La Declaración de la Independencia fue, básicamente, un acto de coraje, una especie de gran compadrada en el peor momento de la emancipación americana. En el norte del continente, Bolívar había sido derrotado. Chile estaba nuevamente en manos de los realistas. Los españoles amenazaban Salta y Jujuy y apenas si eran contenidos por Güemes. Para empeorarlo todo, Fernando VII había recuperado el trono de España y se preparaba una gran expedición cuyo destino sería el Río de la Plata. La Banda Oriental estaba virtualmente ocupada por los portugueses. Y en Europa prevalecía la Santa Alianza, contraria a las ideas republicanas. En ese momento crítico los argentinos decidimos declararnos independientes. Fue un gran compromiso, el rechazo valiente de una realidad adversa. Era empezar la primera navegación de un país independiente, sin atender las borrascas ni los riesgos. Un acto de coraje.
La Gazeta de Buenos Aires para difundir diariamente sus ideas liberales. La Primera Junta fue la expresión del primer gobierno constituido por criollos. El objetivo de esta junta era convocar a los representantes de cada provincia para considerar las actitudes a tomar ante la nueva situación de la región. Fue la que provocó la revolución. La junta esperaba lograr la alianza de las regiones con la rebelión metropolitana. Buenos Aires intenta mantener la hegemonía política y también económica a través de la aduana porteña y las gentes del interior observaron estos propósitos, oponiéndose. Estas ideologías y provechos desembocarán en una guerra civil. Los principales objetivos del Congreso de Tucumán fueron declarar la independencia y establecer un régimen de gobierno.
Desde Cuyo , San Martín le escribía a Godoy Cruz: "Hasta cuándo esperaremos para declarar nuestra independencia? Es ridículo acuñar moneda, tener el pabellón y escarapela nacional y, por último, hacer la guerra al Soberano de quien se dice dependemos, y permanecer a pupilo de los enemigos".
Previamente a la declaración de la Independencia, se debía acordar la forma de gobierno. El Congreso resolvió que el único sistema posible en ese momento era el monárquico constitucional. Esta conclusión respondía tanto a la decisión de las potencias europeas de monarquizarlo todo como a la necesidad de unir a los pueblos sudamericanos a través de la figura de un rey.
Hubo muchas ideas diferentes de independencia a través de la historia argentina. En 1816 la declaración de los congresales de Tucumán fue un acto formal: el país ya tenía bandera, himno, moneda y gobierno propios. Décadas más tarde, para los unitarios no había país independiente sin cultura propia; para los federales, en cambio, no existía nación sin defensa de la soberanía.
Recordemos en este nuevo aniversario de la independencia el camino que marcaron los próceres del congreso de Tucumán para seguir viviendo en paz y en democracia.
Mauro Almada
Vicepresidente 2º
Honorable Consejo Deliberante de Paraná
La Gazeta de Buenos Aires para difundir diariamente sus ideas liberales. La Primera Junta fue la expresión del primer gobierno constituido por criollos. El objetivo de esta junta era convocar a los representantes de cada provincia para considerar las actitudes a tomar ante la nueva situación de la región. Fue la que provocó la revolución. La junta esperaba lograr la alianza de las regiones con la rebelión metropolitana. Buenos Aires intenta mantener la hegemonía política y también económica a través de la aduana porteña y las gentes del interior observaron estos propósitos, oponiéndose. Estas ideologías y provechos desembocarán en una guerra civil. Los principales objetivos del Congreso de Tucumán fueron declarar la independencia y establecer un régimen de gobierno.
Desde Cuyo , San Martín le escribía a Godoy Cruz: "Hasta cuándo esperaremos para declarar nuestra independencia? Es ridículo acuñar moneda, tener el pabellón y escarapela nacional y, por último, hacer la guerra al Soberano de quien se dice dependemos, y permanecer a pupilo de los enemigos".
Previamente a la declaración de la Independencia, se debía acordar la forma de gobierno. El Congreso resolvió que el único sistema posible en ese momento era el monárquico constitucional. Esta conclusión respondía tanto a la decisión de las potencias europeas de monarquizarlo todo como a la necesidad de unir a los pueblos sudamericanos a través de la figura de un rey.
Hubo muchas ideas diferentes de independencia a través de la historia argentina. En 1816 la declaración de los congresales de Tucumán fue un acto formal: el país ya tenía bandera, himno, moneda y gobierno propios. Décadas más tarde, para los unitarios no había país independiente sin cultura propia; para los federales, en cambio, no existía nación sin defensa de la soberanía.
Recordemos en este nuevo aniversario de la independencia el camino que marcaron los próceres del congreso de Tucumán para seguir viviendo en paz y en democracia.
Mauro Almada
Vicepresidente 2º
Honorable Consejo Deliberante de Paraná
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