Las abundantes lluvias de los últimos días en regiones agrícolas claves para el cultivo de trigo, como la zona núcleo, aliviaron las dudas sobre la siembra. De esta manera, con acumulados máximos que rozaron los 280 milímetros, en el sector hablan de un “relanzamiento” de la campaña del cereal, que será clave tanto para la recuperación financiera de los productores tras la extrema sequía que llevaron al fracaso las anteriores cosechas fina y gruesa y para la economía nacional, con un aporte clave de divisas de cara al 2024.
Las precipitaciones que comenzaron de manera generalizada el miércoles de la semana pasada y se extendieron durante los días siguientes hasta el fin de semana tuvieron su epicentro en casi la totalidad de la provincia de Entre Ríos, el noreste de Buenos Aires y este de Santa Fe, parte de la denominada zona núcleo, la región agrícola más golpeada por la extrema sequía, mientras que zonas cómo Córdoba y el oeste bonaerense recibieron un menor caudal de agua.
“Con las últimas lluvias, se puede tomar esto como una suerte de relanzamiento de la campaña, porque estas lluvias impactaron en lugares castigados por la sequía y había gente dudando mucho de sembrar el trigo o eventualmente pensando en un trigo muy defensivo dada la situación. Pero me parece que esto, más en la perspectiva de año Niño, ayuda”, dijo a Infobae el presidente de la Asociación Argentina de Trigo (Argentrigo), Miguel Cané.
Días atrás, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) diosu primera estimación de área y producción de trigo a nivel nacional, en lacual proyectó un aumento en la superficie implantada del 3{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} respecto al cicloanterior hasta las 6,3 millones de hectáreas y una cosecha de 18 millones detoneladas, volumen 45{10b083c464b21a2e5b96ab7d1950c6efda5949816d8d4b699d6508628a11a647} por encima de lo obtenido en las 2021/22. De concretarseestos guarismos, el trigo junto a la cebada, aportarían a la economía nacionalun USD 5.427 millones y exportaciones por USD 4.545 millones. No obstante laconcreción de estas previsiones estaban atadas a las lluvias que se podíanproducir a corto y medio plazo.
Por eso, Cané indicó que las precipitaciones de los últimosdías, sumado a que el fenómeno climático de El Niño, que suponen mayoreslluvias a las normales para la región, mejoran las perspectivas para el cereal.”Esa estimación de superficie (de la BCBA), que vemos un poco ambiciosa, porahí es lograble después de estas lluvias, pero esto es un día a día” , dijo eldirigente empresario, aunque consideró que “los pronósticos hablan de un añoNiño, lo cual es interesante. El año pasado la gente se largó a sembrar ydespués tuvieron el desastre de la sequía y no llovió nunca más. Pero me pareceque con esta perspectiva de año Niño se alejan esos fantasmas”.
El detalle
Por su parte, el meteorólogo Leonardo De Benedictis, detallóque las lluvias “fueron muy importantes y abundantes”, mejorando la humedad enlos suelos de las zonas más beneficiadas. “Las regiones que tuvieron losmayores registros fueron Entre Ríos, algunos puntos del oeste de Santa Fe, elnoreste de Buenos Aires, con un caudal promedio de entre 100 y 150 milímetros,pero hubo muchas zonas que tuvieron 200, 220, 240 y hasta 280 milímetros, sobretodo en Entre Ríos, que fue la zona que mayores acumulados recibió”, dijo DeBenedictis, mientras que en Córdoba, noroeste de Buenos Aires y oeste de SantaFe las lluvias no fueron tan copiosas y los acumulados se ubicaron entre 10 y15 milímetros.
“Los beneficios que esto genera son altísimos, porque elproductor sabe bien que para iniciar la siembra de fina uno de los principalestemas es el agua útil al inicio de la campaña, es decir, el agua que tienedisponible en el suelo, guardada, para afrontar el periodo del invierno”, yaque dicha estación “es un período en el cual llueve muy poco, con lo cual esimportante que el inicio de la campaña, en el momento de sembrado, se tenga unalmacenamiento de agua interesante, que esté por lo menos, por encima de los150 milímetros almacenados en el suelo”, puntualizó De Benedictis.
Así, planteó que “con estos 120, 150 y 180 milímetros que seestuvo dando en promedio, ya el agua útil empieza a ser mucho más significativaal inicio de la campaña, lo cual ya garantiza tener un piso de rendimiento.Después, si todo sale bien y en primavera siguen las lluvia, va a mejorar unpoco el panorama”.
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