20 feb 2026
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Exclusivo, Nahir Galarza desde la cárcel: “Dicen mentiras, no tengo redes sociales ni celular, quieren hacerme daño”

Exclusivo, Nahir Galarza desde la cárcel: “Dicen mentiras, no tengo redes sociales ni celular, quieren hacerme daño”

Nahir Galarza pregunta si lo que le digo es una broma de malgusto.

-¿No leíste nada?

-No tengo celular. Ni con mi mamá pude hablar. Y el teléfonofijo del penal es para que todas podamos usarlo. Eso es obvio.

-¿No leíste nada?

-Nada.

-¿Ni que volviste a las redes para poner fotos y borrar conun círculo negro a tu padre?

 -No lo puedo creer. Es todo mentira. ¿Y las periciassalieron?

-Si. Están en varios medios. Más de 50 páginas.

-¿Que publicaron?

-Que ves fantasmas, que ves a Fernando, que alucinas, quepodes tener autismo o esquizofrenia. Que tu madre te humillaba…

-No sigas más.

Nahir quiere hablar. Dice que va a pedir permiso para que ledejan aclarar esta situación. Se la nota cansada.

-Cuando decido no dar notas desde hace tiempo es para quedejen de hablar de mí, pero esto no para y encima son falsedades- le dice aInfobae.

Las autoridades de la Unidad Penal Número 6 de Mujeres deParaná, Entre Ríos, donde está detenida, la autorizaron a que hablara conInfobae pero sólo para desmentir la falsedad que la afecta.

La joven de 24 años, condenada el 3 de julio de 2018 acadena perpetua por el crimen de Fernando Pastorizzo, ocurrido el 30 dediciembre de 2017 en Gualeguaychú, se quedó estupefacta cuando se enteró de lasnoticias que se publicaron sobre ella.

-No tengo redes. No tengo celular. Y trato de que no melleguen malas noticias. No sabía nada de las fotos que publicaron, que por loque me contaste son de mi cumpleaños de 15. Es mentira todo. Esas redes no sonmías. Más allá de mi distanciamiento de mi padre y que me quiera cambiar elapellido (Ndr: hace más de un año acusó a su padre policía Marcelo Galarza deser el verdadero asesino), me parece superinfantil todo ese tema de la foto. Ysigo siendo Galarza aunque haya iniciado el trámite para usar el apellido de mimadre (Kroh) porque es un proceso largo. Me parece que es más una estrategia deotra persona porque no perderia tiempo haciendo este tipo de publicaciones. Esun secreto judicial. No lo puedo creer. Me quieren hacer daño y creo quealguien se hace pasar por mí en las redes sociales.

-¿Quién te quiere hacer daño?

-El que hace llegar a los medios este tipo de noticias esJorge Zonzini, me enteré de eso. La verdad es que me tiene cansada porque mequiero alejar de todo eso y parece que él hace hasta lo imposible para que nose termine nunca y encima no tengo relación con esa persona, no hablo ni lepaso información ni tengo nada que ver con él. Desde hace varios años viene usandomi nombre y mi imagen para sus propios fines, ya sea libro o lo que sea, y todosin mi consentimiento. Quiero que me deje en paz y deje de hablar de mí.

Las pericias

Que ve a Fernando Pastorizzo, asesinado hace casi cinco añosy medio, que se choca con él, que la persigue. Que se le aparece un fantasma alpie de la cama. Que tiene alucinaciones y rasgos autistas y esquizofrénicos.

Eso dicen las pericias psiquiátricas y psicológicaspresentadas por su defensa ante la Corte Suprema de Justicia, con la intenciónde que revocaran el fallo, a partir de los informes de del médico psiquiatraEnrique Stola y la Licenciada Alicia Castro.

“No estaba enterada de nada de esto. Lo supe por el llamadoque me hiciste. No entiendo cómo pudieron difundir las pericias porque tienenque mantenerse bajo secreto en la Justicia, le dice a Infobae.

-Inventan y mienten sobre mi sin darse cuenta el daño quecausan porque estoy en una cárcel cumpliendo condena, entonces no sé que es loque más están buscando. Sigue pasando el tiempo y siguen hablando y no tengonada que ver con todo lo que se dice en este tipo de publicaciones.

También desmiente que hubiera “estallado de ira” y que”exigiera”, como se difundió, ser trasladada de la Unidad Penal Número 6 haciaotra cárcel. “No exigí nada. Nunca exijo nada”, aseguró.

Las pericias, en un fragmento, refieren la charla que tuvocon los psicólogos y psiquiatras forenses de la defensa.

-¿Tuviste experiencias extrañas?

-De ver cosas, de que se cierre la puerta, que se abra, queme golpean la puerta y no hay nadie… una vez vi una persona sentada en la cama…He visto gente pasar por el pasillo… he sentido el perfume de alguien, deFernando sentí muchas veces.

-¿Estando en la cárcel te pasó?

-Estando acá, una vez lo vi también y me choqué con él,cuando me pasaba eso no sabía qué hacer y después estaba llorando como unahora.

-¿Esto se lo habías contado a alguien?

-No… me quedé “tocada” esa vez que lo choqué. En lacomisaria también me pasaba. En mi casa (antes del hecho, diciembre 2017) mepasó una vez antes de venir acá, yo estaba en mi pieza, estaba estudiando yempecé a escuchar ruidos, que estaban revolviendo las cosas, yo pensé queestaban entrando a robar y me tapé la cabeza y empecé a llamar a mi mamá por elWhatsApp. Después escuché, por la ventana que da a la calle que el árbolchocaba con la ventana y yo me largué a llorar y mi mamá se quedó conmigo, A lamañana abrí la ventana y el árbol estaba re lejos, era imposible que tocara laventana, estaba paranoica, tenía mucha ansiedad, no sé qué me pasaba.

