Señor Presidente HCD, Dn. Juan Carlos Albornoz, una conciliación obligatoria, es como una bayaspirina para el moribundo, nos asiste la verdad, a Ud. NO. Tuvo que recurrir a la Dirección de Trabajo, porque no tuvo lo que hay que tener para bajar del limbo a hablar con los Compañeros!"La Tortilla no se hace, sino se rompen los huevos".Sergio Martín GarcíaEmpleado del HCD
Comentarios
0 comentariosSé el primero en comentar esta nota.