El comunicado del gobierno no puede ser más desgarrador. Conviene leerlo íntegro, detenidamente, aunque duela:
”Frente al fatal incendio, ocurrido a las 3 de la madrugada de hoy, del que fueran víctimas seis miembros de una familia, que fallecieron calcinados,el Ministro de Salud y Acción Social, Gustavo Bordet, por expresa voluntad del Gobernador de la provincia, Jorge Busti, se hizo presente esta tarde en lalocalidad de Concordia, donde sucedieron los hechos, para prestar asistencia ante lo que la familia sintiera requerir y expresar la solidaridad de toda la comunidad y de este Gobierno para con ellos.
Seis integrantes de una familia murieron en la madrugada de este miércoles al tomar fuego la precaria vivienda en que descansaban, siendo las 3 de la madrugada. Según información recogida en el lugar de los hechos, la precaria vivienda tomó fuego cuando la lámpara a kerosén con la que se alumbraban cayó al piso y tomó contacto con material inflamable. Se trataba de una pequeña casilla de madera ubicada en zona rural de la localidad de Concordia, exactamente a unos quinientos metros de la Ruta 015, entre la Ruta Nacional 14 y avenida Monseñor Rösch. Lo más cercano a ella era la otra vivienda, más pequeña aún, en la que habitaban la madre y el padrastro de las 5 criaturas fallecidas y abuelos, a su vez, del bebé que también se encontraba dentro de la vivienda quemada, que fuera hijo de una de las niñas muertas.
Quien escuchó los aterradores gritos fue un tío que vive a aproximadamente 300 metros del lugar de los acontecimientos. El hombre, abrumado corrió por auxilio y avisó a los padres que desesperados intentaron rescatar a los pequeños que apenas si pudieron reaccionar corriendo hacia la esquina de la habitación – de unos diez metros de largo por tres de ancho- que no había sido tomada aún por las llamas, agolpándose frente a la puerta, cerrada por dentro por un candado. También estaban impedidos de utilizar lasventanas como vía de escape, debido a que las mismas se encontraban selladas por mallas de metal. Las circunstancias impidieron que los niños y la joven pudieran encontrar la llave que les hubiera permitido salvar la vida, por lo que quedaron atrapados en el interior del inmueble de madera y cartón, con techo de chapa, gritando por auxilio.
La tragedia se desencadenó en 35 minutos y vanos fueron los esfuerzos realizados por Natalio Luna, de 52 años (padrastro), y Victoria Ferreyra, de 46 (madre), quienes no pudieron derribar la puerta tras la cual escuchaban las desgarradoras súplicas de los hijos de la mujer: Gabriela, de 14 años; Yanina, de 10 años; José, de 8 años, otro hermanito de 9 años, y Paola, de 18 años, quien estaba junto a su bebé, de poco menos de un año.
Poco a poco, los gritos fueron apagándose y en el lugar solo se escuchan hoy los comentarios de familiares y vecinos que describen desgarradores relatos e imágenes de lo acontecido. Los restos de los cuerpos fueron llevados a la morgue local y serán sepultados mañana jueves en el Cementerio Nuevo de Concordia.
Durante todo el día se dieron cita en el lugar de los hechos dotaciones del Cuerpo de Bomberos Zapadores de la Policía de Entre Ríos y del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la ciudad, además de personal policial de la Comisaría Quinta y la Jefatura Departamental de Policía, bajo el mando del comisario mayor Faustino Pereira, jefe Departamental de Policía. Pero además, el Ministro de Salud y Acción Social de la provincia, en consonancia con la voluntad del Gobernador Jorge Busti, se hizo presente en el lugar donde están refugiados los familiares en este día de tan profundo dolor. Una vez con ellos puso a su disposición todos los recursos de que dispone el Estado entrerriano. En principio se le preverá a la familia de aquellos elementos de primera necesidad que han perdido, pero ya se han comenzado, además, las gestiones para conseguirles una vivienda en la que puedan habitar con dignidad”.
No se nos ocurren adjetivos calificativos para dimensionar tanto horror, tanto espanto, tanto dolor.
Sólo nos surgen algunos interrogantes:
¿Era necesaria la muerte de 6 chicos para que el gobierno comience las gestiones “para conseguirles una vivienda en la que puedan habitar con dignidad”?
¿De qué sirve para esta familia la solidaridad del gobierno cuando ya es tarde, cuando 6 vidas humanas se han perdido?
¿Tomamos conciencia de que este “accidente” no hubiera ocurrido jamás en una vivienda digna provista de energía eléctrica?
¿Nos damos cuenta de la brutal, cruel, tremenda paradoja que significa que esto haya sucedido a pocos kilómetros de una represa que brinda energía eléctrica barata, abundante, limpia, y segura?
¿Cuánto durará la repercusión de esta verdadera tragedia en los medios de comunicación?
¿Traduciremos, desde la sociedad civil, la bronca y la indignación en propuestas concretas y en reclamos efectivos al gobierno, a los efectos de comenzar a trabajar en serio para que no haya ningún entrerriano sin acceso a una vivienda digna, ningún entrerriano privado de fuentes de energía seguras? ¿Cuántas marchas haremos, cuántas rutas cortaremos, para reclamar acciones concretas en pos de minimizar el criminal “impacto ambiental” de la pobreza, de la miseria, del atraso, del subdesarollo…?