-¿Y esto que te paso en tu cuarto, que tuviste miedo yescuchaste los ruidos, cuando fue?

-Fue en Diciembre, me acuerdo que estaba por rendir, estabaestudiando para una materia.

La revelación “esotérica”

El 17 de diciembre de 2018 estuve por primera vez frente aNahir Galarza. Ella tomaba tereré de la bombilla de su mate, como si ese ritualle hiciera perder la timidez que había mostrado hasta ese momento, y mepreguntó:

-¿Vos crees que soy una psicópata asesina?

-¿Por qué me preguntas eso? -quise saber.

-Porque entrevistaste a los psicópatas asesinos más famosos.Robledo Puch, por ejemplo. Decime la verdad.

Nahir estaba sentada y me miraba como su buscara sacarme unamáscara que ella percibía que tenía. Como si más que un periodista al quedecide darle su primera entrevista, yo fuera un personaje que estaba ahí paraactuar compasión, lograr su confianza y que me contara hasta sus pensamientos.

Sonreí nervioso, y le respondí:

-No.

-¿No qué?

-No creo que seas una psicópata asesina.

-Es que no lo soy, pero quería saber qué pensabas.

-No juzgo, trato de contar historias, de que digas lo quesentís.

-¿Y qué te interesa de mi historia?

Dudé unos segundos.

Su padre y su madre miraban en silencio.

-Se hizo muy mediático, salió un book de fotos tuyas comomodelo, y lo que no quiero es juzgarte, escucharte. Conocer a la Nahir real, noa la del imaginario.

-Una diabla… así me definen.

No era la primera vez que me encontraba a Nahir Galarza.Podría decirse que el vínculo fue casual, aunque ella no cree en lascasualidades.

Comenzó un día que le envié una carta para ver laposibilidad de entrevistarla. Ella no respondió. Pero el 25 de junio de 2018,antes de que declarara durante dos horas sobre la noche en que mató de dosbalazos a Pastorizzo, miró a su madre -que estaba sentada delante mío-, le hizouna pregunta al oído y me miró.

Ese día, Nahir contó que no quiso matar a Fernando, que fueun accidente.

Los fiscales y los jueces no le creyeron y el 3 de julio fuecondenada a perpetua. Primero estuvo detenida en la comisaría del Menor y laMujer y luego la trasladaron en Paraná.

La cuestión es que supe lo que Nahir le había dicho a sumadre mientras me miraba.

Nahir quiere contarte un sueño que tuvo –me dijeron suspadres Marcelo Galarza y Yamina Kroh.

En agosto de ese año tuve mi primera visita con Nahir, enGualeguaychú. Conocí su pequeña celda, algunas frases en inglés que no recuerdoy sus labios con rouge marcados en la pared. Descubrí que leía sobrenumerología, astrología y sobre La interpretación de los sueños, el ensayo deSigmund Freud. Además estaba inmersa en El hombre y sus símbolos, de Carl Jung.

Ese día, me contó por qué me había mirado el día que declaróen el juicio:

–No estoy loca, he leído mucho sobre los sueños y hay unsustento científico. Pero si dicen que alucino o no, no sé. A mi me pasa y locuento.

–¿Qué soñaste?

–¿No te vas a reír?

–No, para nada. En muchas historias policiales escribí sobrelos sueños. Muchos fueron reveladores. Uno de ellos fue el de una mujer quesoñó que el marido asesinado le daba un beso y en el sueño olía el aroma de losParticulares 30 que fumaba. Y al despertar, seguía ese olor. Tengo muchostestimonios de esas características.

–Bueno, a mí me suele pasar que sueño sin rostros. Sueño conmi mamá, a veces tenemos sueños compartidos, eso lo habla Jung. O con mihermano o un familiar y no les veo la cara pero sé que son ellos. Antes deljuicio soñé que en la puerta de casa aparecía un hombre, y cuando me acercaba ahablar me di cuenta que no lo conocía. Era de rulos, usaba lentes, tenía barbarala. Sentía que esa persona podía ayudarme, o podía confiar en ella. Te miréen el juicio, justo me había llegado tu carta y me quedé impresionada. Erasigual al del sueño.

–¿Te volvió a pasar algo así?

–Sí. La otra vez soñé con un hombre canoso al que noconocía. Resultó ser, días después, el profesor de yoga del penal. Escribí uncuento sobre eso. A veces tengo el mismo sueño que mi mamá.

A la semana siguiente, me hizo llegar una carta que decía:

“Rodolfo:

Si algún día te dan ganas de viajar cuatro horas hacia unacomisaría de otra provincia para visitar a alguien en una celda de 4 x 5 paraestar la mitad de horas que tardas durante el viaje de ida (y vuelta), megustaría hacerte algunas preguntas, ya sabés que sos el único periodista con elque he hablado. Gracias por los libros que me trajiste, que no recuerdo si telo dije; voy leyendo un poco de cada uno porque me dan intriga. No te quierocomprometer así que decidí lo que te parezca; besos. Nahir Galarza”.

No lo puedo revelar, porque es algo entre ella y yo. Perohay algo de ese sueño que dice tener conmigo que se volvió real.

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