El salario de los trabajadores registrados sufrió una caída notable en términos reales durante marzo, impulsada por el aumento inflacionario, con una disminución del 1,1% real en solo un mes. Comparado con noviembre de 2023, justo antes de la llegada del nuevo Gobierno, los salarios acumulan una caída total del 6,1%. En lo que va de 2025, los salarios han servido como un ancla antiinflacionaria, junto con el dólar y las tarifas; sin embargo, durante la gestión del presidente Javier Milei, no ha habido una recuperación total respecto al nivel salarial que existía antes de la devaluación de diciembre de 2023. Esta situación, que también se refleja en las jubilaciones mínimas, contribuye a explicar por qué el consumo masivo no ha logrado despegar.
El Indec publicó el informe del Índice de Salarios correspondiente a noviembre. Este dato, que se divulga mensualmente, también incluye la dinámica de los salarios de empleados no registrados, aunque esta última información se publica con cinco meses de retraso. Se obtiene a través de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que aún está en proceso de determinar el nivel de ingresos de los trabajadores no formales de marzo.
Por lo tanto, el dato del Indec para marzo sobre los no registrados, que mostró una mejora nominal del 5,1%, no debe compararse con la inflación de ese mes, que fue del 3,7% según el propio Indec, sino con la de octubre, que alcanzó el 2,7%. Esto implica una mejora real del 2,3% en octubre.
En promedio, los empleados registrados recibieron en marzo un aumento nominal del 2,5%. Sin embargo, al compararlo con una inflación del 3,7% durante ese mes, se traduce en una contracción real del 1,1%. Para los registrados del sector privado, el incremento fue del 2,2% nominal, lo que resultó en una baja real del 1,4%. Así, los trabajadores del sector privado ya no superan a la dinámica del índice de precios al consumidor (IPC) y sus sueldos se encuentran un 0,7% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
Los trabajadores estatales han enfrentado mayores dificultades, a pesar de que en marzo experimentaron una recuperación mejor que los privados. La mejora nominal en ese mes fue del 3,3%, lo que implica una contracción real del 0,4%. Sin embargo, desde el inicio del actual Gobierno, han acumulado una caída del 15,1% en sus salarios, influenciada por el ajuste fiscal implementado, que es uno de los pilares de su política económica.
Según los datos recogidos por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), el ajuste continuó en abril, con una baja interanual real del 12,7% en el gasto en salarios públicos, superpuesta a una contracción interanual real del 14,4% en abril del año anterior. En dos años, esta partida se ha reducido en un 25,2% real, tanto por la disminución de salarios como por la reducción de puestos de trabajo. Sin embargo, estas comparaciones interanuales ocultan un dato relevante: en lo que va del año, al compararlo con diciembre de 2024, los únicos que lograron recuperar levemente lo perdido fueron los estatales, con un aumento del 0,3%, según destacó la consultora ACM, lo que se entiende por el nivel extremadamente bajo que presentaban. En general, el salario registrado ha caído un 0,9% desde el inicio del año.
Con respecto a lo que se espera en el futuro, desde ACM afirmaron: “De cara al segundo trimestre, la evolución del salario real dependerá no solo del proceso de desinflación y de la estabilidad cambiaria, sino también del rumbo que tomen las negociaciones paritarias en un nuevo contexto donde ha comenzado a delinearse una pauta informal de incrementos en torno al 1% mensual. Este anclaje busca reforzar la estrategia de desinflación, pero podría traducirse en una recuperación más gradual del ingreso, especialmente en sectores con menor poder de negociación.”
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