”Frente al fatal incendio, ocurrido a las 3 de la madrugada de hoy, del que fueran víctimas seis miembros de una familia, que fallecieron calcinados,el Ministro de Salud y Acción Social, Gustavo Bordet, por expresa voluntad del Gobernador de la provincia, Jorge Busti, se hizo presente esta tarde en lalocalidad de Concordia, donde sucedieron los hechos, para prestar asistencia ante lo que la familia sintiera requerir y expresar la solidaridad de toda la comunidad y de este Gobierno para con ellos.
Seis integrantes de una familia murieron en la madrugada de este miércoles al tomar fuego la precaria vivienda en que descansaban, siendo las 3 de la madrugada. Según información recogida en el lugar de los hechos, la precaria vivienda tomó fuego cuando la lámpara a kerosén con la que se alumbraban cayó al piso y tomó contacto con material inflamable. Se trataba de una pequeña casilla de madera ubicada en zona rural de la localidad de Concordia, exactamente a unos quinientos metros de la Ruta 015, entre la Ruta Nacional 14 y avenida Monseñor Rösch. Lo más cercano a ella era la otra vivienda, más pequeña aún, en la que habitaban la madre y el padrastro de las 5 criaturas fallecidas y abuelos, a su vez, del bebé que también se encontraba dentro de la vivienda quemada, que fuera hijo de una de las niñas muertas.
Quien escuchó los aterradores gritos fue un tío que vive a aproximadamente 300 metros del lugar de los acontecimientos. El hombre, abrumado corrió por auxilio y avisó a los padres que desesperados intentaron rescatar a los pequeños que apenas si pudieron reaccionar corriendo hacia la esquina de la habitación – de unos diez metros de largo por tres de ancho- que no había sido tomada aún por las llamas, agolpándose frente a la puerta, cerrada por dentro por un candado. También estaban impedidos de utilizar lasventanas como vía de escape, debido a que las mismas se encontraban selladas por mallas de metal. Las circunstancias impidieron que los niños y la joven pudieran encontrar la llave que les hubiera permitido salvar la vida, por lo que quedaron atrapados en el interior del inmueble de madera y cartón, con techo de chapa, gritando por auxilio.
La tragedia se desencadenó en 35 minutos y vanos fueron los esfuerzos realizados por Natalio Luna, de 52 años (padrastro), y Victoria Ferreyra, de 46 (madre), quienes no pudieron derribar la puerta tras la cual escuchaban las desgarradoras súplicas de los hijos de la mujer: Gabriela, de 14 años; Yanina, de 10 años; José, de 8 años, otro hermanito de 9 años, y Paola, de 18 años, quien estaba junto a su bebé, de poco menos de un año.
Poco a poco, los gritos fueron apagándose y en el lugar solo se escuchan hoy los comentarios de familiares y vecinos que describen desgarradores relatos e imágenes de lo acontecido. Los restos de los cuerpos fueron llevados a la morgue local y serán sepultados mañana jueves en el Cementerio Nuevo de Concordia.
Durante todo el día se dieron cita en el lugar de los hechos dotaciones del Cuerpo de Bomberos Zapadores de la Policía de Entre Ríos y del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de la ciudad, además de personal policial de la Comisaría Quinta y la Jefatura Departamental de Policía, bajo el mando del comisario mayor Faustino Pereira, jefe Departamental de Policía. Pero además, el Ministro de Salud y Acción Social de la provincia, en consonancia con la voluntad del Gobernador Jorge Busti, se hizo presente en el lugar donde están refugiados los familiares en este día de tan profundo dolor. Una vez con ellos puso a su disposición todos los recursos de que dispone el Estado entrerriano. En principio se le preverá a la familia de aquellos elementos de primera necesidad que han perdido, pero ya se han comenzado, además, las gestiones para conseguirles una vivienda en la que puedan habitar con dignidad”.
No se nos ocurren adjetivos calificativos para dimensionar tanto horror, tanto espanto, tanto dolor.
Sólo nos surgen algunos interrogantes:
¿Era necesaria la muerte de 6 chicos para que el gobierno comience las gestiones “para conseguirles una vivienda en la que puedan habitar con dignidad”?
¿De qué sirve para esta familia la solidaridad del gobierno cuando ya es tarde, cuando 6 vidas humanas se han perdido?
¿Tomamos conciencia de que este “accidente” no hubiera ocurrido jamás en una vivienda digna provista de energía eléctrica?
¿Nos damos cuenta de la brutal, cruel, tremenda paradoja que significa que esto haya sucedido a pocos kilómetros de una represa que brinda energía eléctrica barata, abundante, limpia, y segura?
¿Cuánto durará la repercusión de esta verdadera tragedia en los medios de comunicación?
¿Traduciremos, desde la sociedad civil, la bronca y la indignación en propuestas concretas y en reclamos efectivos al gobierno, a los efectos de comenzar a trabajar en serio para que no haya ningún entrerriano sin acceso a una vivienda digna, ningún entrerriano privado de fuentes de energía seguras? ¿Cuántas marchas haremos, cuántas rutas cortaremos, para reclamar acciones concretas en pos de minimizar el criminal “impacto ambiental” de la pobreza, de la miseria, del atraso, del subdesarollo…?
José Antonio Artusi
Concepción del Uruguay


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