21 feb 2026
OPINIóN

Voto joven

Voto joven
JM
Juan Martín Garay (*)
24 julio 2023

Para estas elecciones, según la Cámara Nacional Electoral y
el Tribunal Electoral de la provincia, en Entre Ríos están habilitadas para
votar 1.143.459 personas distribuidos en 3.434 mesas de votación. De esa masa
hay 52.176 electores varones y mujeres que tienen entre 16 y 18 años. Es
importante saber que en esta oportunidad se encuentran habilitados a participar
por primera vez 28.836 votantes jóvenes, pues fueron incorporados al padrón
definitivo publicado este viernes 14 de julio. En términos porcentuales los
“nuevos votantes” representan el 3,2 por ciento del total del padrón
entrerriano.

Un dato a tener en cuenta es que en las últimas elecciones
del 2021 en Entre Ríos, la participación efectiva en los comicios por parte de
las juventudes fue superior al 50%, casi en misma línea al promedio total de
participación en el país que se ubicó en similares valores.

Voto joven

Oportunamente, desde la sanción de la Ley Nacional
N°26.774 en el año 2012, se entendió a esta iniciativa como un avance en favor
de la democracia que incluyó formalmente a las juventudes y las reconoció aptas
para ejercer plenamente sus derechos. ¿Por qué hablamos de “voto joven”? 

Esto significa que las personas de 16 y 17
años tienen derecho a participar -en forma no obligatoria- en las elecciones.

Ello
implica que más personas puedan sumarse a ejercer sus derechos políticos y así
poder elegir a las autoridades del sistema representativo de gobierno. Algo
para tener en cuenta es que estos jóvenes son todos nacidos luego de la crisis
del 2001, vale decir, nacieron y crecieron en el marco de una eterna crisis de
representatividad política que no se termina de resolver.

Según encuestas
creíbles, a nivel nacional ningún candidato o candidata despierta grandes
expectativas en la joven sociedad votante, a lo sumo un “influencer” economista
se lleva más atención que el resto pero no más que eso. Por otra parte todos
los relevamientos apuntan a confirmar un escenario de triple empate donde todos
tienen una diferencial de imagen negativa y nadie supera el 35% de imagen
positiva.

La incógnita

¿Cómo votarán en las próximas elecciones quienes tengan 16
y 17 años, o más aún la franja de 16 a 29 de edad? Toda intriga y por cierto un
gran tesoro por descubrir. Las campañas se dividen en electores fieles a un
espacio, los opositores al mismo, los persuasibles y los indecisos; en estos
últimos se ubican mayoritariamente estas personas jóvenes, siendo un espectro
humano con un peso electoral no menos importante.

Desde las elecciones nacionales legislativas de 2013 el
padrón de personas de 16 y 17 años se ha ido duplicando. Algo que presenta todo
un desafío para los estudios cualitativos y cuantitativos de opinión pública
que van de la mano de diseños de nuevas estrategias comunicacionales y de
arquitecturas electorales.

Según datos del Centro de Implementación de Políticas
Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), aproximadamente el 20% de
los jóvenes de 16 y 17 años participa efectivamente en las elecciones.
Recordemos que hasta los 18 recién cumplidos no hay obligatoriedad en el voto,
es sólo optativo.

Para la CIPPEC se presenta una característica muy particular
que se ha relevado y es interesante tener en cuenta a la hora del análisis: En
los circuitos electorales donde se registra una participación electoral
relativamente alta entre los jóvenes de 16 y 17 años, se encuentra también una
participación alta de los mayores de 70 años (el otro segmento con
participación voluntaria en las elecciones).

Esto nos da un indicio de que los
factores asociados a que los jóvenes acuden voluntariamente a las urnas pueden
ser similares a las razones por las cuales acuden los mayores no obligados por
ley. Por otra parte en los circuitos electorales con un nivel socioeconómico
alto, la participación electoral de los jóvenes de 16 y 17 años es más alta
también.

Y en los circuitos con un nivel socioeconómico bajo, la inclusión de
este grupo también es alta, puesto que allí se encuentra una mayor cantidad de
votantes jóvenes, al margen de que su participación sea menor. Así, la
ampliación del derecho al voto a ciudadanos de 16 y 17 años parece haber hecho
mella en la relevancia electoral de los sectores medios, concluye la CIPPEC.

Amor a la Patria

Para Perón “no hay recetas para conducir pueblos, ni hay
libros que aconsejen cuáles son los procedimientos para conducirlos. Los
pueblos se conducen vívidamente y los movimientos políticos se manejan conforme
al momento, al lugar y a la capacidad de quienes ponen la acción para manejarlos”.

Por eso es bueno saber que hay muchos jóvenes movilizados e inquietos por el
bien de la Patria. Porque el amor a la Patria es un valor fundamental, indica
amor a los padres de la Patria, amor a las tradiciones, amor al pueblo de la
Patria según expresa el Papa Francisco.

Un Jauretche siempre vigente nos enseña que “la
juventud tiene su lucha, que es derribar a las oligarquías entregadoras, a los
conductores que desorientan y a los intereses extraños que nos explotan (…) No
es posible quedarse a contemplar el ombligo de ayer y no ver el cordón
umbilical que aparece a medida que todos los días nace una nueva Argentina a
través de los jóvenes”.

La clave, saber escuchar

La clave para no equivocar el mensaje hacia las juventudes
es rechazar de plano el conflicto dialéctico, este mal que nos aqueja en las
disputas sin sentido y banales, muchas veces puede inhibir o neutralizar la
mayor participación ciudadana. Es importante también tener una mayor
comunicación en el territorio y mayor territorio en la comunicación no
tradicional -las redes sociales-.

Tengamos en cuenta que las juventudes eligen
autónomamente sus propias maneras de comunicarse, entretenerse e informarse, no
al revés. No hay imposición comunicacional sino elección propia del medio para
estar conectados.

Las transformaciones sociales por medio del voto requieren
-fundamentalmente- de poder escuchar a los jóvenes de 16 años en adelante,
mucho más aún a la franja que va hasta los 29 años, porque al estar generándose
una bisagra temporal para que las nuevas generaciones ingresen al centro de la
política (en este caso en la provincia de Entre Ríos), son quienes también
están llamados a protagonizar el presente y más que nada el tiempo que viene,
esperando que nos puedan guiar hacia un futuro un poco mejor, participando
activamente con su voto o como opción para ser elegidos dentro de los distintos
armados políticos que se han producido y que se ofrecen hacia un electorado
silencioso cada vez más renuente y apático.

Ahora bien, entendamos que ninguna condición es una virtud
en sí misma, pero hay algo que debe ser inmutable independientemente de la edad
o número de documento, el sano ejercicio de la política, la que sigue siendo la
mejor y única “herramienta” de transformación social positiva que siempre debe
estar puesta al servicio de un verdadero interés común, el del pueblo y su
felicidad. No lo olvidemos.

(*) Secretario
de Gobierno de la Municipalidad de Concepción del Uruguay desde el 2019.
Presidente de Bloque Concejales del PJ 2017-2019. Presidente Comisión Hacienda
y Presupuesto 2015-2019. Decano del Colegio Mayor Universitario de Santa Fe
2003-2004.

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