
El gobierno nacional pierde respaldo entre las
organizaciones rurales, al punto que históricos referentes del conflicto del
campo del 2008 contra la resolución 125 de la administración de Cristina
Kirchner ya no callan el descontento que hay en sus bases con las políticas
para el sector de la gestión de Mauricio Macri.
Uno de ellos es entrerriano: Jorge Chemes, actual
vicepresidente de las Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y ex “agrodiputado”
nacional por Entre Ríos por el Frente Progresista Cívico y Social entre 2009 y
2013, es decir uno de los dirigentes rurales que entraron al Congreso nacional
por la oposición, luego de haber liderado el rechazo a la 125 de CFK.
Chemes sentenció que “hay una mirada parcial y
equivocada sobre la situación de los tamberos. Al gobierno le importa poco”.
Su entidad acaba de publicar un estudio que
describe que la producción lechera sigue trabajando a pérdida, con costos que
superan al precio que paga la industria láctea por la materia prima.
Chemes -izq.- toma distancia de Etchevehere (archivo)
“El productor cobra entre 10 y 11 pesos contra
lo que vale la leche al consumidor, que se está pagando hasta unos $50, y ni
hablar de los productos derivados”, reseñó el dirigente de la CRA y advirtió
que “el productor queda con toda el peso de los costos, sin poder ajustar los
precios porque lo forman lo demás” como
la industria y del supermercado”.
“Esta situación lleva al quebranto del productor porque está fundido y el consumidor no puede pagar lo que vale la leche”, expresó Chemes.
El entrerriano, ex aliado de referentes del
macrismo como el actual secretario de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, consideró que “se requiere intervención del Estado, llamando la
atención cuando se produce el desequilibrio y la posición dominante de un
sector, y así lograr una situación equitativa para todos”, según publicó Máxima Online.
“El gobierno tiene una mirada imparcial y
equivocada. Cree que sólo a través del desarrollo industrial se va a resolver
el problema económico. Les importa poco si lo producido se realiza entre uno o
cien tambos. Es una actitud egoísta que puede terminar muy mal”, castigó el ex
“agrodiputado”.
El entrerriano no es el único referente del
levantamiento agrario de 2008 que se despega de la Casa Rosada. Se suma a Eduardo
Buzzi, ex presidente de la Federación Agraria Argentina; Hugo Biolcatti, ex
presidente de la Sociedad Rural Argentina; Mario Llambías, ex titular de la
CRA; y Carlos Garetto, ex líder de Coninagro.
Las definiciones de los caudillos de la
revuelta agraria de 2008 respecto de las políticas de Cambiemos hacia la
producción agropecuaria son categóricas. Buzzi señaló que “hay una tendencia a
gobernar favoreciendo la joda financiera. Queríamos ser el supermercado del
mundo y terminamos siendo la góndola, para que vengan los productos de afuera”.
Biolcatti -izq.- y Chemes, ex aliados con De Angeli.
Biolcatti admitió que “nosotros hemos hecho
mucho para que llegara Macri al gobierno”, pero confesó que “nos hemos ido
desencantando” y Llambías advirtió: “esto es un globo que se va inflando y va a
llegar un momento en que, si no cambian, va a reventar y va a ser un desastre”.
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