El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria
(Senasa) anunció el miércoles el refuerzo de las inspecciones en granjas
avícolas como parte de las medidas preventivas contra la Influenza Aviar
Altamente Patógena. En colaboración con entidades provinciales y municipales,
Senasa ha ordenado medidas de despoblamiento en tres establecimientos como
medida de precaución.
El proceso de despoblamiento se inició en una instalación de
pollos de engorde operada por Taboada SRL en Concepción del Uruguay, Entre
Ríos, debido a la falta de autorización por parte de Senasa.
De manera similar, se implementaron medidas de
despoblamiento en dos granjas de postura, Granja Norte y Cabaña Doña Sara,
ambas ubicadas en Exaltación de la Cruz, Buenos Aires, y pertenecientes a
Asamir SA. La justificación de estas medidas incluye la ausencia de
autorización provincial y la identificación de aves sin la documentación
adecuada, así como la operación sin la aprobación requerida por parte del
organismo regulador.
Según un informe de la Coordinación General de Epidemiología
de la Dirección Nacional de Sanidad Animal, el hemisferio sur experimenta menos
países afectados y menos brotes en la temporada primavera-verano 2023/2024 en
comparación con el año anterior.
Los brotes en aves de corral se limitan actualmente a
América del Norte, mientras que los casos en aves silvestres y de traspatio se
registran en Colombia, Argentina, Chile, Ecuador y Brasil, aunque a tasas
significativamente más bajas en comparación con el mismo período en 2022.
Según informó Télam, desde octubre de 2023, coincidiendo con
el inicio de la nueva temporada de migración de aves silvestres, se han
identificado tres brotes en aves silvestres en el país. Dos de estos incidentes
estuvieron relacionados con mamíferos marinos en la costa atlántica, mientras
que el tercero ocurrió entre flamencos en una laguna de altura que sirve como
hábitat para aves migratorias.
Además, se detectaron dos brotes en aves de traspatio en
Buenos Aires en octubre y en Salta en noviembre.
La Influenza Aviar H5N1 es una enfermedad viral que afecta
tanto a aves de corral como a aves silvestres. Hasta el momento, no hay
registros de transmisión interhumana sostenida del virus a nivel global, por lo
que el riesgo de contagio a personas se considera bajo, según informaron desde
el Ministerio de Salud de la Nación.
Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud advirtió
sobre el peligro de la gripe aviar humana debido al riesgo de que la cepa
circulante de influenza aviar salte desde las aves domésticas y silvestres a
más poblaciones de mamíferos, incluyendo los seres humanos.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus,
explicó que el virus H5N1 se propagó entre aves de corral y aves silvestres
durante 25 años, pero recientemente se han detectado infecciones en visones,
nutrias y lobos marinos, por lo cual “deben ser vigilados de cerca”.
La gripe o influenza aviar es una enfermedad infecciosa que
afecta principalmente a las aves y es causada por un virus de la familia
Orthomyxoviridae. Algunos subtipos de virus de la gripe aviar son altamente
patógenos, principalmente los subtipos (H5 y H7) del tipo A, y pueden provocar
enfermedad grave en las aves, propagarse rápidamente y tener altas tasas de
mortalidad en diferentes especies de aves, según indica la OMS.
“La mayoría de los virus de la influenza que circulan en las
aves no son zoonóticos. Sin embargo, algunas cepas de la influenza aviar
altamente patógena tienen la capacidad de infectar a los seres humanos,
representando una amenaza para la salud pública”, señala la OMS. El virus H5N1,
el mismo detectado en las aves infectadas en Argentina, fue responsable, en
1997, de un gran brote en Hong Kong y China.
Las aves silvestres, principalmente migratorias, son el
huésped natural del virus y son el principal factor de diseminación a través
del continente americano. Las poblaciones de aves de corral pueden adquirir la
enfermedad por contacto con aves silvestres infectadas.
Desde 2003, este virus de influenza aviar y otros se
propagaron desde Asia a Europa y África. En América, este virus se identificó
por primera vez en aves domésticas y silvestres en diciembre de 2014, en los
Estados Unidos.
Según indicaron desde el Ministerio de Salud argentino, por
el momento “la enfermedad no se transmite a las personas por medio del consumo
de carne aviar y sus subproductos. Por lo tanto, no hay peligro en la ingesta
de estos alimentos”.
El riesgo de transmisión a humanos es bajo, y puede ocurrir
cuando las secreciones o excretas de aves infectadas son inhaladas por las
personas o cuando el virus entra en contacto con las mucosas de la boca, nariz
u ojos.
Los virus H5N1 que circulan actualmente en las aves
silvestres y causan brotes en las aves de corral están bien adaptados para
propagarse entre las aves. Sin embargo, estos virus de la influenza aviar H5N1
no tienen la capacidad de unirse fácilmente a los receptores de las vías
respiratorias superiores de los seres humanos, ni de transmitirse entre las
personas, según explicaron desde los Centros de Control y Prevención de
Enfermedades de los Estados Unidos.