El justicialismo ha entrado en un cono de sombras en Entre Ríos, Corrientes y Misiones. Derrotas contundentes, debilidad institucional y la asimilación del sello del PJ en frentes con más identidad se combinan para este declive en un territorio con el mismo peso electoral que Córdoba.
El presente y el futuro inmediato del peronismo en las tres
provincias no es el mejor. En Entre Ríos y Corrientes se combinan la pérdida
del poder y cachetazos en las urnas con la fragilidad institucional como
factores para explicar la crisis. En Misiones, el sello del PJ quedó fagocitado
por el Frente Renovador Misionero, una fuerza provincial que forjó Carlos
Rovira a comienzos de siglo y que se mantiene con vigor en el gobierno.
Diez años después
En 2011, el justicialista Sergio Urribarri era reelecto
gobernador de Entre Ríos con un histórico 56%. El peronismo se quedó con las 17
bancas del Senado y con dos tercios en Diputados. Una década más tarde, sufría
una derrota humillante y sin antecedentes ante Juntos por el Cambio en las
legislativas nacionales. La fuerza opositora, encabezada por Rogelio Frigerio,
terminaría desplazando al PJ del Gobierno en 2023. El ex ministro del Interior
se convirtió en el primer mandatario no peronista en 20 años.
Estos extremos de la historia grafican el declive del PJ. Dos factores concatenaron ambas situaciones. La ruptura del vínculo dirigencial con la base electoral fue uno. Los casos de corrupción que espantaron a la clase media, el otro. El nuevo escenario lo encuentra “en el llano”, carente de los recursos del Estado a los que se acostumbró para hacer política, sin conducción clara y desmovilizado.
El pasado fin de semana, una jugada de última hora del ex gobernador Gustavo Bordet logró evitar que el PJ Entre Ríos pase a manos de Domingo Rossi, ex vicegobernador y actual intendente de la localidad de Santa Elena que purgó una condena por corrupción. Hubo lista unificada. Al frente del peronismo entrerriano quedó el legislador del Parlasur, José Cáceres, un veterano dirigente sin peso propio ni proyección a futuro.