El mapa de Caputo
En la provincia de Buenos Aires, el portal identifica los municipios que aplican la Tasa vial, las que alcanzan a entidades financieras, a actividades primarias, a industrias y a hipermercados. Además, utiliza un código de colores para mostrar las alícuotas: en el caso de los hipermercados, Pilar aplica un 4,5% y aparece en naranja, mientras que Lanús —donde gobierna Julián Álvarez— figura en rojo con un 6%.
Pese a ello, Caputo está atado de manos respecto de las tasas municipales: pertenecen al ámbito de los intendentes y él no tiene facultades para intervenir. Se espera, sin embargo, que la “reforma tributaria estructural” prometida para este año incluya una suerte de Pacto Fiscal, similar al que se firmó durante el gobierno de Mauricio Macri, pero que esta vez se cumpla.
La cuestión de Ingresos Brutos
Ese fue uno de los temas que el sector privado planteó al ministro durante su intervención en el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP). La consulta —provocada adrede por una de las cámaras vinculadas al consumo— buscaba poner el asunto sobre la mesa y también exponer a Caputo.
Le consultaron si la reforma tributaria incluiría un acuerdo con los gobernadores para reducir el Impuesto sobre los Ingresos Brutos (IIBB), el principal mecanismo de recaudación provincial que, sin embargo, afecta con dureza al sector privado por los saldos a favor que generan los regímenes de retención anticipada. Ante eso, el ministro terminó respondiendo que no.
Se trata de un impuesto sobre el que tienen potestad los gobernadores y que constituye su principal fuente de financiamiento. El equipo económico lo entiende así, y sus apuntes se concentran, sobre todo, en lo que se recauda por las operaciones bancarias.
La promesa de reforma tributaria
Al cierre de este año se habrán cumplido dos ejercicios sin que el Ejecutivo haya avanzado en un proyecto de reforma tributaria. La última vez que el presidente Javier Milei se refirió al tema fue durante una cadena nacional por el primer aniversario de gestión, cuando aseguró que los equipos técnicos estaban ajustando los últimos detalles de una propuesta que eliminaría la mayoría de los impuestos que tienen escasa incidencia en la recaudación total.
De cara a las sesiones extraordinarias convocadas por el Gobierno, se decidió priorizar en una primera etapa el presupuesto 2026, la Inocencia Fiscal y la reforma laboral que, aunque incorpora cambios impositivos, no constituye una reforma tributaria integral. Expertos sostienen que las modificaciones previstas buscan reducir el costo para las grandes empresas. Desde el peronismo calculan que, con la baja de la alícuota del impuesto a las Ganancias de Sociedades, solo se beneficiarían 144 empresas.
Por ahora se conoce poco sobre la reforma tributaria estructural que, según dicen, el Gobierno presentaría a fines del primer trimestre de 2026. Caputo, sin embargo, advirtió que no hay que hacerse demasiadas ilusiones porque no es posible afectar el superávit fiscal. “El impuesto al cheque, alrededor de 1,5% del PBI, las retenciones 1,2% (…). Son todas cosas que hoy no podemos darnos el lujo porque de corto plazo implica romper el ancla fiscal”, señaló el titular del Palacio de Hacienda durante su intervención en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires semanas atrás.
Temas Relacionados
Luis CaputoTasasIntendentesFederico AchavalReforma tributariaÚltimas noticiasEconomía-Argentina
Comentarios
0 comentariosSé el primero en comentar esta nota.