20 feb 2026
OPINIóN

¿Realmente preocupa las desigualdades acuciantes?

¿Realmente preocupa las desigualdades acuciantes?
LE
Luis Edgardo Jakimchuk (*)
12 febrero 2020

Argentina es  un país
de igualdades extraviadas. Tierra nacida como promesas de equidad y justicia,
pero transitamos un triste deambular marcada por la desigualdad. Un país que
enorgullece de ser tierra de oportunidades, pero el futuro de un niño depende
de las rentas que perciben sus padres. No son pocos los que se encogen los
hombros o entienden mal el carácter de las desigualdades de rentas y riquezas
en nuestra sociedad. Saben que existe pero no valoran suficientemente el daño
que hace esa desigualdad.

Durante la plutocracia de Cambiemos, las desigualdades en la
cima los ingresos del 20% más pudiente de la población equivalen al 49,8% de
los ingresos totales y, desigualdades en el escalón más bajo, sólo el 1,5% del
total (datos INDEC). La relación es clara e indudable,  cuanto más se concentra en la cima de la
pirámide, más disminuye en la base.  La
brecha es más amplia cuando nos fijamos en ingresos anuales, y más  amplia aun cuando nos  fijamos en el patrimonio es decir, en el
capital acumulado y otros bienes.

En resumen, la desigualdad aumenta porque un modelo
evolutivo como el llevado a cabo por Macri, 
no puso en el centro de sus preocupaciones las necesidades de las
personas, sino más dependiente de la maximización de las ganancias en breve
tiempo. Esas ganancias van a parar al vértice de la pirámide social.

La Sociedad Rural de Concordia salió a cuestionar con dureza
las políticas instrumentadas por la administración del presidente Alberto
Fernández, en especial la relacionada con la cuestión impositiva, al tiempo que
reclamó un equilibrio fiscal restringiendo los gastos de los servicios
sociales. Es evidente que buscar el equilibrio fiscal sin recortar gastos
sociales, peligra la posibilidad de perder parte de los beneficios del Estado y
las ganancias acumuladas a lo largo de los últimos cuatro años de este sector.

La lógica que subyace a esta decisión de los defensores de
la República  es sencilla: la estrategia
gira en torno a desfinanciar al gobierno, resistiendo toda transferencia de
ingresos desde los que tienen más hacia los que tienen menos. Obstruir las
políticas del gobierno e implantar el relato de su inoperancia.

El equilibrio fiscal que propone el gobierno  implica un ajuste que ronda el 2% del PBI: el
1,5% responde a la suba de impuestos y el 0,5% a la baja del gasto. En el
primer caso: 0,5% provendrá de mayores retenciones a las exportaciones; 0,2%
del impuesto a los bienes personales, 0,3% del nuevo impuesto del 30% a las
transacciones con dólares y 0,5% a la suspensión de las rebajas a la seguridad
social y ganancias prometidas a las pymes por Macri en los últimos tiempos.
(baenegocios.com 27 12 2019).

Las críticas de la entidad se extienden, además, a la
Provincia y al Municipio concordiense, preguntando: “dónde va a parar todo el
dinero que se recauda”.

La Sociedad Rural nunca mostro su preocupación por la
relación entre la pobreza y la riqueza en Concordia, entre un sistema de
opresión e injusticia y la continuidad de la miseria. Jamás un intento por
vincular al capitalismo, en especial en su actualidad especulativa financiera,
con una concentración inverosímil de la riqueza en menos manos mientras prolifera
la desigualdad.

La Rural concordiense 
luego de analizar los últimos treinta años, remarca que “nos encontramos
con el gasto del Estado que pasó del 17% del PBI en la década de 2000, al 47%
en 2020, y la pobreza aumentó un 10% en la década de 2000, y un 10% más en la
de 2020, cifras inadmisibles en una Argentina con sobrada capacidad productiva
para no sufrir este flagelo.

Lo que no advierten los ruralistas (que tiene el 83% de sus
trabajadores en negro y además explotación trabajo infantil),  que la mayoría de ese gasto está indexado por
ley y que no depende directamente del Poder Ejecutivo Nacional, las
jubilaciones y pensiones son el principal gasto del Estado nacional y se
actualizan por ley en base a la inflación pasada. Le sigue el pago de intereses
de la Deuda Pública, representa más del 20% de los ingresos totales del Estado,
mientras que para Educación y Cultura, Salud y Promoción y Asistencia Social
representa el 14%.  Esto no merece
análisis de la SR.

Los ruralistas concordienses deben entender que la economía
no es más importante que la política. No es la asignación de recursos escasos
para satisfacer deseos ilimitados. La economía es el estudio de como una
sociedad moviliza la totalidad de sus recursos para mejorar el nivel de vida de
toda la población. Cuando se incorpora el tema de bienestar social aparece el
debate de cómo se distribuye la riqueza. Al abordarlo se interpela
necesariamente al poder económico.

Los desafíos para construir una sociedad desigual es
analizar y discutir los problemas de la gente. Es necesario dejar de ser
simples individuos receptores de productos mediáticos susceptibles de ser
manipulados fácilmente. El sentido subjetivo de la economía nunca está en las
intenciones declaradas ni en el discurso explícito, sino en los efectos
colaterales que las políticas generan.

(*) Ex diputado provincial (PJ)

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