
Este martes se abrirá un nuevo capítulo en la disputa entre propietarios y comunidades mapuches, coincidiendo con la celebración del Año Nuevo Mapuche en la provincia de Neuquén. La comunidad Fvta Xayen ha confirmado que llevará a cabo la tradicional fiesta en un terreno ubicado en el paraje Tratayén en Vaca Muerta, un área que consideran parte de su patrimonio ancestral.
El Wiñoy Xipantu, considerado un evento clave en la cosmovisión y cultura de este pueblo originario, se celebrará el 24 de junio. La decisión de realizar el ritual cobra especial significancia en un contexto de reclamos territoriales y tensiones entre el pueblo mapuche y sectores privados, otorgándole a este encuentro un carácter tanto simbólico como reivindicativo.
De acuerdo con LM Neuquén, la comunidad Fvta Xayen defiende que el lugar donde se realizará el evento forma parte de sus territorios ancestrales y, por ello, rechazan las acusaciones de ocupación ilegítima. Los representantes de este colectivo han afirmado que la ceremonia se llevará a cabo en un contexto cargado de simbolismo para su historia, reafirmando así su conexión ancestral con la tierra. En contraposición, los titulares registrales del campo, quienes residen en la ciudad de Neuquén, sostienen que desde 2011 la comunidad ocupa este predio sin autorización, en una de las principales áreas productivas de hidrocarburos del país.

El acto ceremonial del Año Nuevo Mapuche se ratificó a pesar de que el propietario presentó denuncias judiciales y ha solicitado la intervención de las autoridades provinciales. No obstante, la comunidad ha manifestado su decisión de mantener la práctica espiritual, señalando que la no realización implicaría una violación de sus derechos identitarios. Desde la organización, insisten en que la conmemoración es de carácter pacífico y accesible, extendiendo una invitación a quienes deseen asistir y conocer los fundamentos de esta celebración ancestral.
El Wiñoy Xipantu es la ceremonia principal del ciclo anual para el pueblo mapuche. Este rito está relacionado con el regreso del sol y el inicio de un nuevo año de acuerdo con el calendario natural del hemisferio sur. Se lleva a cabo entre el 21 y el 24 de junio, coincidiendo con el solsticio de invierno en la región, marcando el inicio de la extensión de los días y el retorno de la energía vital a la tierra. El término “Wiñoy Xipantu” se traduce literalmente como “la nueva salida del sol” o “el regreso del tiempo del sol”.
Durante la ceremonia, la comunidad se reúne para compartir comidas, hacer rogativas y expresar deseos de prosperidad para la nueva etapa que comienza. En la vigilia, tanto hombres como mujeres relatan historias, cantan y realizan danzas tradicionales. Este ritual simboliza la renovación de los compromisos comunitarios y el profundo respeto hacia la naturaleza. La conmemoración incluye diversas expresiones de la cultura mapuche, tales como prácticas medicinales, juegos y la transmisión de conocimientos entre generaciones.
El conflicto entre los propietarios registrados y el colectivo Fvta Xayen refleja una situación común en varias regiones de la Patagonia, donde comunidades indígenas han iniciado acciones legales para el reconocimiento de territorios que consideran suyos. Según Infobae, estos reclamos han dado lugar a múltiples litigios, incluyendo denuncias por usurpación y solicitudes para la protección de los derechos culturales y territoriales de los pueblos indígenas.

Los titulares del campo en Tratayén argumentan que la ocupación fue irregular y demandan una resolución definitiva. Aseguran ante el fuero civil que desde 2011 no han podido acceder a la propiedad, y sostienen que la permanencia de la comunidad causa perjuicios tanto materiales como simbólicos. También exigen la intervención de las fuerzas de seguridad para recuperar el control del predio.
Desde la comunidad Fvta Xayen, por su parte, afirman que su presencia es una recuperación legítima de tierras indígenas y denuncian que los intentos de diálogo han sido insuficientes para lograr acuerdos duraderos.
La reafirmación del Año Nuevo Mapuche en Tratayén se produce en un contexto donde la explotación hidrocarburífera en Vaca Muerta ha intensificado la presión sobre los territorios que las comunidades reclaman. Esta situación ha agregado complejidad a la relación entre el Estado, los sectores privados y los colectivos indígenas. Las organizaciones mapuches locales indican que los conflictos territoriales se han agudizado debido a la expansión de la actividad petrolera, lo que, a su juicio, pone en riesgo la protección del medio ambiente y dificulta la conservación de sus sitios sagrados.
Comentarios
0 comentariosSé el primero en comentar esta nota.