Paraná parece un gran laboratorio. Gestión tras gestión, se
han ensayado “soluciones” en cuanto a la movilidad. Blanca Osuna convirtió
parte de 25 de Mayo en estacionamiento. Luego fue el turno de Varisco, quién
cambió el sentido de algunas calles y delineó estacionamientos frente a las
escuelas, que entorpecen la circulación y el flujo vehicular. En las últimas
horas, y tras un nuevo paro de transporte, la solución fue la misma de siempre:
inyectar dinero estatal a un sistema que tiene a la vista serios problemas de
sostenibilidad.
Como paranaenses nos sentimos conejillos de indias dentro de
este laboratorio. Padecemos las ocurrencias de cada gobierno de turno, que
experimenta al parecer sin un objetivo claro, sin un análisis ni estudios
previos. Es verdad que hay que experimentar, siempre hay que hacer pruebas y
medir. Pero no puede ser que una gestión nos lleve de un lado a otro, sin
rumbo.
No tener una idea clara hacia donde ir puede llevar a acrecentar
el problema más que a solucionarlo. Un ejemplo son los carriles exclusivos en
calle Gualeguaychú. Fueron puestos en funcionamiento con una mala señalización
horizontal y vertical, que confunde más que orienta. No se los dotó de
infraestructura adecuada, lo que generó que la cinta asfáltica se deteriore
rápidamente y de esa manera en vez de generar flujo, generó atascos.
La pregunta que surge es ¿Perjudican a la movilidad urbana
los carriles exclusivos? ¿Es bueno dotar a una arteria de un sentido u otro
para generar impacto en el flujo vehicular? Y la respuesta es nuevamente el
experimento, el ya tradicional anuncio de vuelta atrás. Entonces más bien la
pregunta no debería ser por la acción, debería ser ¿cuál es el plan?
Pasar del dicho al hecho
Desde la asunción de las nuevas autoridades municipales, la
gestión entrante ha manifestado que el tránsito y el transporte serán temas
importantes a trabajar en su período. Al cumplirse dos meses de inicio de la
gestión, aún no se han dado precisiones sobre el plan que se piensa llevar
adelante, sólo algunas ideas o acciones aisladas que no hacen a la solución
verdadera del problema.
Como demostramos por medio de nuestro Plan Paraná Futura,
las políticas públicas exigen la seriedad de presentar verdaderos planes de
gobierno, donde se pueda decir qué y cómo se va a hacer y permita a futuro que
los servidores públicos rindan cuentas de sus acciones.
El reclamo ciudadano
El ciudadano paranaense reclama ser escuchado, y tratado con
respeto. Necesitamos hablar de propuestas concretas, o de al menos tener una
idea cabal de que lo se quiere realizar. De tener un faro hacia dónde
dirigirse, una concepción de ciudad clara que permita debatir las ideas y
propuestas debe ser parte de una planificación participativa
Como Políticas para la República a través de nuestros
Concejales hemos manifestado nuestra preocupación e interés en esta materia,
¿Cuál es el plan? ¿Lo tienen? ¿Pueden hacerlo público? La ciudadanía exige
debatir, dialogar.
(*) Presidente de Políticas para la
República en Paraná. Candidato a Intendente 2019

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