El presidente Alberto Fernández prepara una batería desesenta medidas para pasar de la etapa de la emergencia económica profundizadapor la pandemia a la recuperación. “Hicimos el esfuerzo de sostener a lasempresas para que en el día después estemos en condiciones de levantar unaperilla y poner todo en marcha. Y lo vamos a hacer”, prometió el mandatarioeste viernes en Olivos durante la presentación virtual del ATP 4, el programamediante el cual el Estado financia los sueldos de 2 millones de trabajadoresprivados. “(Son) más de 60 medidas que tienden a construir un futurodefinido, cómo empezar a trabajar saliendo de esta crisis que la pandemia nosimpuso”, señaló el jefe de Estado ante ministros, representantes delsector Pyme y el jefe de la CTA Hugo Yasky.
El plan de “recuperación”, como lo definieron enla Casa Rosada, tendrá impacto en 2021 -buena parte del mismo se incluirá en elPresupuesto- y tiene tres niveles deejecución. Primero, con los programas específicos de los ministerios, como elProcrear o el plan federal de obras públicas. En segundo lugar, a través deDNU; y, por último, con proyectos de ley que modifiquen el esquema impositivopara sectores golpeados. No descartan las versiones sobre reducciones a lasretenciones para las exportaciones industriales. El campo, en cambio, noseguiría esa misma suerte. En el Gobierno evitaron filtrar detalles de unanuncio que quedará en manos del Presidente. Sí destacan que todo estaráenfocado en la generación de “empleo genuino privado”. El anuncio noestá atado a la suerte que tenga el final fr la renegociación de la deuda. ElGobierno busca recuperar la iniciativa política y generar su propia agenda.
Fernández encargó la elaboración del programa al jefe deGabinete Santiago Cafiero y al ministro del Interior Eduardo “Wado”de Pedro, un detalle que destacan en el Ejecutivo para relativizar lostrascendidos sobre los cortocircuitos en el oficialismo. El primero se ocupó dela coordinación con los ministerios. De Pedro profundizó el diálogo con losgobernadores. El ministro político ya mantuvo diálogos por zoom con 15mandatarios provinciales.
El viernes fue el turno del mendocino Rodolfo Suárez, quienen privado se disculpa por los exabruptos de su antecesor, el jefe de la UCRAlfredo Cornejo. Faltan aún los gobernadores del AMBA. El plan para recuperarel punto de coparticipación que Nación traspasó a la Ciudad durante el mandatode Mauricio Macri por ahora está archivado. También, los planes de una nuevaley de coparticipación, que el Presidente prometió revisar durante sus viajes alas provincias. “Primero tenemos que volver a recaudar”, explican enla Rosada. El lunes, el martes y el miércoles, será el turno del jefe de GobiernoHoracio Rodríguez Larreta, del gobernador bonaerense Axel Kicillof y de losmandatarios de Salta, San Juan, Chubut, Jujuy, La Pampa, Catamarca y SantaCruz.
Por videollamada, los gobernadores transmiten sus reclamos aDe Pedro y repasan el modelo productivo de sus distritos y las cadenas devalor. “Algunos piden energía, otros logística, obras de infraestructura ypromoción industrial”, explican en Interior. Gustavo Bordet, de EntreRíos, por ejemplo, pidió por caminos rurales para sacar su producción y dospuertos fluviales. Otros insisten con la salida al Pacífico. En el medio de ladepresión económica generalizada hubo algunas excepciones. El comercio internode Misiones creció gracias al cierre de las fronteras. Catamarca, con pocoscasos, también logró crecer. Los ministros de Producción, Matias Kulfas, y deProducción, Martín Guzmán, también son parte necesaria de las conversaciones.
Cerca del “alter ego” del Presidente y deldirigente de La Cámpora destacan que el pasaje de la etapa de emergencia alplan de salida no será brusco. “Hay un formato de aterrizaje”,explican. Ponen como ejemplo la implementación del ATP 4, que reorientará laayuda fiscal a determinados sectores y que ya tiene un esquema de préstamo.Hablan de una mejor distribución del PBI y citan al papa Francisco. “De lapandemia saldremos mejores o peores”, insisten.
La sociedad De Pedro-Cafiero mira también más allá de lapandemia. Ya hay diálogo con diferentes sectores políticos y empresarios paradesarrollar foros regionales para repensar un nuevo modelo de país para lospróximos 100 años. “Quiero que cuando me vaya tengamos un país másfederal; que cada argentino pueda ser feliz en el lugar en el que nació o eligepara vivir”, sostuvo el Presidente el 9 de julio. Con esa premisa,pretenden diseñar la creación de 5 polos productivos regionales donde seinstale entre el 10 y el 15 por ciento de la población; también para evitar elimpacto de una nueva pandemia que siempre golpea con más fuerza en losconglomerados urbanos, como el AMBA donde vive el 40 por ciento de lapoblación. “El corredor industrial que va de La Plata a Rosario, pasandopor Buenos Aires, como una sola región, suma el 48{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} de las empresas pero el 62{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647}del empleo registrado”, destacan al igual del hecho de que “YPF nopuede seguir funcionando en Puerto Madero”.
En el Ejecutivo descartan la implementación de un salariouniversal que suplante al IFE, una idea que empujó en soledad el ministro deDesarrollo Social Daniel Arroyo. “Eso es para países que no tienen el 97por ciento de atención médica universal, Progresar o AUH”, sostienen cercadel Presidente. Sin embargo, sí reconocen que en la Argentina no funciona bienel sistema de seguro desempleo.
?Enun plano más terrenal, el Ejecutivo enviaría este viernes al Congreso elproyecto de ampliación presupuestaria, que -afirman- no requerirá más emisiónmonetaria. El lunes, prometen, será el turno de la demorada reforma judicial.

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