvería a situarse entre el 2%-2,5%. Sin embargo, hacia adelante, con las autoridades reforzando el ancla salarial, la senda de recuperación del poder adquisitivo parece limitada. En este marco, en el mejor de los casos, los ingresos de los trabajadores del sector registrado igualarían la dinámica inflacionaria en la segunda mitad del año. Así, el salario real transitaría 2025 en un nivel restringido, sin superar el de finales de 2024. En comparación a largo plazo, el poder adquisitivo del sector privado registrado continuaría 20 puntos por debajo del promedio de 2017 y unos 35 puntos en el sector público.
Desde la consultora Vectorial explicaron la lógica de la ancla inflacionaria detrás del techo del 1% que el Gobierno busca imponer a las paritarias: “Un aumento en los salarios podría fomentar un incremento de la demanda agregada, lo que tendría efectos inflacionarios principalmente, y un impacto en las cuentas externas del país en segundo lugar (debido al incremento en el consumo de bienes importados). En el contexto de la desanclaje del tipo de cambio, los agregados monetarios y con un cuadro fiscal muy ajustado para cumplir con la meta del FMI, los salarios de los trabajadores parecen surgir como un nuevo ancla para contener el proceso inflacionario. Si se confirmara la intención del Gobierno de establecer un techo a las paritarias, aún en una senda de desinflación, sería complicado volver a los niveles previos en materia salarial.
Los salarios en la construcción cayeron en abril.
Los salarios del sector de la construcción disminuyeron un 1,9% en abril, lo que tuvo un efecto deflacionario en los costos del sector. El informe del Indec sobre el Índice de Costo de la Construcción en el Gran Buenos Aires (ICC) correspondiente a abril, publicado este lunes, mostró tendencias esperadas por la Fundación Capital para los salarios en ese mes y reflejó un aumento en los costos de construcción de solo un 0,5% mensual, explicado precisamente por el ancla salarial.
Así, mientras los materiales mostraron un incremento del 2,9%, los gastos generales acompañaron con un aumento del 1,7%. En cambio, la mano de obra presentó un signo negativo al disminuir un 1,9%.
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