22 feb 2026
NACIONALES

CFK elige un lujoso departamento de 275.000 dólares, vigilada por sus seguidores en la cuadra del barrio

Hay al menos dos departamentos en venta debajo del que ocupa la ex Presidenta. La rutina del barrio, atravesada por la vigilia de sus seguidores

CFK elige un lujoso departamento de 275.000 dólares, vigilada por sus seguidores en la cuadra del barrio
Cristina Fernández de Kirchner en

No es la primera vez que el centro de la política argentina es un balcón. El más emblemático es el de la Casa Rosada, desde donde Juan Domingo Perón se dirigió a la multitud el 17 de octubre de 1945, tras su liberación, marcando el inicio del movimiento que se consolidaría en torno a su figura y a la de Evita.

Sin embargo, en la actualidad, el balcón que centra la atención de la política y la sociedad argentina es otro: el del segundo piso de San José 1111, en el barrio de Constitución. Allí reside la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y allí solicitó cumplir los seis años de prisión a los que fue condenada en la causa Vialidad, un fallo que fue confirmado por la Corte Suprema este martes, y que también la inhabilita de forma perpetua para ejercer cargos públicos.

El departamento ha estado en la familia desde 2015, cuando Florencia Kirchner se mudó allí unos meses después del nacimiento de su hija Helena. Anteriormente perteneció a Jorge Coscia, ex secretario de Cultura durante el kirchnerismo, y se ha convertido en el hogar que los abogados de Cristina han designado para que la ex Presidenta cumpla su condena. Al ser mayor de 70 años -tiene 72-, tiene derecho a solicitar la prisión domiciliaria.

Los días en la esquina de San José y Humberto 1º son distintos. Este martes, mientras Cristina aguardaba la decisión de la Corte en la sede del Partido Justicialista de la calle Matheu, junto a su círculo más cercano y varios dirigentes del peronismo, algunos de sus simpatizantes comenzaban a concentrarse en el lugar.

Las paredes cercanas al departamento

La concentración se volvió más nutrida horas después, cuando la ex Presidenta regresó al departamento y saludó desde su balcón a quienes se habían acercado a “hacerle el aguante”. Este miércoles, desde ese balcón, que fue foco de decenas de cámaras de televisión durante todo el día y que atraía a cientos de militantes, Cristina volvió a dirigirse a su gente.

La cuadra refleja que allí están ocurriendo cosas fuera de lo habitual. En la puerta del edificio, además de los custodios de Cristina, se reúnen militantes que, en la primera noche de vigilia, se acurrucaron en frazadas, bolsas de dormir, reposeras y banquitos plegables, o simplemente sentados contra una pared.

Frente a la entrada del edificio donde pasa sus horas Cristina, hay un taller de carpintería. No siempre tienen la reja abierta, pero colgaron un cartel en la puerta que indica que son horas extraordinarias en San José al 1100. Este dice “Baño a voluntad”.

El baño que normalmente está reservado para los carpinteros ahora es una opción para cientos de vigilantes que pasan varias horas en esas veredas. El mecanismo es sencillo: el baño está disponible, pero es preferible ofrecer una propina.

Sobre la puerta de un

Las paredes de las cuadras que rodean el departamento de la ex Presidenta están adornadas con graffitis frescos. Algunos expresan “Cristina libre” o “Siempre con Cristina”, pero la mayoría simplemente llevan “CFK” y, justo debajo, “V”. Esta fórmula recuerda a la que se usaba en los años de proscripción del peronismo, luego de la autoproclamada Revolución Libertadora: una “P” encima de una “V” para declarar “Perón vuelve”.

En este momento, las paredes de Constitución proclaman que la que “vuelve” es Cristina. Este mensaje simbólico es interpretado por quienes lo pintan como un reflejo de que la condena judicial se presenta, tal como señala la ex Presidenta, como una proscripción que se produce justo después de haber anunciado su candidatura a diputada provincial de la Tercera Sección electoral.

En San José y San Juan, a menos de cien metros del edificio donde vive Cristina, hay una estación de servicio. Recargar el termo con agua caliente cuesta 500 pesos y es uno de los servicios más solicitados durante las horas de militancia en la calle.

Las heladeras de mostrador tienen escasas provisiones: aquellos que llegan hasta esa cuadra dispuestos a pasar el día y posiblemente la noche, han dejado de lado cualquier cálculo de stock en ese local, que habitualmente atiende a los taxistas que cargan GNC y no está preparado para una larga estadía gastronómica de quienes se acercan a “bancar” a Cristina.

No obstante, pasar algunas horas, el día o la noche en esa cuadra, entre mate, vino o un pequeño fuego que se apaga al amanecer, es una cosa. Pasar la vida allí, justo debajo del balcón al que ahora mira Argentina, es otra historia muy diferente.

Debajo del departamento de Cristina

La vida bajo ese balcón tiene un costo: hay al menos dos departamentos en venta en el primer piso del edificio de San José 1111, cada uno con sus respectivos carteles de inmobiliarias.

Según las publicaciones en diversos sitios web inmobiliarios -como ZonaProp y ArgenProp-, los precios de estos dos departamentos oscilan entre 265.000 y 275.000 dólares.

Uno de ellos, con 6 ambientes y 111 metros cuadrados cubiertos, se ofrece a 265.000 dólares. La descripción indica que se trata de un edificio de 100 años de antigüedad, con pisos de pinotea y techos que alcanzan casi los 5 metros de altura.

El otro, que da justo a la esquina de San José y Humberto 1º, es aún más amplio. Sin embargo, la publicación menciona un dato diferente sobre su antigüedad: 80 años. Con 8 ambientes y 191 metros cuadrados, se indica que paga 175.000 pesos de expensas y su compra cuesta 275.000 dólares. La descripción también menciona los pisos de pinotea y los techos altos, además de contar con dos patios privados.

Quienes se muden a esos departamentos serán, en caso de confirmarse la prisión domiciliaria en ese domicilio, vecinos de Cristina Fernández de Kirchner. Y, hasta cuándo, también vecinos de los militantes que llegan en grupos y pasan varias horas bajo ese balcón, que se ha convertido en una imagen icónica de la historia política reciente de Argentina.

Comentarios

0 comentarios

Iniciá sesión con Google para comentar

Conectado como
Tu comentario se publicará al instante.

Sé el primero en comentar esta nota.

Te puede interesar