23 feb 2026
ECONOMíA

Aumentan tarifas y reducen subsidios a combustibles, complicando las metas fiscales

La quita de subsidios en tarifas y el aumento del impuesto a los combustibles eran dos de los motores de recaudación estipulados en el presupuesto de este año. Sin embargo, ahora exigirán un mayor esfuerzo del fisco.

Aumentan tarifas y reducen subsidios a combustibles, complicando las metas fiscales

La decisión del gobierno de utilizar el sector energético como ancla para controlar la inflación de cara a las próximas elecciones ha generado preocupaciones en el ámbito fiscal. Esto se debe, en gran parte, al mayor compromiso asumido ante el FMI, que establece una meta de superávit primario del 1,6% —un 0,3% más de lo acordado inicialmente.

Las principales consultoras económicas coinciden en que el gobierno recurrirá a otros recortes para garantizar al menos un superávit del 1,3%. Sin embargo, la intensa preocupación por reducir la inflación podría complicar el cumplimiento del 1,6%.

Desde Equilibra expresaron: “Los datos del primer trimestre indican que cumplir con esta meta no será fácil, ya que el resultado primario está ligeramente por debajo del acumulado de los primeros tres meses de 2024. Además, el gobierno ha pospuesto el aumento del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y apenas ajustó las tarifas energéticas, a pesar del incremento estacional de costos. Aun así, esperamos que se logre al menos el 1,3%”.

Por ejemplo, el ICL, que en el Presupuesto 2025 preveía un aumento del 155%, en el primer cuatrimestre del año vio una desaceleración en los incrementos, bajando de 10 a 5 pesos por mes (algo más del 2% mensual). En mayo, incluso, se decretó el congelamiento del impuesto. Lorenzo Sigaut Gravina, economista, afirmó a Forbes: “Hay que ver cuánto tiempo se pospone el ICL. Un mes no es significativo, pero un congelamiento hasta fin de año tendría un impacto relevante. Por ahora, tienen ese margen para ajustar en otras áreas y cumplir con la meta”.

Esta situación ha generado una pérdida de ingresos de 600 millones de dólares en los primeros tres meses de 2025, un nivel alarmante que solo se observó a partir de 2023, cuando la administración de Sergio Massa en el Ministerio de Economía profundizó esta estrategia electoral bajo el Plan Platita. Nicolás Gadano, de la consultora Empiria, puntualizó: “El ICL ha recaudado históricamente alrededor de 1 punto del PIB, y ahora solo recauda entre 0,5 y 0,6 puntos. Parece que no se busca incrementar la inflación mediante este tipo de ajustes, y se perdió la oportunidad con la baja del barril. No creo que se mantenga congelado todo el año, pero evitarán que su situación se deteriore más”.

En relación a las tarifas, como publicó Forbes, en mayo hubo un aumento significativo en los costos de gas y electricidad (aproximadamente 65% y 40%, respectivamente) debido a las importaciones de invierno, con un traslado al usuario inferior al 3%. Esta diferencia será cubierta con fondos del Tesoro. Aunque se anticipaba un mayor gasto en subsidios con la llegada del frío, la medida ahora beneficia también a usuarios de ingresos altos (N1) y grandes industrias, que antes pagaban el precio completo y ahora verán una reducción de alrededor del 75% en luz y del 60% en gas.

Por lo tanto, las dos principales fuentes de mejora fiscal que contemplaba el presupuesto para compensar la caída de ingresos por la eliminación del Impuesto País y de retenciones al agro ahora tienen efectos contrarios. Gadano advirtió: “En tarifas, existe el riesgo de volatilidad cambiaria, ya que este esquema tiene un rango entre bandas del 40%. Dado que la mayoría de los contratos de generación eléctrica, del Plan Gas y de importación se pagan en dólares, esto podría tener un efecto negativo adicional”.

La consultora Economía & Energía proyectaba un desembolso de subsidios de 4.430 millones de dólares para este año, un 30% menos que en 2024, aunque en un escenario de cobertura total para usuarios N1, industrias, comercios y el excedente de consumo de los hogares de ingresos bajos y medios. Además, se estimaba un tipo de cambio de $1.175 para diciembre de 2025, de acuerdo al Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realiza mensualmente el Banco Central. Sin embargo, tras la salida del cepo, las proyecciones cambiarias saltaron a 1.322 pesos por dólar para fin de año, un 12,5% más. Esto significa que los subsidios podrían aumentar casi 300 millones de dólares por encima de lo previsto por la firma liderada por Nicolás Arceo.

Desde Economía & Energía también informaron que, por cada 10% que aumente el precio del suministro de electricidad, los subsidios se incrementarían en 612 millones de dólares, y por cada 10% que crezca el costo de abastecimiento del gas natural, se sumarían otros 231 millones.

María Castiglioni, de C&T, aseguró: “No tenemos dudas de que se cumplirá la meta fiscal. La recaudación está reflejando una mayor actividad económica, y la estabilidad del tipo de cambio, junto con el descenso del precio del petróleo y una menor necesidad de importaciones de gas, ayudan a no incrementar los subsidios”. Pablo Repetto, de Aurum Valores, coincidió: “Creo que si no logran la meta, cuentan con herramientas para ajustar fuertes partidas discrecionales hacia fin de año. Cuando lo necesitaron, implementaron diversas medidas para ajustar”.

Finalmente, Santiago Bulat, director de Invecq, indicó a este medio que mantienen sus proyecciones de un superávit primario del 1,3% del PIB, aunque no del 1,6% anunciado por el ministro Caputo el día de la salida del cepo.

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