El oficialismo en Diputados pateó al menos una semana, las
repercusiones en el recinto del escándalo por la visita de seis diputados
libertarios a un grupo de represores encabezados por Alfredo Astiz, quienes
permanecen detenidos por delitos cometidos por la última dictadura.
Pero ya saben que el asunto seguirá fresco para la semana
que viene, para cuando hay varios pedidos de sesiones de parte del propio
oficialismo y de bloques dialoguistas para tratar una ristra de asuntos
pendientes, con eje en Seguridad y Educación.
Como atenuante, estalló la causa contra el expresidente
Alberto Fernández que corre al menos de manera parcial la mirada sobre los
libertarios, que piensan cómo abordar el tema para darle un cierre definitivo.
La diputada por Mendoza Lourdes Arrieta, una de las que
participó de la visita a Ezeiza presentó el martes, antes de la sesión, un
proyecto de declaración para crear una comisión investigadora integrada por
cinco miembros para conocer cómo se gestó la “excursión” que ella misma integró
y que, según dijo, no tenía conocimiento sobre el objetivo final.
El espíritu del texto era similar a la propuesta de
investigación que había realizado Unión por la Patria que finalmente no fue
abordado en el marco de la fallida sesión. Pero el jueves la diputada fue un
paso más allá y realizó una denuncia penal contra sus propios colegas por
varios delitos como coacción agravada, abuso de autoridad y violación de los deberes
de funcionarios públicos, entre otros.
Desde el bloque que conduce Gabriel Bornoroni dijeron que no
vieron la denuncia y varios de sus integrantes creen que si llega al límite de
denunciar a sus propios compañeros “se tiene que ir”.
Por el momento no hay novedades sobre algún alejamiento de
Arrieta, pero señalan que si esto no ocurre “va a ser apartada poco a poco”.
Precisamente, los diputados por Mendoza del oficialismo Mercedes Llano, junto a
Facundo Correa Llano y el adoptado Alvaro Martínez se reunieron con el
secretario de Prensa de la Presidencia Eduardo Serenellini “para planificar la
comunicación de nuestra labor de diputados nacionales”. En la convocatoria no
estaba Arrieta, la cuarta diputada por la provincia y por lo que ya deslizan en
el oficialismo, tampoco formará parte del armado que se está consolidando de
cara a las elecciones del año próximo.
Desde el bloque también llamó la atención que Arrieta
apareció el miércoles con una versión del libro Nunca Más “idéntica a la que le
entregó Cecilia Moreau a Martín Menem, misma edición mismo color, mismo
momento”, señalaron con ironía sobre alguna conversación previa con el
kirchnerismo.
“Fue una provocación”, interpretaron los libertarios sobre
la actitud de la diputada que se hizo conocida por llevar un patito amarillo en
su cabeza para una sesión, en línea con las tendencias teen.
Una de las alternativas que tiene la mendocina ahora es
conformar un monobloque, como hizo en su momento Carolina Píparo, molesta por
la falta de consideración de parte de la conducción del bloque. La otra
posibilidad que también sobrevuela es la de sumarse al bloque del MID que conduce
Oscar Zago, exjefe de la bancada inicial de LLA y que ahora está en un espacio
aparte con dos diputadas más.
Rocío Bonacci es la otra diputada “arrepentida” de la visita
a Ezeiza, pero tiene a su favor que no participó de la foto de la polémica en
la que están Beltrán Benedit, Guillermo Montenegro, Alida Ferreyra y María
Fernanda Araujo, además de Arrieta. Con el respaldo de Martín Menem, en el
oficialismo por ahora, descartan cualquier sanción contra los legisladores por
considerar que se trata de una “decisión individual”.
El senador Abdala: “Abrazo el indulto”
El presidente provisional del Senado Bartolomé Abdala sumó
un nuevo elemento a la discusión sobre el futuro de varios genocidas, que suman
presión para que avance la prisión domiciliaria.
Abdala no formó parte de la delegación que fue al penal de
Ezeiza. “Si me hubieran invitado no hubiera ido”, dijo el puntano, quien
sostuvo que “es un tema que todavía no ha cicatrizado, tenemos mucha historia
en esto”.
“Estuvo la ley de Alfonsín, el indulto de Menem y un
gobierno que desarrolló una política de los derechos humanos desde una sola
mirada. Si le damos las dos miradas sería lo ideal, pero también sería sano
sanar la Argentina para adelante y en eso abrazo el indulto del expresidente
Carlos Menem”, opinó Abdala.
No obstante, no hubo ninguna manifestación en ese sentido de
parte del Poder Ejecutivo, quien tiene la facultad de conceder ese beneficio.