19 feb 2026
OPINIóN

Divididos

Divididos
JM
Juan Martín Garay (*)
22 julio 2024

Está
claro que en momentos como los que nos tocan vivir -marcados por una sensación
generalizada de abatimiento, hastío, frustración y desilusión política-, los
pactos sociales son realmente necesarios e imprescindibles. El problema de
estas cuestiones es no caer en la tentación de la demagogia de quienes
pretenden “refundar” un Estado sin tener en cuenta que existe una Constitución
con sus principios, deberes y derechos.

Ahora
bien, por supuesto que ante este escenario realmente crítico se requiere de un
nuevo contrato de responsabilidad social colectiva que avance entre “la grieta”
y una economía cíclica, con desarrollo humano e inclusión real. Pero para eso
se necesita del compromiso sincero y persuasivo de todos, recordemos que si
bien la Patria es un Don, la Nación es una tarea en permanente construcción
colectiva.

Tengamos
presente que hay una división social y ciudadana que torna dificultosa esta
construcción, porque con una ciudadanía muchas veces vaciada de política y una
política tantas otras vaciada de sociedad civil realmente comprometida con “el
otro”, poco se puede hacer. Además, si bien no se escucha en voz alta, en la
actualidad todavía resuena el reclamo del 2001, ¡que se vayan todos! Recordemos
que lo que reclama un pueblo no sólo está dado por lo que dice en voz alta sino
más que nada por lo que dice en voz baja.

Estamos
como estamos

Estamos
divididos como sociedad sin haber alcanzado el estadío de comunidad muchas
veces. Lamentablemente estamos casi de manera constante como familias que se
pelean por un partido de fútbol, religión o política. Así de simple, por más
crudo que parezca.

La
“crisis de representatividad política” todavía persiste y sigue sostenida por
la desconfianza. Seguimos inmersos en una confrontación permanente que no le
sirve al conjunto de la sociedad, mucho menos a la construcción de comunidad y
ciudadanía. Esto que nos divide, aísla y genera resentimiento, profundiza “la
grieta” aún más.

La
construcción colectiva siempre requiere de un sistema democrático consolidado,
el nuestro -aún con sus problemas siempre latentes y bemoles- ya tiene 41 años
de vigencia ininterrumpida. Pero también tenemos una fortaleza en las
instituciones y los lazos de pertenencia solidaria a las comunidades en las que
vivimos, que están ahí, a la espera de poder ser reorganizadas.

Esto
deberá cimentarse entre todos los actores sociales. La clave está en saber
organizar como sociedad nuestra vida pública, con un sistema de reglas claras
que se respeten y aceitados mecanismos para su cumplimiento. Las buenas
instituciones conllevan buenas prácticas políticas y calidad democrática
superior.

Los
municipios y comunas

En
los municipios y comunas es donde, como factor de resonancia social, se lleva
adelante el ejercicio práctico y concreto de la vida en democracia y la vida en
sociedad, con una cercanía entre todos los actores sociales y una marcada
proximidad y accesibilidad profunda entre ellos.

Muchas
veces el espíritu de solidaridad y acompañamiento siempre está presente en
núcleos urbanos no tan masivos demográficamente. Esta tarea por delante se
apoya en el desarrollo de la “gobernanza”, donde calidad, eficacia y buenas
prácticas se pueden realizar en comunidades que se realizan organizadamente
como expresó un sabio General de la Nación.

A
mayor y mejor democracia, menores problemas estructurales tendremos. Hasta el
hoy día, la clave está en eso, mayor y mejor democracia. Mirarnos a nosotros
mismos como ciudadanos, como gobernantes, como actores sociales de una
comunidad en constante dinámica y desarrollo e interpelarnos como partes de un
todo complejo y heterogéneo para recuperar la confianza que se necesita y poder
seguir en la tarea constante y sostenida de construir una comunidad guiada por
los valores de la verdad y la vida, la justicia y solidaridad, el amor y la
paz.

Lo
que no se dice y está en el subconsciente

Aunque
fuera escrita en 1959, resulta interesante traer a colación la “Carta a Amílcar
Vertullo”, de Arturo Jauretche: “Hay que actuar en dirigente revolucionario y
no en dirigente electoral, porque se trata de la disputa del poder. El que está
atento solo a lo que piensa la gente hoy, se quedará al margen de lo que
pensará la gente mañana y aquí está la clave para saber quién es dirigente o
no. Además, lo que piensa la gente no está dicho por lo que proclaman en voz
alta, sino por lo que se dicen en voz baja y, aún más, por lo que no se dice y
está en el subconsciente”.

La
participación ciudadana es fundamental, el compromiso con el otro. Pueblo,
Gobierno y Ciudadanía trabajando inseparablemente juntos en un vínculo de
confianza mutua y recíproca, aceptando debilidades y reconociendo las
fortalezas, para avanzar en una mejor calidad de vida para todos, sin
marginados ni excluidos. Enseña Perón que “nadie puede solucionar un problema
social si antes no soluciona un problema económico, y nadie soluciona un
problema económico sin antes solucionar un problema político”.

El
problema político debería poder ser resuelto en el mediano plazo, para ir por
la resolución de lo económico y así sentar las bases que permitan comenzar a
dar solución a lo social pero de manera permanente y no espasmódica; porque
recordemos que “el hilo se corta siempre por lo más delgado” y quien paga las
consecuencias es el pueblo. Basta de divisiones qué no nos conducen a nada
bueno. Seamos inteligentes. Estemos juntos. Lo nuestro es la gente.

(*) Abogado. Concejal 2023-2027.
Vicepresidente 1° HCD. Presidente del Bloque Concejales PJ 2023-2027. Apoderado
del Consejo Departamental PJ Uruguay. Secretario de Gobierno 2019-2023.
Concejal 2015-2019. Presidente del Bloque Concejales PJ 2017-2019. Presidente
Comisión Hacienda y Presupuesto 2015-2019. Decano del Colegio Mayor
Universitario de Santa Fe 2003-2004.

Comentarios

0 comentarios

Iniciá sesión con Google para comentar

Conectado como
Tu comentario se publicará al instante.

Sé el primero en comentar esta nota.

Te puede interesar